¿Qué errores estás detectando más a menudo en las carteras de los inversores particulares y cómo deberían corregirse ahora para proteger rentabilidad y riesgo?
Errores más comunes:
- El tema de la divisa en una doble vertiente. En primer lugar, acceso a determinados mercados financieros, en los cuales quieres tener una exposición a una divisa en concreto más allá del euro, y que se compre el fondo en esa divisa, en el valor liquidativo, cuando la cuenta de valores está en euros. Eso supone un sobrecoste en la operativa, tanto de la compra, la venta, el traspaso, que es innecesario. Si queremos tener exposición a dólar, por ejemplo, aunque ahora el dólar esté en un movimiento en el cual está corrigiendo respecto al euro, no es necesario comprar el fondo en liquidativo en dólares, hay fondos con liquidativo en euros, que no cubren riesgo divisa. Hablando de la divisa, muchas veces se invierte a lo mejor, en renta de variable norteamericana o un mixto, y no nos damos cuenta o no percibe el cliente a priori, que el fondo no cubre ese riesgo divisa, y dice qué pasa con este producto de inversión, que lo que gana por un lado lo está perdiendo por otro, y no tiene en cuenta el tema de la divisa de ese movimiento que se está depreciando. Hay productos que sí cubren riesgo divisa, de hecho hay clases de ese mismo fondo, probablemente que haya elegido o que conforme su cartera, que cubra precisamente ese riesgo.
- Otros errores que percibimos, elegir aquellos productos de inversión en base a estrellas o en base a las mejores ideas que han funcionado en los últimos ejercicios, sin darnos cuenta de que las circunstancias de mercado, ya sea por movimientos financieros, políticos, geopolíticos, han cambiado, y entonces nos podemos estar perdiendo, por un lado, nuevas ideas que están funcionando, y que previsiblemente vayan a hacerlo bien, y en cambio seguimos apostando por ideas que a lo mejor no lo han hecho igual de bien, o no lo están haciendo igual de bien ahora, a pesar de que en el pasado sí que han funcionado.
- Más errores, apostar por fondos de deuda, que tiene mucha deuda pública y con mucha sensibilidad a tipos de interés. Si estamos en un contexto de elevado endeudamiento público en los países desarrollados, en donde los tipos de interés de más largo plazo tienen movimientos que repuntan, muchas veces el inversor particular, a veces también incluso el inversor institucional, les cuesta entender ese movimiento que se produce de subida de tipos/caída en el precio de los bonos, y con su consiguiente efecto negativo sobre el liquidativo de los de los productos. Se pierde mucha rentabilidad eligiendo mal.
- Otro error muy común es el localismo. El localismo es elegir solo productos de la entidad financiera con la que yo estoy trabajando. Nadie es bueno en todo tipo de mercados. Hay verdaderos especialistas en renta fija, en materias primas, en renta variable, dentro de renta variable en las distintas zonas geográficas. Eso me lleva a la diversificación, no solo por entidades financieras, sino muchas veces la mala diversificación, que es otro gran error. Hay veces que llegan carteras, en las cuales dicen, si tengo a lo mejor 10 fondos de inversión, pero uno cuando hace un análisis se da cuenta que se solapan muchos fondos. Es decir, no por tener más fondos de inversión, uno está diversificando correctamente, porque cuando uno analiza la cartera del producto de los distintos fondos que conforma la cartera, las principales posiciones de cada uno de ellos son muy parecidas. Bien por el estilo de gestión, bien por los mercados en los que invierte, con lo cual ya no la correlación de los distintos fondos es alta, sino es que tenemos una enorme concentración en una serie de valores que a lo mejor puede ser que funcionen, pero cuando algunos de esos valores dan profit warning o ese estilo de gestión no funciona, la cartera no da el rendimiento que se podría esperar. Con lo cual, evidentemente la diversificación sí, por entidades, y la diversificación sí, pero que no se solape los productos unos con otros.
- Y por último, el principal error que se comete es uno mismo, es lo que se llamaría la economía conductual; es decir, la poca paciencia que tenemos, muchas veces el ir detrás del mercado. La poca disciplina que se tiene a la hora de invertir, el estar siempre sometido a la rumorología, a los miedos, al pánico, a priori tener muy claro cuál es nuestro perfil de riesgo, hacia dónde quiero llegar, dónde quiero llevar, y no darnos cuenta de que muchas veces el ruido externo nos hace ser muy temerosos y estar dando bandazos en los mercados, o a veces ver que un producto no está funcionando, y no asumir esa pérdida, cortar esa pérdida, e irnos a otra idea de inversión, que a lo mejor sí que está funcionando, o el contexto favorece otro tipo de ideas de inversión.
Creo que estos son los errores más comunes dentro de los muchos errores que a veces se cometen.
Desde vuestra experiencia, ¿qué activos o estrategias están mejor posicionados para un escenario de crecimiento económico débil, pero sin una recesión clara?
