A pesar de las limitaciones tecnológicas, los modelos de IA chinos han mejorado y representan una proporción creciente de los modelos líderes a escala global. Aunque la inversión china en centros de datos sigue siendo reducida en comparación con la de Estados Unidos, su producción de hardware para el desarrollo de centros de datos —tanto domésticos como internacionales— ha sido significativa.
La localización de las cadenas de suministro de semiconductores, respaldada por políticas gubernamentales, ha beneficiado a los fabricantes nacionales de hardware de IA, impulsando de forma notable sus ingresos. Esperamos que esta tendencia continúe a lo largo del año. Asimismo, prevemos un crecimiento sólido en las exportaciones de servicios vinculados a la IA.
Han pasado más de doce meses desde que DeepSeek lanzó su primer modelo, R1, en enero de 2025. La compañía ha presentado recientemente otra versión principal de su modelo, DeepSeek V4, aunque con mucha menos notoriedad pública. Aun así, ambas versiones del V4 se consideran actualmente entre los modelos más avanzados del mundo (Gráfico 1).
Más importante aún, la nueva versión sugiere que DeepSeek V4 fue entrenado parcialmente con chips de IA de Huawei, a diferencia del modelo R1, que dependía por completo de los chips de Nvidia. Aunque los chips domésticos chinos siguen siendo inferiores a los estadounidenses, los controles de exportación impuestos por EE.UU. parecen haber acelerado la determinación de China por lograr autosuficiencia en semiconductores avanzados.
Gráfico 1: siete modelos de IA chinos figuran entre los 20 mejores del mundo, frente a cinco en octubre
Más allá de desarrollar modelos de primer nivel, China ha adoptado un enfoque distinto al de Estados Unidos en materia de inteligencia artificial, centrado en la eficiencia, la adopción masiva y la integración física. Las limitaciones en el acceso a chips avanzados han obligado a las empresas chinas de IA a operar con mayor eficiencia. La estrategia de ofrecer modelos de código abierto ha impulsado una adopción global más amplia de los modelos chinos frente a los estadounidenses, que son de código cerrado y requieren suscripciones de pago.
Impulsados por su bajo coste y eficiencia, los modelos chinos se despliegan más globalmente que sus homólogos estadounidenses, según el uso de tokens. El progreso en la integración física —la denominada “IA encarnada”— ha sido significativo en aplicaciones industriales y robótica, favorecido por la disponibilidad de datos.
¿Podemos observar el auge de la IA en los datos macroeconómicos de China? La inversión en capex de IA en Estados Unidos se ha concentrado en la construcción de centros de datos. Debido a sus limitaciones tecnológicas y a su enfoque estratégico, la inversión china en centros de datos para este año se estima en menos del 15% de los 765.000 millones de dólares previstos en EE.UU.
En el ámbito energético, la inversión en activos fijos del sector eléctrico creció un 16% de media entre 2000 y 2025, ayudando a compensar la debilidad del sector inmobiliario. En lo que va de año, ha aumentado un 9%.
Aunque la inversión en centros de datos no es elevada en comparación con la de Estados Unidos, la producción china de hardware para la construcción de centros de datos a escala global ha contribuido de forma significativa a su producción industrial (Gráficos 2 y 3). Mientras China sigue avanzando para ponerse al día en tecnología de chips avanzados, ya es un proveedor global de referencia en circuitos integrados de nodos maduros, que también son necesarios para el capex global en IA.
El incremento de la producción ha impulsado unas exportaciones sólidas, principalmente hacia los países de la ASEAN, para apoyar la inversión en centros de datos en esa región (Gráfico 4). Al mismo tiempo, las importaciones de chips más avanzados —especialmente procedentes de Corea y Taiwán— también se han acelerado (Gráfico 3).
¿Cómo ha impactado este desarrollo en el mercado?
Los fabricantes chinos de semiconductores y productos relacionados se han beneficiado claramente del auge de la inteligencia artificial. La localización del hardware de IA, en un contexto de fuerte demanda interna y respaldada por el objetivo gubernamental de alcanzar una tasa de adopción del 70% para 2027, ha impulsado significativamente a numerosas compañías.
Huawei, por ejemplo, espera que los ingresos procedentes de sus chips de IA aumenten al menos un 60% este año. El STAR 50 Index, compuesto por las 50 mayores compañías tecnológicas cotizadas en la Bolsa de Shanghái, acumula una subida del 17% en lo que va de año, frente al 4% del CSI 300 Index. El índice está dominado por compañías de hardware de IA como Cambricon Technologies y Montage Technology, que registraron un fuerte crecimiento de beneficios en el primer trimestre.
Es importante destacar que estas compañías se encuentran en una fase más temprana de desarrollo en comparación con las grandes plataformas de internet que cotizan en Hong Kong. La capitalización bursátil del STAR 50 Index es menos de la mitad de la del Hang Seng Tech Index.
Dada la importancia estratégica del sector de hardware, esperamos que la tendencia continúe este año. La sólida demanda global debería seguir impulsando el rendimiento de los productores de legacy chips. Al mismo tiempo, la demanda interna vinculada a la integración de IA debería mantenerse fuerte, respaldando a las compañías de hardware de gama alta, donde la “involución” no debería representar un problema en este segmento. A nivel macroeconómico, la inversión en manufactura avanzada y las exportaciones de bienes de hardware relacionados con la IA seguirán sosteniendo el crecimiento este año.
La actividad vinculada a la inteligencia artificial también ha impulsado las exportaciones de servicios. Las exportaciones de servicios de telecomunicaciones, informática e información han crecido a tasas de dos dígitos durante los últimos 12‑18 meses y han alcanzado los 75.000 millones de dólares, lo que representa casi el 20% del total de las exportaciones de servicios. La implantación de modelos de IA, el almacenamiento y análisis de datos, el gaming y el contenido digital son motores clave. Las empresas de plataformas digitales son los principales actores en este segmento. Aunque este volumen sigue siendo mucho menor que el de las exportaciones de chips (230.000 millones de dólares), esperamos un crecimiento sólido en los próximos trimestres.