Desde Neuberger, creemos que una mejora en los fundamentales corporativos en todo el espectro de capitalización bursátil puede respaldar la rotación hacia una mayor amplificación del mercado; la acción mediana del Russell 3000 acumula ya ocho trimestres consecutivos de mejora en el crecimiento del BPA, pasando de un mínimo inferior al –10% en el cuarto trimestre de 2023 a más de +20% en el primer trimestre de 26.

Los fundamentales corporativos se han fortalecido de forma generalizada: la acción mediana —incluyendo small caps, mid caps y large caps— ha mostrado una mejora constante en el crecimiento del BPA.

Renta variable: señales de una ampliación genuina del mercado

Tal y como muestra el gráfico, la acción mediana del Russell 3000 acumula ya ocho trimestres consecutivos de mejora en el crecimiento del BPA, pasando de un mínimo inferior al –10% en el cuarto trimestre de 2023 a un +24% estimado en el primer trimestre de 2026. Esto indica que la recuperación ya no está concentrada en un puñado de hyperscalers y megacaps, sino que refleja una mejora de los fundamentales corporativos en todo el espectro de capitalización.

Esta fortaleza en beneficios explica la resiliencia que los mercados de renta variable han mostrado a lo largo de 2026, pese al shock energético y a una fuerte revalorización de los tipos de interés, que se sitúan cerca de máximos históricos. De hecho, el consenso de crecimiento del BPA del S&P 500 para 2026 se ha revisado al alza hasta más del 22% (frente a ~15% a cierre del año anterior), con ocho de los doce sectores registrando tanto crecimientos de doble dígito como revisiones positivas.

Si bien la energía y la tecnología son los sectores que más han contribuido a las revisiones desde el inicio del conflicto, la amplitud subyacente —en materiales, comunicación, y el sector industrial y financiero— refuerza la tesis de una ampliación del mercado.

Crédito: los fundamentales justifican la estrechez de los diferenciales

Esta misma situación está marcando los diferenciales en todo el sector del crédito corporativo. Aunque los diferenciales de crédito se mantienen en niveles históricamente bajos desde cualquier punto de vista, los fundamentos justifican su persistencia, respaldados por los sólidos balances de las empresas. En el segmento de alto rendimiento, el mercado parece gozar de una mayor solidez estructural, ya que los emisores con calificación BB representan ahora más del 60 % del índice y las expectativas de impago se sitúan muy por debajo del 2 % tanto para 2026 como para 2027. Si a esto le sumamos el aumento de los tipos de interés de referencia, los rendimientos globales en todo el espectro crediticio parecen atractivos en comparación con la evolución reciente.

Perspectiva de inversión de Neuberger

La conclusión clave para los inversores es que son las expectativas de beneficios, y no los titulares, las que están impulsando este mercado, y el sector crediticio está corroborando la señal de la renta variable. Por ahora, recomendamos adoptar una perspectiva a largo plazo: sobreponderar la renta variable global; al tiempo que nos posicionamos para aprovechar los resultados más sólidos en los mercados estadounidenses y no estadounidenses, junto con una exposición a la renta fija centrada en el carry y diversificada a lo largo de todo el espectro de calidad crediticia.