De cara a 2026, ¿cuáles son las claves y principales ventajas a la hora de invertir en ABS frente al crédito corporativo y otras clases de renta fija?

La principal ventaja de los ABS frente a otros activos de renta fija es el nivel de diferenciales al que cotizan. No hay que olvidar que, tras la crisis de 2008, el Banco Central Europeo puso en marcha diversos programas de recompra de activos en los que los ABS tuvieron una presencia muy limitada. Esto hizo que quedaran relativamente al margen de esa intervención del banco central, lo que ha permitido que sus diferenciales se mantengan más atractivos. Precisamente en este contexto es donde, en Aegon Asset Management, hemos sido capaces de extraer valor de forma consistente desde entonces.

¿Qué segmentos del mercado de ABS ofrecen hoy el mejor binomio riesgo-retorno pensando en los próximos 2-3 años (por ejemplo, autos, consumo, hipotecarios)?

Actualmente, dentro de Aegon Asset Management, el segmento que más nos atrae es el vinculado al consumo. Europa se encuentra en una fase de crecimiento, con tasas de desempleo históricamente bajas en comparación con el pasado, y una inflación que parece volver a niveles compatibles con los objetivos del Banco Central Europeo. En este entorno, el consumo no está garantizado, pero sí puede mantener una evolución razonablemente estable, lo que nos lleva a asumir más riesgo en este segmento frente a otros.

Asimismo, el crédito ligado a la vivienda —especialmente las hipotecas residenciales— también está ofreciendo márgenes muy interesantes, por lo que seguimos aprovechando las oportunidades que presenta este mercado.

De cara a 2026, ¿qué riesgos estructurales ve en el mercado de ABS —concentración sectorial, prepagos, liquidez, cambios regulatorios, etc.— y cómo podrían afectar la estabilidad y el rendimiento de esta clase de activos?

En estos momentos, el principal riesgo que identificamos es de naturaleza geopolítica y política, más que estructural. Los indicadores macroeconómicos apuntan, en general, a un escenario de estabilidad, pero este podría verse alterado ante decisiones políticas inesperadas.

Dicho esto, conviene recordar que los ABS suelen ser instrumentos de tipo flotante, con reajustes periódicos —normalmente trimestrales—, lo que les permite absorber mejor movimientos bruscos en los tipos de interés. Aunque no son inmunes a estos cambios, su impacto suele ser más limitado que en otros activos de renta fija. En resumen, el mayor riesgo sería un deterioro significativo del crecimiento económico europeo por motivos políticos, aunque por el momento seguimos confiando en la solidez de esta clase de activo.

¿Qué diferencias regionales (core vs. periféricos) son más relevantes para los ABS europeos en estos momentos?

En Aegon Asset Management gestionamos ABS europeos desde 2001 sin haber registrado ningún impago, y en formato fondo UCITS desde 2005, también sin impagos. Esto nos permite afirmar que contamos con un profundo conocimiento del mercado europeo de ABS.

Invertimos exclusivamente en ABS europeos, ya que consideramos que ofrecen mayores garantías por la disciplina y los estándares aplicados en su emisión. Actualmente, tenemos un peso relevante en Reino Unido, donde encontramos oportunidades atractivas en términos de rentabilidad, así como una exposición significativa al norte de Europa. No obstante, también mantenemos posiciones importantes en países periféricos como Italia o España. En conjunto, contamos con una cartera muy diversificada y consideramos que Europa es un auténtico diamante en bruto en el ámbito de los ABS.

¿Qué horizonte temporal y perfil de inversor considera más adecuado para invertir en ABS en este punto del ciclo, y por qué?

La inversión en ABS a través de un fondo UCITS con liquidez diaria, gestionado con un historial probado —que ha superado a su índice de referencia todos los años desde 2005 salvo en 2022, e incluso obtuvo un mejor comportamiento en 2008— puede encajar en prácticamente cualquier cartera.

Se trata de una exposición a renta fija flotante y muy conservadora, ya que gestionamos exclusivamente activos con grado de inversión, invirtiendo únicamente en emisiones con rating BBB o superior. De hecho, el rating medio de la cartera es A+. Por ello, creemos que puede tener cabida en carteras de distintos perfiles y horizontes temporales, siempre como parte de una estrategia bien diversificada. En cualquier caso, consideramos fundamental el papel del asesor financiero a la hora de definir la asignación adecuada para cada cliente.

A nivel estratégico, Aegon AM ha mostrado un enfoque activo en ABS, incluyendo tramos debajo de grado de inversión y objetivos de rentabilidad atractivos. ¿Cómo encaja esta orientación dentro de su visión general del mercado de ABS para 2026 y en qué tipo de oportunidades se centran?

Aegon Asset Management es, en esencia, una gestora especializada en renta fija. Como brazo gestor de la aseguradora Aegon, administramos aproximadamente 360.000 millones, de los cuales más de la mitad están invertidos en renta fija y cerca de 25.000 millones en ABS.

Además del fondo de ABS europeos de alta calidad, contamos con un fondo de ABS europeos High Yield y recientemente hemos lanzado un fondo global de ABS triple A en formato UCITS. Esto refleja la amplitud de nuestra oferta y el peso estratégico que tienen las titulizaciones y los ABS dentro de la casa, un área en la que llevamos desarrollando capacidades de forma continuada desde 2001.