No vamos a un contexto de recesión económica, no lo creemos. Es verdad que Europa está en una situación de cierta debilidad en su conjunto por crecimiento económico, con una inflación más o menos controlada. En Estados Unidos no parece que vayamos a un escenario de recesión económica, a pesar de los últimos datos de confianza del consumidor. Pero en un escenario de bajo crecimiento económico y con una inflación todavía pegajosa, hay estrategias que sí que funcionan, y sobre todo viendo las políticas fiscales y las políticas monetarias que no son restrictivas, pueden ser neutrales o incluso expansivas, sobre todo si vamos a la política fiscal con mayor gasto público. ¿Qué estrategias?
- En la parte de renta variable, claramente todo lo que está centrado en estrategias de dividendo, fondos de dividendo, de acumulación o de reparto, pero son productos que nos generan una enorme estabilidad en cuanto a volatilidad, en cuanto a riesgo, por así decirlo, pero también en cuanto a rendimiento, sobre todo si están en aquellos sitios, en aquellos sectores y compañías que mejor visibilidad tienen de comportamiento, ya sea el sector financiero u otros. Con lo cual, fondos de dividendo en ese contexto lo van a hacer bien; de hecho lo están haciendo bien, basta con ver algunos productos que se comercializan en nuestro mercado, que sus resultados están buenos. A nosotros nos gusta mucho un fondo de la gestora Deutsche Bank, el DWS Top Dividend, una idea de entre otras que pueden funcionar.
- En la parte de renta fija, productos de deuda corporativa, viendo la solidez de los balances de las propias empresas, tanto en la parte de investment grade, como la parte de high yield, pero dentro del segmento BB, el mejor rating dentro del high yield; duraciones de corto/ medio plazo, buscando un carry, una yield que compense, primero que lo haga mejor que un depósito bancario, que lo haga mejor que un monetario, y sobre todo que compense a la inflación, yo creo que es una idea interesante, buscando precisamente apoyarnos en esa hipotética situación de crecimiento bajo, y con una inflación todavía que cuesta doblegar, pero que no sea acelera, y con políticas monetarias y fiscales que pueden apoyar.
- Y luego, evidentemente, siempre hay otras ideas en mixtos, buscando compañías que se aprovechen precisamente de empresas generadoras de cash flow, más allá del dividendo o no, que tenga visibilidad de comportamiento/resultado, ya sean más defensivas, el sector salud, sector industrial, el sector de la tecnología. Y sobre todo que combinen, ya digo muy bien, la parte de la inversión en renta fija, huyendo sobre todo de la deuda, insisto, de mayor duración, de mayor sensibilidad, puesto que ahí, sobre todo por las presiones que pueda haber en los tipos de interés del largo plazo.
Muchos inversores dudan entre seguir apostando por gestión pasiva o volver a la gestión activa. ¿En qué tipo de mercados crees que la gestión activa vuelve a tener sentido hoy y por qué?
En todos. Es una narrativa, un discurso que a mí, sinceramente, me parece absurdo, lo digo con absoluta humildad.
La gestión indexada y la buena gestión activa, no están enfrentadas. Siempre que haya una buena planificación patrimonial, siempre que haya una buena planificación financiera, pueden perfectamente convivir en una cartera de inversión, puesto que hay segmentos de mercado en los cuales la gestión indexada puede tener más sentido, y hay otros que la gestión activa, sin duda alguna, puede aportar más valor. Es decir, enfrentarlas por comisiones, es absurdo; e insisto, la gestión activa, la buena, la que aporta valor, la que no aporta valor, evidentemente no tiene sentido.
Ahora mismo hay determinados segmentos donde sí tiene más sentido la gestión activa. Hablaba antes de la renta fija, la renta fija en un contexto donde los spreads de crédito están en mínimos históricos, ya tanto en la parte europea como en la parte norteamericana. Tener detrás buenos bond pickers, es decir, selectores de bonos, de emisores o de emisiones, y también que sean capaces de hacer una buena gestión en la duración, en la sensibilidad a tipos de interés, en esa doble vertiente, creo que ese tipo de productos puede aportar valor respecto a la gestión indexada. Si además, en un contexto en el cual las divisas, como puede ser el caso del dólar, están en un movimiento de depreciación respecto al euro, si hace esa gestión adicional de cubrir el riesgo divisa, el producto de gestión activa frente al producto de gestión indexada, sin duda alguna, es un elemento muy a tener en cuenta. Con lo cual, yo creo que eso es fundamental. No digamos en los productos de retorno absoluto donde, evidentemente la gestión activa, es vital, es fundamental, tanto el control de riesgo, como los motores generadores de alfa de ese tipo de productos.
En mixtos, una cartera a lo mejor 60-40, 60 renta fija, 40 renta variable en un indexado, en un momento determinado, puede tener valor, pero un producto de gestión activa, sobre todo con una cierta vocación patrimonialista, y que actúe muchas veces como un acordeón, en cuanto a modulación de niveles de riesgo, puede tener un resultado muy consistente a lo largo del tiempo. Hay gestoras españolas y gestoras internacionales que lo están demostrando frente a un producto, llamémosle indexado, con esa estructura de 60-40: Olea Neutral o Cartesio X. Habría también otras ideas de otras gestoras internacionales, capaces de asumir más riesgos.
