No existe urgencia económica para continuar con los recortes de tipos en enero

Tras el recorte agresivo (hawkish) de los tipos de interés en diciembre y una relajación acumulada de 75 puntos básicos (pb) en las tres últimas reuniones, es previsible que el FOMC adopte una postura prudente. Los últimos datos macroeconómicos, incluido un crecimiento del PIB del tercer trimestre superior a lo previsto y una caída de la tasa de desempleo en diciembre, siguen apuntando a un entorno económico sólido. Aunque la inflación subyacente del IPC2 se moderó en el último tramo del año, la inflación subyacente del PCE3, el indicador preferido por la Fed, se mantenía en un elevado 2,8% interanual en noviembre.  Las distorsiones derivadas del cierre del Gobierno continúan dificultando una lectura clara de la tendencia subyacente de la inflación.

Los responsables de política monetaria se mostraron más optimistas sobre las perspectivas económicas a medio plazo en el SEP de diciembre. Las revisiones significativas al alza en las proyecciones medianas de crecimiento del PIB, junto con revisiones moderadas a la baja del desempleo y la inflación, reflejaron una creciente confianza en un escenario más dinámico impulsado por la IA y la productividad. Incluso en este entorno más favorable, la trayectoria mediana de los tipos de interés, reflejada en el dot plot, siguió señalando recortes de 25 puntos básicos tanto en 2026 como en 2027, en un contexto de amplia dispersión de opiniones.

A pesar de los persistentes riesgos a la baja en el mercado laboral, la combinación de datos macroeconómicos sólidos, el optimismo de los responsables de política monetaria y una inflación aún por encima del objetivo respaldan una pausa en enero. Con el FOMC considerando que su postura monetaria se sitúa “dentro de un rango de estimaciones plausibles de neutralidad” y con unas condiciones financieras generales ya favorables al crecimiento, es probable que el presidente Powell evite señalar nuevos recortes de tipos a corto plazo, aunque deje abierta la posibilidad de una mayor relajación monetaria si se materializa el escenario macroeconómico optimista de la Fed.

Un ataque frontal a la autonomía de la Fed cierra la puerta a una flexibilización monetaria más proactiva 

La Administración ha elevado la confrontación con la Fed al ámbito legal tras la citación del Departamento de Justicia (DOJ), lo que incrementa el riesgo de una imputación penal relacionada con el testimonio del presidente Powell ante el Senado el pasado junio sobre la renovación de la sede del organismo. Esta escalada supone un riesgo adicional para la independencia y credibilidad del banco central, lo que podría llevar a los responsables de política monetaria a cerrar filas y proyectar una imagen de unidad, reduciendo su disposición a seguir recortando tipos en ausencia de un deterioro económico evidente.

A este contexto se suman las incertidumbres en torno al nombramiento del próximo presidente de la Fed y la posible dimisión de la gobernadora Cook.

Las implicaciones de la política monetaria para los mercados financieros podrían estar cada vez más condicionadas por factores políticos que económicos

Aunque el giro de la Fed desde un ya favorable “ciclo de recortes preventivos” hacia una narrativa más equilibrada sigue proporcionando un entorno fundamental constructivo para los mercados financieros, este se ve ensombrecido por la creciente politización de la política monetaria en los próximos meses. A corto plazo, los comentarios de Powell sobre este asunto durante la rueda de prensa podrían tener un mayor impacto en los mercados que la propia decisión sobre los tipos de interés, especialmente cualquier indicio de que pretende permanecer en el Consejo como gobernador hasta 2028, incluso después de que finalice su mandato como presidente en mayo.

Una decisión de mantener los tipos sin cambios difícilmente provocará reacciones relevantes por sí sola. En nuestro escenario base, caracterizado por un crecimiento razonable y una inflación más persistente de lo que anticipan tanto el consenso como la propia Reserva Federal, seguimos esperando un último recorte de tipos en este ciclo durante el segundo trimestre, con un tipo terminal ligeramente superior al actualmente descontado por el mercado monetario.