Cuando hablamos del fondo SWM España Gestión Activa. ¿En qué consiste y cómo se estructura la cartera?
Luciano Díez-Canedo: Como su propio nombre indica, es un fondo de gestión activa, lo que significa que tratamos de alejarnos bastante de cualquier tipo de indiciación. Es decir, no buscamos replicar el comportamiento del índice, sino encontrar oportunidades más allá de él. El fondo se mueve dentro de unas bandas bastante amplias en términos de exposición. Podemos estar invertidos como mínimo en un 70%, pero también podemos llegar a niveles superiores al 100%, incluso hasta el 110% o 115%, es decir, con cierto grado de apalancamiento.
Uno de los aspectos más importantes de la cartera es el equilibrio entre compañías de gran capitalización —las llamadas blue chips— y compañías de mediana y pequeña capitalización. No todas las empresas en cartera pertenecen al IBEX 35; aproximadamente un 15% del patrimonio está invertido en compañías fuera del índice.
Además, incluso dentro de la parte que sí está invertida en valores del IBEX, la correlación no es total. Estamos hablando de una correlación aproximada del 65%–70%, lo que implica una desviación significativa respecto al índice.
Esa desviación se produce, sobre todo, en los grandes pesos del IBEX. Por política de inversión, evitamos estar excesivamente concentrados en los valores con mayor peso, y en su lugar tratamos de identificar oportunidades alrededor de ellos que nos permitan obtener una rentabilidad igual o superior. De hecho, el tracking error del fondo se sitúa en torno al 13%–14%, con una volatilidad bastante controlada en términos generales.
Es cierto que el año pasado el fondo se quedó algo por detrás del mercado, en gran parte porque el sector bancario —que tiene un peso muy elevado en el índice— tuvo un comportamiento extraordinario. Fue, por así decirlo, un “tren de mercancías” que pasó por encima de todo el mercado.
En cuanto a nombres concretos, tenemos en cartera compañías como Grifols A , Puig Brands —que recientemente nos dio una alegría— o Cellnex , que es una historia que actualmente no cuenta con el favor del mercado en el corto plazo, pero que a nosotros nos sigue gustando mucho.
También destacaría que desde hace unos dos meses y medio hemos empezado a tomar posiciones en Telefónica . Es una compañía que ha estado muy penalizada durante años, pero creemos que los cambios que se están produciendo en el sector de telecomunicaciones en Europa pueden tener un impacto positivo.
En el sector bancario estamos infraponderados, aunque estamos reduciendo ese infraponderamiento. Dentro del sector, preferimos entidades más domésticas y de mayor calidad, como podría ser el caso de Bankinter, frente a otras opciones que consideramos de menor calidad.
¿Cómo es la filosofía de Mutuafondo España y cómo construís la cartera?
Ángel Fresnillo: Mutuafondo España es también un fondo de gestión activa, pero con una filosofía muy clara: entendemos la bolsa como un activo perpetuo, por lo que trabajamos siempre con un horizonte de medio y largo plazo. Nuestra estrategia se basa fundamentalmente en el análisis fundamental. Somos un equipo de seis personas, especializado por sectores, lo que nos permite profundizar mucho en cada compañía.
Creemos que el mercado español ofrece grandes oportunidades. Hay compañías que son referentes a nivel mundial, incluso fuera del IBEX 35, y además tenemos una ventaja competitiva importante: al estar localmente, conocemos bien a las empresas y a sus equipos directivos, y ellos también nos conocen a nosotros.
En ese contexto, creemos que el análisis fundamental combinado con una visión de largo plazo es clave, porque al final necesitas tiempo para que el mercado reconozca el valor de las compañías.
En cuanto a la construcción de cartera, también partimos de una gestión activa, pero con una visión muy clara sobre el índice. Consideramos que el IBEX 35 es un índice asimétrico: no es que no nos gusten las compañías que lo componen —son empresas de gran calidad—, pero su composición sectorial puede no ser la más adecuada.
Por eso tratamos de diversificar al máximo las fuentes de retorno. No tenemos límites estrictos por sectores, pero analizamos cuidadosamente el peso de cada uno.
En términos de estructura, la posición media por compañía está en torno al 3,5%, lo que refleja una cartera diversificada, pero con convicción.
Además, creemos que el contexto macroeconómico en España es actualmente favorable. La economía española está creciendo por encima de la media europea, y eso tiene mucho que ver con las medidas que se tomaron tras la crisis del Covid y también con ajustes estructurales previos, como los derivados de la crisis inmobiliaria.
Queríamos preguntaros por vuestra visión de la renta variable española de cara a este año, teniendo en cuenta que el año pasado tuvo un comportamiento excelente.
Luciano Díez-Canedo: El comportamiento del año pasado fue bastante excepcional, casi un “rara avis”. El IBEX 35 llegó a subir en torno a un 56% incluyendo dividendos, pero eso se explica en gran medida por la fuerte ponderación del sector bancario, que representa aproximadamente un 40% del índice y que tuvo subidas cercanas al 120%. Si analizamos índices más equilibrados, como los de pequeñas y medianas compañías, vemos que su comportamiento fue mucho más alineado con el de Europa.
