¿Cuáles consideráis que son los principales factores macroeconómicos que están definiendo o van a definir el comportamiento de los mercados financieros en este comienzo de 2026?
Va a ser un mix de todo. Vemos que esto empieza muy impactado por la geopolítica, pero yendo a lo que es puramente la macro, también conviene diferenciar por zonas geográficas.
En Estados Unidos el mix crecimiento e inflación, porque es lo que define también las decisiones de la FED, algo que es muy importante para el mercado. Y ahí lo que estamos viendo en los últimos datos es muy bueno, sorpresas positivas en crecimiento y a la baja en inflación.
En el caso de Europa, la materialización y el éxito de la ejecución de los planes de inversión que se han ido anunciando durante el año pasado, eso es clave, y que se traslade a inversión privada y también al crecimiento de beneficios de las empresas del Euro Stoxx.
Y, por último, también importante China. China sigue en una situación complicada debido a la crisis inmobiliaria que afecta al consumo, veremos si hay estímulos y en qué queda la situación allí.
Desde vuestro análisis, ¿qué riesgos véis más subestimados por los inversores hoy y qué oportunidades creéis que aún no están plenamente reflejadas en los precios?
Hay un segmento que está claramente “price for perfection” o muy cercano, que es todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial. Ahí sí podríamos ver caídas, si hay un pinchazo, esa potencial burbuja, que no sabemos si la hay o no.
Es decir, los precios descuentan unas expectativas futuras, si esas expectativas van a menos, podríamos ver cierta bajada en esos índices más asociados a la tecnología. Y eso, teniendo en cuenta la gran exposición que tiene el inversor americano al equity, podría trasladarse también al consumo y tener un impacto macroeconómico.
Oportunidades, el segmento más quality. El quality es un estilo que, en nuestra opinión, sigue siendo muy interesante. Está en un punto más atractivo porque el conjunto del mercado ha convergido, en términos de valoración, con aquellas empresas más quality, mientras que los fundamentales no; es decir, esas empresas siguen siendo bastante más atractivas y ahora tenemos una prima de valoración inferior frente al conjunto del mercado.
¿Cómo evaluáis el impacto que están teniendo las decisiones recientes de los bancos centrales sobre la renta fija, la renta variable y el apetito por riesgo a nivel global?
Yo destacaría la visibilidad que hay, el gran impacto de la política monetaria, pensando por ejemplo en el año 2022, es cuando el mercado no tiene clara la dirección o el punto, el nivel de llegada de tipo ya sea al alza o a la baja. Lógicamente al alza genera mayor volatilidad en la mayoría de ocasiones, pero yo destacaría esa visibilidad y es lo que está permitiendo que a pesar de unas TIRes bastante altas, no haya fricción con el equity, esa visibilidad.
Así que nosotros vemos una bajada más en el caso de la FED, el mercado ve entre dos y tres, pero es una diferencia de como mucho 50 puntos básicos y en el caso del BCE, alineados con el mercado al 100%, es un banco central que este año no tiene que hacer nada, que va a mantener la facilidad depósito sin cambios.
Para un inversor que busca proteger su capital en un entorno todavía incierto, sobre todo en lo geopolítico, ¿qué tipo de estrategia o clase de activos recomendaríais priorizar en 2026 y por qué?
Hablaríamos de diversificación siempre. Ante un shock geopolítico, lo mejor que puede hacer un inversor es tener una cartera diversificada.
Y aparte de eso, tener el segmento quality, es un segmento que sí va a caer si hay grandes caídas generales en el mercado, pero que debido a esa calidad de las empresas, lo que vemos es una menor captura del downside.
Y luego los metales preciosos. Ya lo hemos visto en los últimos años, como ante este cambio de panorama geopolítico que estamos teniendo, los metales preciosos lo hacen bien y nuestra apuesta es porque en 2026, seguirán haciéndolo bien, aunque de forma más moderada que en el 2025.