¿Qué potencial ve en la renta fija emergente?

Creemos que, tras una década de desempeño muy débil en los mercados emergentes, desde el año pasado estamos observando un interés creciente y un mayor potencial de retorno. De cara a los próximos años, estimamos que la renta fija emergente podría ofrecer retornos de un dígito medio-alto. Las principales razones son que las valoraciones actuales resultan muy atractivas, los fundamentos económicos son sólidos y, además, existe margen para una apreciación adicional a partir de los niveles actuales de valoración.

En deuda emergente, ¿prefieres bonos en moneda local o en dólares?

Adoptamos un enfoque algo distinto entre la deuda en moneda fuerte y la deuda en moneda local. No analizamos tanto la clase de activo en sí, sino cada país de manera individual. Actualmente encontramos oportunidades en ambos segmentos, pero en términos agregados tenemos una ligera preferencia por la deuda en moneda local. La principal razón es que la inflación se encuentra en niveles históricamente bajos y, además, los tipos de interés reales en algunos mercados resultan especialmente atractivos. En particular, países como Brasil ofrecen rendimientos reales superiores al 10%, lo que nos parece muy convincente de cara a los próximos años.

¿Qué criterios clave usas para elegir un bono?

Somos predominantemente inversores fundamentales, con un enfoque macroeconómico. Por ello, invertimos exclusivamente en bonos soberanos, tanto en moneda fuerte como en moneda local, y no en bonos corporativos, ya que consideramos que no es nuestra principal área de especialización. Preferimos centrarnos en la deuda pública, donde creemos contar con una ventaja competitiva clara gracias a nuestro análisis macro y fundamental.

¿En qué tipo de bonos estáis encontrando actualmente las mejores oportunidades?

Buscamos invertir en bonos que puedan ofrecer rentabilidades superiores a las que el mercado descuenta en este momento. Para ello, analizamos la evolución de los fundamentales de cada país, identificando aquellos que están mejorando frente a los que muestran un deterioro. A continuación, comparamos ese análisis con la percepción del mercado. Cuando detectamos discrepancias entre nuestra visión fundamental y las expectativas implícitas en los precios, decidimos aumentar o reducir exposición a un determinado país. En definitiva, buscamos oportunidades donde existan desajustes de valoración y un potencial atractivo de rentabilidad a futuro.

¿No estáis positivos en China?

Somos constructivos en cuanto a las perspectivas de crecimiento económico en China, pero eso no implica que veamos el mercado como especialmente atractivo en términos de rentabilidad. En el mercado local, las expectativas de retorno muestran rentabilidades en torno al 1,8% para el bono a 10 años, un nivel que no consideramos convincente desde una perspectiva de rentabilidad total. Por tanto, sin tener una visión negativa sobre los fundamentales del país, no vemos retornos esperados atractivos de cara al futuro. Esa es la razón por la que mantenemos una clara infraponderación en China: no por motivos fundamentales, sino por la limitada expectativa de rentabilidad.

¿Le preocupa el impacto que pueda tener EEUU sobre la región (inflación, aranceles, nuevo presidente de la FED.... ?

Siempre tenemos en cuenta el contexto global, ya sea político o relacionado con la política monetaria de Estados Unidos. Sin embargo, nuestro principal foco está en lo que ocurre a nivel doméstico en cada país y en qué factores están impulsando los cambios de cara al futuro. Los factores exógenos son elementos que no podemos controlar y, por tanto, los asumimos como dados. Nos interesa mucho más analizar la evolución interna de cada país y evaluar qué nivel de rentabilidad esperada puede derivarse de esos desarrollos.

Estrategia para invertir en renta fija de mercados emergentes

Muchos inversores analizan los mercados emergentes dividiéndolos en dos grandes categorías: deuda en moneda fuerte y deuda en moneda local. La decisión entre ambas suele basarse en factores macroeconómicos globales, como la evolución del dólar estadounidense o de los bonos del Tesoro de EEUU. Nuestro enfoque es diferente. Consideramos más interesante analizar cada país de forma individual y decidir, en cada caso, si resulta más atractiva la inversión en moneda local o en moneda fuerte. Este análisis a nivel país permite identificar oportunidades más claras y mayores discrepancias de valoración que las que se obtienen tomando decisiones basadas únicamente en factores macro globales. Además, creemos que las diferencias entre países —y entre los mercados de deuda en moneda local y en moneda fuerte dentro de cada uno de ellos— son lo suficientemente relevantes como para generar oportunidades de inversión más atractivas desde un enfoque selectivo y fundamental.