Internet es el ejemplo obvio: un cambio estructural a principios de la década de los 2000 que ayudó a que Amazon, Alphabet y Meta se convirtieran en algunas de las mayores empresas del mundo dos décadas después. En pocas palabras, la inversión temática es una forma repetible de apuntar al crecimiento estructural señalando los rincones más prometedores del ámbito de la renta variable.
Sin embargo, nombrar una temática y adoptarla son dos cosas distintas. Una vez que los inversores deciden que la inteligencia artificial (IA) o las infraestructuras europeas son importantes para el crecimiento de varias décadas, la pregunta difícil es: ¿qué significa en la práctica invertir en IA o invertir en infraestructuras europeas?
Nuestra filosofía de inversión temática se basa en una prioridad: ofrecer carteras temáticas que estén lo más alineadas posible con la temática.
Misma temática y diferentes acciones: el problema de la dispersión
Una clara lección empírica del estudio de los fondos activos y los ETFs temáticos es que, incluso cuando afirman proporcionar acceso a la misma temática, a menudo mantienen cestas muy diferentes y, por lo tanto, ofrecen rentabilidades muy distintas.
En el Gráfico 1, mostramos el rendimiento durante los últimos 12 meses de todos los fondos de inversión y fondos cotizados (ETFs) temáticos activos domiciliados en Europa, organizados por temáticas. Cada columna del gráfico representa una temática, y cada punto, una estrategia. Observando la dispersión de los puntos en cada columna, queda muy claro que el rendimiento de las estrategias en la misma temática diverge mucho. Tomemos dos ejemplos:
- Materiales de Transición Energética es la temática con mejor rendimiento del periodo, con un rendimiento medio del 139 % durante el periodo. Sin embargo, la mejor estrategia tuvo una rentabilidad de un 234 %, mientras que la peor, un 52,4 %. Se trata de una diferencia de rendimiento del 182 % para dos estrategias de la misma temática[1].
- Semiconductores es la tercera mejor temática. También es una temática que debería estar bastante bien definida y, sin embargo, la mejor estrategia tuvo una rentabilidad de un 96,1 % en los últimos 12 meses cuando la peor tuvo un 76,2 %[2].
Gráfico 1: dispersión del rendimiento de los últimos 12 meses por temática en las estrategias temáticas domiciliadas en Europa
Fuente: WisdomTree, Morningstar, Bloomberg. Del 28 de febrero de 2025 al 28 de febrero de 2026. El rendimiento se calcula en dólares estadounidenses. La lista de ETFs y fondos de inversión abiertos domiciliados en Europa ha sido elaborada por WisdomTree como parte de la clasificación temática propia de WisdomTree. No se puede invertir directamente en un índice. La rentabilidad histórica no es indicativa de la rentabilidad a futuro y cualquier inversión puede perder valor.
¿Por qué tanta divergencia? Porque no existe un punto de referencia único y reconocido para una temática como la IA o la informática cuántica. Cuando un gestor invierte en una acción de pequeña capitalización estadounidense, está claro cuál es el ámbito de inversión y cuál es el índice de referencia. Como resultado, los gestores toman decisiones muy diferentes en cuanto a la selección y ponderación de las acciones y los resultados varían en consecuencia.
Los obstáculos que hay que evitar
A la hora de considerar qué cartera es relevante para una temática determinada, hay que evitar dos graves errores:
1. Concentración excesiva en unos pocos nombres. El ejemplo de Internet de finales de los años 90 muestra el riesgo: la compra de las diez mayores empresas puntocom habría batido al mercado a largo plazo simplemente porque la cesta incluía casualmente a Amazon; muchos otros nombres fracasaron. Ya que las rentabilidades de la renta variable son muy asimétricas (pocos ganadores impulsan la mayor parte de la creación de riqueza), acertar sobre qué empresas ganan es mucho más importante que evitar a los muchos perdedores. El antídoto es la humildad: ampliar la red para aumentar la probabilidad de tener futuros ganadores.
2. Confundir las empresas de mega capitalización actuales con la exposición temática. Las empresas de mega capitalización han superado anteriores oleadas de cambios estructurales. Pero no pueden seguir acumulándose a las mismas tasas exponenciales indefinidamente, ni una estrategia temática debe ser una repetición de las diez mejores del Nasdaq. Si una cartera temática se apoya en gran medida en los hiperescalares actuales, es funcionalmente una apuesta de mercado o sector, no una verdadera exposición temática. Las carteras temáticas deben diferenciarse de los índices generales de mercado y tecnológicos si quieren captar el crecimiento del mañana.
Cuando se trata de inversión temática, existen claros argumentos para adoptar un enfoque disciplinado y basado en la investigación que maximice la beta temática al tiempo que controla la concentración y el solapamiento de los índices de referencia.
Nuestra filosofía: primero la alineación y después la experiencia y la pureza
La filosofía de inversión temática de WisdomTree se basa en cinco pilares:
- Alta alineación con la temática: las oportunidades dentro de cada temática se captan con una metodología adaptada para maximizar su potencial de inversión.
- Experiencia: colaboramos con expertos externos del sector cuando resulta beneficioso, al tiempo que aprovechamos las capacidades internas de investigación y desarrollo de productos de WisdomTree.
- Enfoque puro hacia esa temática: las empresas se seleccionan en función de su fuerte alineación con la temática, su exposición a empresas con un enfoque puro hacia esa temática y su potencial de crecimiento.
- Diferenciación: nuestras estrategias se distinguen de los índices de referencia generales y de otros productos temáticos, ofreciendo a los inversores verdaderas ventajas de diferenciación y diversificación.
- Disciplina y transparencia: las estrategias siguen un marco claramente definido para garantizar la precisión y coherencia en la creación de la cartera.
La alineación es el eje. Una cartera temática debe seguir de forma visible y mecánica los motores económicos de la temática en la que se desea invertir. En la práctica, esto significa que no existe un enfoque temático uniforme que pueda aplicarse con éxito a todas las temáticas. En este caso, una talla única no sirve para todos. Cada temática requiere una creación a medida. Por eso, en WisdomTree desarrollamos estrategias únicas adaptadas a cada temática (lo que significa que las estrategias difieren mucho de una temática a otra).
Conclusión: una breve lista de control para los inversores
Los ETFs temáticos ofrecen una forma de dirigir el capital hacia el potencial de crecimiento estructural. Pero la ejecución importa. Antes de asignar, hágase tres preguntas sencillas:
- Alineación: ¿el fondo capta mecánicamente las exposiciones económicas que definen la temática?
- Pureza y experiencia: ¿la selección de acciones está dirigida por expertos y centrada en operadores puros con elevados ingresos temáticos?
- Diferenciación y negociabilidad: ¿cuál es el solapamiento con el MSCI/Nasdaq? ¿La implementación es líquida y escalable?
Si las respuestas son afirmativas, la inversión es un auténtico satélite temático, no otra forma de tener las empresas de mega capitalización actuales. Esa distinción es lo que separa el discurso del resultado en la inversión temática.