Donald Trump ha vuelto a poner todo patas arriba y ahora la macroeconomía global atraviesa una fase de redefinición bajo su mandato. Lo que en un principio se interpretó como una fuente de inestabilidad, se ha transformado en un escenario de crecimiento resiliente, con un avance del PIB estadounidense cercano al 4%, que desafía las teorías clásicas de la economía.
Ahora el mercado empieza a percibir una hoja de ruta calculada en la política comercial de Washington. Y en este sentido, Jorge Díaz, Director de Ventas Senior para España y Portugal de Eurizon, señala que el mercado temía una recesión técnica por los aranceles, pero los datos sugieren una ejecución quirúrgica. "Lo más eficiente es que acabemos con un arancel medio entre el 10% y el 12,5%. Son niveles que aumentan claramente los ingresos fiscales sin erosionar el crecimiento. Trump tiene muy claro dónde quería acabar: maximizar ingresos sin llevar a la economía a la recesión". Por lo que ese “colchón” de crecimiento permite a la administración estadounidense implementar políticas menos populares con un margen de maniobra inédito, reforzado por la supremacía del dólar y nuevas vías de financiación como las stablecoins respaldadas por el T-Bills.
Ahora bien, a pesar de que los índices se mantienen en máximos históricos, los expertos coinciden en que la palabra clave es incertidumbre. De hecho, para Aitor García, Director General General de Laboral Kutxa Gestión, las políticas de desregulación y reducción de impuestos son vientos de cola para la renta variable, pero el panorama se ensombrece al mirar los bonos: "Hay una desconfianza de los inversores sobre el efecto a largo plazo. Me cuesta ver a la curva americana bajando de forma clara desde los niveles actuales; preveo más estabilidad en los tipos de la deuda".
En esa misma línea, Alberto Loza, Senior Manager - Socio en Norwealth, advierte sobre la desconexión entre la realidad fiscal y la complacencia del mercado, sugiriendo que el fenómeno FOMO podría estar nublando el juicio de los inversores: "Los mercados están obviando las incertidumbres. Trump está imponiendo nuevas reglas del juego, y aunque esto favorece a las acciones, deja demasiadas incógnitas en la renta fija".
La Fed y el factor "Kevin Warsh"
Uno de los puntos de mayor fricción es la futura independencia de la Reserva Federal. La posible llegada de Kevin Warsh al mando del organismo monetario introduce una variable de tensión política. Mikel Ochagavia, Director de Inversiones en Acacia Inversión, define este fenómeno como la "Variable Trump": la capacidad de cambiar la dirección económica con un solo mensaje. "Nos preguntamos si tendremos al Warsh hawkish (restrictivo) o al Warsh que Trump necesita para bajar tipos y refinanciar la deuda de forma barata. Trump se fija más en la curva larga de tipos que en la propia bolsa; cuando el Treasury a 20 años toca el 5%, es cuando reacciona".
Y ante esta saturación del mercado estadounidense, sale a relucir la otra palabra estrella, diversificación en las estrategias. Óscar Martínez, Head of Portfolio Management en Kutxabank Investments: “Desde Kutxabank Investment estamos positivos para este año en los mercados de renta variable. Pensamos que por la gran incertidumbre geopolítica es muy difícil que se vuelva a repetir un 2025 con revalorizaciones de doble digito en los principales mercados de renta variable y en general en todos los activos de riesgo. Por zonas geográficas, preferimos mercados desarrollados a mercados emergentes y en renta variable estamos ligeramente sobreponderados en Europa versus Estados Unidos y Japón donde estamos neutrales. En renta fija, nos gusta más el crédito que los bonos de gobierno. Dentro de los bonos corporativos, preferimos situarnos en el crédito europeo con duraciones en el tramo medio de la curva. Por último, estamos cómodos por una pequeña parte de inversión en materias y dejamos fuera los activos ilíquidos en nuestro asset allocation”.
No obstante, la recomendación general es clara: prudencia en el crédito y exploración de activos reales. Los expertos sugieren infraponderar el crédito ante el estrechamiento de los spreads y mirar hacia mercados emergentes, materias primas y mineras, donde los estímulos fiscales podrían tener un impacto más directo y menos descontado por el precio.
¿Cuál es el efecto en las divisas?
El comportamiento del mercado de divisas ha desconcertado a los analistas. Y lo cierto es que, a pesar de los recortes de tipos en Europa, el euro ha mostrado una fortaleza inesperada frente a un billete verde condicionado por la retórica proteccionista de la Casa Blanca.
