MyInvestor ha sido el gran impulsor de la indexación en España. En un escenario de 2026 donde la dispersión de retornos entre sectores es tan alta, ¿crees que seguir "comprando el mundo entero" sigue siendo la estrategia más eficiente, o el inversor particular debería empezar a ser más selectivo con ciertos factores o regiones?
Al final, si hay más dispersión, es más arriesgado tener una convicción clara en un sector o un país. Hubo años, como 2023 y 2024, en los que quizá una apuesta muy clara en tecnológicas o en Estados Unidos ya te valía. La realidad es que hoy en día lo hemos visto en apenas tres meses: empezamos enero con dudas sobre si la IA y las tecnológicas iban a ir tan bien, y luego resulta que estalla una guerra que no muchos habían predicho. Entonces se gira la tortilla y regiones que habían ido muy bien, como Europa o algunos países asiáticos que dependemos mucho del precio de la energía, van peor.
De modo que este año, y seguramente los próximos, estar diversificado y no apostarlo todo a un sector o un país va a ser la manera correcta de invertir, porque las cosas cambian en cuestión de semanas o meses.
Habéis liderado una bajada de costes sin precedentes en fondos y carteras automatizadas (roboadvisors). ¿Dónde está el límite? ¿Es posible seguir ofreciendo comisiones mínimas sin sacrificar la calidad del servicio o la sofisticación de los algoritmos de rebalanceo?
Nosotros lo que hemos buscado desde el inicio es un círculo virtuoso en el que todos ganamos. Creemos que si el cliente gana porque tiene las menores comisiones de España, eventualmente nosotros vamos a ganar; y ha sido así. Llevamos ya dos o tres años en beneficios como empresa y, en consecuencia, hemos llegado a este círculo virtuoso con más de 800.000 clientes. Hemos creado esta manera de operar en la que el cliente se beneficia de estas menores comisiones y, al final, la empresa sigue adelante e incluso sigue creciendo.
Como Director de Inversiones, tienes el radar puesto en cientos de gestoras externas. ¿Qué tiene que tener hoy un fondo de inversión para que decidas incluirlo en vuestro escaparate? ¿Te fijas más en el historial de rentabilidad o en la consistencia del equipo gestor ante cambios de ciclo?
Ahí distinguiría lo que es el escaparate puro, que para nosotros es un supermercado, y ahí lo que vamos a incluir es lo que el cliente nos pida. Hay un formulario en el que nos dicen: "este fondo me interesa" o "este ETF me interesa y no lo tenéis". Así es como el cliente nos hace las peticiones y, si vemos que la operación funciona y no hay ningún problema legal, se incluye. Con esto conseguimos que en el supermercado no haya ningún "fondo zombie"; es decir, no hay ningún fondo que a nadie interese porque todo el escaparate ha sido construido por nuestros clientes.
La parte de carteras es un poco distinta porque ahí no hay miles de fondos. Nos fijamos en que sea una casa relevante. Incluso en indexación hay que entender cómo hacen las cosas, porque puedes reproducir el índice de distintas maneras. Si fuera un fondo de gestión activa, la consistencia para mí es mucho más importante que el hecho de que haya tenido un año espectacular y luego esté en el último cuartil. Así que: consistencia y entender bien cómo hace la casa las cosas.
Habéis sido muy agresivos remunerando las cuentas de efectivo. Ahora que los tipos de interés parecen haberse estabilizado, ¿cómo convences al ahorrador que se siente cómodo con un 3% o 4% sin riesgo para que dé el salto a la inversión a largo plazo? ¿Cuál es el "mix" ideal para el perfil medio actual?
Para ese cliente que ha experimentado rentabilidades elevadas con muy bajo riesgo, eso se está acabando. Es verdad que ahora el euríbor ha repuntado un poco con la guerra, pero la realidad es que ahora deberías esperar, como inversor súper conservador, un 2%. Los 3% y 4% están en el retrovisor y es poco probable que se reproduzcan en el futuro.
En consecuencia, hay personas que poco a poco van entendiendo que a largo plazo aumentar un poquito el riesgo es posible y necesario. Lo que intentamos es fomentar la educación financiera: que en un objetivo como la jubilación tiene sentido tomar más riesgo y en uno a muy corto plazo no. También estamos explorando una tercera vía con el lanzamiento de un fondo de capital protegido junto a Carmignac. Queremos dar exposición a la tecnología pero, si se mantiene el fondo hasta el vencimiento en 2031, el capital está a salvo.
Estáis abriendo la puerta al Private Equity y otros activos tradicionalmente reservados a grandes fortunas. ¿No crees que existe un riesgo de que el inversor minorista no entienda bien la falta de liquidez de estos productos a cambio de esa prima de rentabilidad extra? Con el ciclo actual de 2026, ¿crees que estos activos alternativos son hoy una necesidad estructural para batir a la inflación, o ves riesgo de que el inversor particular esté entrando en el sector inmobiliario justo cuando el ciclo de crédito empieza a dar señales de agotamiento?
Hay un par de salvaguardas. La primera es que limitamos la inversión al 10% del patrimonio de un individuo; el capital riesgo es un buen complemento, pero nunca va a ser la parte principal de tu cartera. La segunda es que hacemos un test, como un mini examen, en el que unos dos tercios de los clientes no aprueban. Esto nos permite saber que la gente que invierte realmente conoce el producto y ha entendido los riesgos. Estoy muy a favor de esta democratización del private equity porque lo veo como un buen complemento a largo plazo.