Y en la parte de renta variable este año es claramente porque hemos vivido durante parte del 2025 una cierta rotación a nivel de estilos de gestión, a nivel sectorial, y no digamos de capitalización bursátil, que la buena gestión activa sí ha sido capaz de adaptarse; y en cambio la gestión indexada, si hemos solo utilizado gestión indexada y hemos seguido apostando solo por valores de tecnología, de inteligencia artificial, habremos visto que el movimiento ha sido más lateral. En cambio, ha habido fondos con un sesgo más value, fondos que tenían sector salud en la cartera, o fondos de pequeña capitalización, que han aportado más valor al conjunto de las carteras. Ahora parece que de nuevo la tecnología puede coger algo de velocidad.
Pero no las enfrentemos, pueden perfectamente convivir en una cartera.
Para un inversor a medio-largo plazo que busca preservar patrimonio frente a inflación, incertidumbre geopolítica y cambios regulatorios, ¿qué principios consideras hoy irrenunciables en la construcción de una cartera sólida?
En primer lugar, en la parte más núcleo de una cartera, lo que tenemos que buscar en un principal pilar es la estabilidad. En el contexto en el cual nos movemos a nivel macroeconómico, sobre todo crecimiento y datos de tipos de interés, en base a la inflación y las políticas monetarias que se estén aplicando, la estabilidad nos la van a dar determinados monetarios, ahí sí que tenemos que buscar bueno, bonito y barato, es muy importante. Determinados fondos de deuda corporativa, sobre todo de corto y medio plazo, con ese bond picking, con esa gestión de modulación de duración, etc. Fondos que nosotros normalmente estemos utilizando, Carmignac Portfolio Credit, Axa Eurocredit Total Return; en gestoras españolas, Buy&Hold lo hacen muy bien, tanto la selección de bonos como incluso la gestión de sensibilidad a tipos de interés.
Esa estabilidad, tanto de buenos monetarios, buenos productos de renta fija, algún producto con vocación de retorno absoluto, la gestión que hace la casa Dunas Capital para nosotros es fantástica; algunas gestoras internacionales como Jupiter, tiene algún producto muy interesante. Esa base de solidez no debe faltar, en el actual contexto nos va a dar estabilidad, nos va a dar rentabilidad, y nos va a reducir el nivel de riesgo.
Luego, debe estar apoyado por algún producto que empaste la parte más direccional de la renta fija con lo que hablaremos ahora en la parte de renta variable. Mixtos de vocación patrimonialista, que hagan ese trabajo de buscar ideas de inversión, que vayan sobre todo al stock picking, a las ideas de compañías más allá de las apuestas de unos sectores frente a otros, o unos estilos frente a otros, buenos stock pickers, y que no me asuman riesgo la parte de deuda.
Y en la parte de renta variable, evidentemente alguien que esté buscando batir la inflación y que no quiera sobresaltos profit warning, por situaciones financieras, por situaciones políticas, geopolíticas, aunque hay que distinguir mucho lo que es la rumorología de lo que realmente el ser pragmáticos, porque muchas veces el ruido nos hace cometer errores de salirnos a lo mejor cuando no deberíamos hacerlo. Pero yo creo que hay que buscar primero, un peso adecuado en renta variable para no sufrir; es decir, no podemos estar hablando de una persona que busque batir la inflación y tenga un 70% en posiciones de renta variable y sólo metales preciosos. Evidentemente no, aunque la tendencia, en este momento, sea una tendencia alcista, porque hay que tener en cuenta la volatilidad del propio activo. En ese sentido, pesos acorde a lo que estamos buscando, a ese objetivo de rentabilidad/ riesgo; y luego apoyarnos mucho, también de nuevo, en la visibilidad de resultados de las propias compañías.
En ese sentido, yo creo que combinar fondos con una orientación hacia el dividendo, por un lado, donde el sector financiero, tanto en uno como en otro lado del Atlántico, tenga cabida; es decir, entidades financieras europeas y también norteamericanas, evidentemente ahí sí hay que cubrir el riesgo divisa en estos momentos. Y luego algunas ideas de renta variable más satélite, que nos pueden aportar rentabilidad, pero insisto, que no sean lo que más pese el conjunto de la cartera, ni siquiera en la parte de renta variable y, evidentemente, que en el conjunto de la cartera tampoco sean muy representativas. Ideas que a nosotros personalmente nos estén gustando: pequeñas y medianas compañías a nivel mundial, no sólo norteamericanas, sino a nivel mundial; fondos de un sesgo más value, más allá del dividendo, pero que tengan sector industrial en cartera, tanto en Europa como en Estados Unidos; y algún fondo de quality growth, pero que realmente lo esté haciendo bien, que sea de verdad quality y que sea de verdad growth. Pero que no sean, insisto, posiciones excesivamente representativas en el conjunto de la cartera.