En términos de valoración, el mercado español presenta múltiplos similares a los de otros mercados europeos, pero con expectativas de crecimiento de beneficios de doble dígito. Y además, con una ventaja adicional: las dinámicas macroeconómicas en España, especialmente en términos de ventas, están siendo favorables.
El sector financiero probablemente mantenga cierta inercia positiva, pero nosotros también buscamos oportunidades en otras compañías. Por ejemplo, el caso de DIA, que ha pasado por un proceso de reestructuración importante y que está muy ligada al consumo, nos parece interesante.
Ángel Fresnillo: Coincido bastante con lo que comentaba Luciano. Es evidente que el comportamiento del IBEX el año pasado, que fue muy positivo, estuvo explicado en gran medida por el sector bancario. De hecho, en nuestro caso hemos estado infraponderados en bancos, y eso nos ha penalizado en términos de rentabilidad relativa frente al índice.
Pero, al final, esto responde a nuestra forma de invertir. Nosotros tenemos una visión que va más allá del corto plazo. Es cierto que los bancos han contado con un viento de cola muy potente, que ha sido la subida de tipos de interés, lo que ha impulsado claramente sus márgenes. Pero la cuestión es qué ocurre a medio plazo: si los tipos empiezan a bajar, habrá que ver hasta qué punto son capaces de sostener esos niveles de rentabilidad.
En ese sentido, creemos que hay otros sectores y compañías que han quedado más rezagados, precisamente como consecuencia de ese entorno de tipos, y que ahora pueden tomar el relevo. Por ejemplo, sectores como las utilities, las infraestructuras o todo lo relacionado con la transición energética.
También vemos oportunidades en compañías vinculadas a la inteligencia artificial, no tanto desde el lado tecnológico puro —donde España no tiene grandes líderes globales—, sino desde la parte energética. Porque la IA va a necesitar una enorme cantidad de energía.
Y ahí España está muy bien posicionada. Siempre digo que, aunque no seamos Estados Unidos en tecnología, España es un poco el “Texas de Europa”: tenemos sol, tenemos viento y contamos con unas infraestructuras de energías renovables muy desarrolladas. Eso nos sitúa en una posición privilegiada para aprovechar la creciente demanda de energía barata y sostenible que van a necesitar, por ejemplo, los centros de datos. Por eso creemos que la bolsa española ofrece muchas más oportunidades más allá del sector bancario.
¿Qué importancia le dais al equipo directivo en la selección de compañías? Muchas veces el inversor se queda con la imagen externa de la empresa, pero no analiza en profundidad cómo se gestiona el negocio. En vuestro caso, al ser gestión activa, entiendo que el management tiene un peso muy relevante.
Luciano Díez-Canedo: Completamente. Es absolutamente clave. Sin un buen equipo directivo, es muy difícil que una compañía funcione bien a largo plazo.
Y, además, en España hay muy buenos equipos gestores, especialmente en compañías fuera del IBEX o en empresas con un componente más familiar, donde el equipo directivo suele tener una parte relevante de su patrimonio invertido en la compañía. Eso genera una alineación de intereses muy potente.
Cuando te sientas con un equipo directivo y ves que está realmente alineado con los accionistas, eso aporta una enorme tranquilidad. Por poner algunos ejemplos, nos gusta mucho el management de compañías como Logista Integral, Vidrala o CIE Automotive . Son empresas quizá menos visibles, pero con equipos gestores de gran calidad, que han demostrado su capacidad para gestionar en entornos complejos. Para nosotros, este factor tiene un peso enorme en la toma de decisiones de inversión.
Ángel Fresnillo: Para nosotros es, directamente, el primer filtro. El equipo directivo y, sobre todo, la alineación de intereses. Hay ocasiones en las que encuentras compañías muy buenas desde el punto de vista del negocio, pero con equipos directivos que están más enfocados en objetivos de corto plazo —como su bonus— que en la creación de valor a largo plazo. Y de ese tipo de situaciones intentamos alejarnos. Preferimos compañías en las que, siempre que sea posible, la familia fundadora o el propio equipo gestor tenga una participación relevante en el capital, porque eso hace que las decisiones se tomen con una visión mucho más de largo plazo. En España hay muchos ejemplos de este tipo de compañías, y nosotros tratamos de identificarlas y apoyarlas. Además, hay otro aspecto fundamental para evaluar a un equipo directivo: cómo actúa en momentos de crisis. Porque sobre el papel todo funciona, pero cuando el entorno se complica es cuando realmente se ve la calidad del equipo.
En ese sentido, nos gustan mucho algunas compañías industriales españolas. Por ejemplo, CIE Automotive o Gestamp , que han demostrado una resiliencia muy significativa en un sector tan complicado como el del automóvil en los últimos años. Han sido capaces de mantener márgenes y seguir creciendo en un entorno muy exigente, y eso dice mucho de la calidad de su gestión. Para nosotros, ese tipo de comportamiento es clave a la hora de invertir.
Si quieres replicar esta idea de inversión puedes hacerlo fácilmente a través de Self Bank