Esta semana nos centramos en la renta variable estadounidense y en la rotación que observamos dentro del mercado. El S&P 500 se encuentra apenas un 2% por debajo de sus máximos históricos y las acciones estadounidenses no han registrado variaciones significativas en lo que va de año. Sin embargo, dentro del mercado, las tecnológicas conocidas como las “Magnificent 7”, que han disfrutado de un sólido comportamiento en los últimos años, acumulan una caída cercana al 7%. Desde una perspectiva de estilo, estamos observando una rotación, con el estilo value superando al growth y un mejor desempeño de las small caps.

¿Estamos ante una gran rotación? Observamos mucho movimiento en el mercado estadounidense. La temporada de resultados ha sido sólida, pero los inversores están mostrando cada vez más cautela respecto a los compromisos de inversión en IA de muchas compañías tecnológicas. Por ejemplo, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft prevén gastar conjuntamente 660.000 millones de dólares en los próximos 12 meses. Esta cifra es muy superior a lo esperado y plantea interrogantes sobre los retornos esperados de este enorme gasto.

Anteriormente, un gasto de capital tan significativo era bien recibido, pero ahora los inversores han empezado a observarlo con cierto escepticismo. En un plano más amplio, estamos viendo cómo los mercados están descontando la disrupción relacionada con la IA en diversos sectores y, en las últimas semanas, se ha evaporado más de un billón de dólares en valor bursátil.

En cuanto a la disrupción percibida en los modelos de negocio, vemos cómo varios sectores se han visto afectados. Entre ellos se encuentran el software, los servicios jurídicos, la consultoría IT, la gestión patrimonial, la logística y el inmobiliario. Con el tiempo se obtendrá una mayor claridad sobre la realidad de esta disrupción, pero por ahora parece que algunas áreas están siendo excesivamente castigadas en las ventas.

En 2025, toda empresa relacionada con la IA era considerada “ganadora”. En lo que llevamos de 2026 estamos viendo una diferenciación significativa entre ganadores y perdedores esperados. En el ámbito tecnológico, por ejemplo, las compañías de hardware han superado a las de software. En los otros sectores mencionados abundan los titulares sobre disrupción, pero hay poca evidencia concreta de lo que esto significa en la práctica.

Es demasiado pronto para afirmar hasta dónde llegará esta rotación, pero estamos presenciando cambios en el sentimiento respecto a cómo evolucionará la IA. Nos encontramos en una fase temprana de adopción y al inicio de una tendencia de largo plazo. Con el tiempo surgirá una mayor claridad, pero por ahora los inversores están siendo algo más prudentes con respecto a las grandes tecnológicas. Un aspecto positivo de las recientes dificultades del sector tecnológico es que otros sectores que habían pasado desapercibidos están recibiendo mayor atención. Hemos visto a las small caps, las acciones value y otras regiones demostrar un mejor comportamiento, entre ellas Japón, Asia y América Latina.

¿Cómo se refleja esta situación en nuestras perspectivas y posicionamiento de nuestras carteras? Recientemente hemos reducido nuestra asignación a EE. UU. hasta neutral tras un prolongado período de sobreponderación. No obstante, seguimos observando abundantes oportunidades en EE. UU., especialmente en compañías de menor capitalización (small caps). La economía estadounidense se mantiene en una situación razonablemente sólida, con un crecimiento económico firme y unos estímulos fiscales que podrían aportar apoyo adicional en los próximos meses. Además, existe la posibilidad de que la Reserva Federal desarrolle una política monetaria más laxa. Los verdaderos ganadores y perdedores de la IA tardarán en definirse y, a medida que esto ocurra, es probable que muchos inversores busquen oportunidades más amplias, quizá con una perspectiva más global y prestando mayor atención a las acciones value y a las small caps.