En este sentido, Aitor García de Laboral Kutxa Gestión sostiene que el movimiento actual del dólar responde más a factores políticos que a los tradicionales diferenciales de tipos de interés. "Esa venta de dólares por dudas sobre los déficits y la independencia de la Fed ya está en el mercado. Vemos estabilidad en el entorno de 1,20".
Sin embargo, el verdadero "cisne negro" acecha en Oriente. La volatilidad del yen y el desmantelamiento del carry trade, donde inversores se financian en yenes baratos para invertir en activos de mayor rendimiento, sigue siendo la mayor preocupación de liquidez global, según Alberto Loza de Norwealth que decía esto: "El riesgo de que Japón suba tipos y el famoso carry trade pierda fuerza es, como riesgo de explosión, más importante que el euro/dólar. Ya nos dio un susto importante en agosto y podría afectar gravemente a la liquidez de los mercados".
Cartera ideal en estos momentos de incertidumbre
Uno de los puntos de mayor consenso es la extrema estrechez de los spreads (diferenciales) de crédito en Europa, que se encuentran en mínimos de 20 años. Para los expertos, esto significa que el inversor está asumiendo mucho riesgo para una rentabilidad muy pequeña. Y aquí, Jorge Díaz de Eurizon lanza una advertencia: "El nivel de estrechez de los spreads en Europa es el más alto en 20 años. Se está minusvalorando el riesgo de las posiciones en crédito Triple B (corporates). Si el SP 500 corrige un 10%, el Triple B sufrirá bastante, mientras que el Single A aguantará".
Riesgo que hay que tratar de minimizar, pero ¿cómo? Esto es lo que sugirieron los expertos:
- Titulizaciones (ABS): Como alternativa al bono corporativo tradicional por su baja correlación con el equity.
- Deuda Bancaria: Considerada un activo resiliente gracias a la mejora de eficiencia de las entidades y el entorno de tipos favorables.
- Duración Intermedia: Preferencia por el tramo de 5 a 7 años para capturar el carry y protegerse ante la volatilidad.
En cuanto a la IA, teniendo en cuenta que ha sido el motor indiscutible de los mercados, hay señales de rotación sectorial inminente. Ya que la excesiva concentración en el mercado estadounidense y las valoraciones "exigentes" están empujando a los gestores a buscar valor en áreas que han quedado injustamente rezagadas.
Uno de los datos más sorprendentes analizados fue la caída del 30% en el sector de software (empresas como IBM o Salesforce), mientras los índices generales se mantenían en máximos. Para Aitor García, este castigo es excesivo y representa una ventana de oportunidad: "Hay dudas sobre si la IA eliminará el software tradicional, pero nosotros creemos que las empresas líderes seguirán ahí. Tras una caída del 30%, es un sector que hay que empezar a sobreponderar aprovechando estos ciclos".
En sintonía con esto, Alberto Loza destaca el extraño comportamiento del factor quality (empresas con beneficios recurrentes): "Es sorprendente que empresas estables que crecen al 12% hayan bajado un 14% porque el inversor se ha ido corriendo a la IA o al Value. Hay un montón de compañías abandonadas que ahora toca revisar".
Más allá de la tecnología, los expertos identifican tres áreas estratégicas para una cartera diversificada en 2026:
- Salud y Biotecnología: El envejecimiento demográfico es un viento de cola estructural. Y aquí Óscar Martínez subraya que la integración de la IA en la salud generará eficiencias que el mercado aún no ha puesto en precio.
- Defensa y Sector Aeroespacial: Un sector "dependiente de la geoestrategia" que seguirá recibiendo flujos masivos de inversión pública debido al actual contexto de rearme global.
- Banca y Energía Nuclear: El sector financiero se percibe como un refugio resiliente ante los aranceles. Por su parte, la energía vive un renacimiento gracias a la taxonomía verde europea: "Hay una necesidad crítica de energía limpia, e incluso la nuclear es ahora una pieza clave".
Al final hay que ser conscientes de que el mercado lleva meses "languideciendo" en máximos, a la espera de un detonante. Y la "Variable Trump" puede cambiar la dirección de la economía en dos publicaciones de redes sociales, lo que obliga a mantener carteras preparadas para eventos de cola.
Nuevo Boletín y canal de WhatsApp para profesionales
Estrategias de Inversión lanza su canal de WhatsApp Asset Managers, dirigido a profesionales de la inversión, banqueros privados, selectores y distribuidores de fondos, y profesionales del sector financiero.
Tambien puedes apuntarte gratuitamente para que todos los miercoles te llegue nuestro boletín con contenidos exclusivos para profesionales.