El crédito sigue siendo un pilar fundamental de la asignación de activos. El entorno sigue siendo favorable para el crédito, ya que esta clase de activos continúa ofreciendo lo que consideramos, y lo que Bloomberg refleja en sus últimos datos, rendimientos atractivos. Además, en el sector europeo de alto rendimiento, en particular, los fundamentos de los emisores siguen siendo sólidos según nuestro análisis: las tasas de impago se mantienen moderadas y los márgenes netos se mantienen estables en niveles cómodos en Europa, aunque algunos sectores están atravesando dificultades, como el químico, el automovilístico y el del embalaje. 

La volatilidad también sigue estando relativamente contenida, y esta clase de activos se ve respaldada por una base de inversores centrada en gran medida en el carry, así como por una oferta neta de bonos que sigue siendo limitada.

En este entorno, seguimos favoreciendo una construcción de cartera centrada en emisores de alto rendimiento que, en nuestra opinión, presentan niveles razonables de deuda y ofrecen rendimientos de entre el 5% y el 8%. En torno a esta cartera principal, tratamos de identificar determinados segmentos que puedan ofrecer una mayor convexidad.

Esto es especialmente cierto a la hora de seleccionar valores entre los instrumentos con calificaciones más bajas, en particular los bonos con calificación CCC. Creemos que este universo ofrece oportunidades atractivas para los inversores disciplinados y selectivos. Nuestro enfoque consiste principalmente en centrarnos en emisores con una calificación de B o B- en su deuda senior, pero cuyos bonos subordinados no garantizados tienen una calificación un nivel inferior, es decir, CCC. Dentro de la misma estructura de capital, este enfoque nos permite buscar un rendimiento adicional de entre el 2% y el 3% .

También seguimos identificando valor en la deuda subordinada financiera. Según nuestro análisis, los fundamentos del sector bancario europeo siguen siendo sólidos: los bancos, y más concretamente las entidades del sur de Europa, han reforzado significativamente sus balances en los últimos años. Al mismo tiempo, los instrumentos de capital adicional de nivel 1 (AT1) siguen ofreciendo niveles de rentabilidad que consideramos atractivos. 

Dentro de este universo, mantenemos nuestra preferencia por determinados bancos de la periferia europea, concretamente entidades portuguesas, españolas, italianas y griegas. También estamos invirtiendo cada vez más en valores emitidos por bancos líderes de países de Europa del Este (Kommunalkredit Austria, Volsbank, OTP Bank, etc.).

Por último, seguimos manteniendo una exposición limitada a los tipos de interés. En nuestra opinión, el interés por los vencimientos a largo plazo sigue siendo moderado en la actualidad, dada la curva de rendimientos plana que se observa en los mercados de crédito y las importantes necesidades de emisión soberana, lo que podría desencadenar volatilidad en los tipos a largo plazo.