El vehículo, gestionado por el equipo de Stéphane Nières-Tavernier, Christophe Pouchoy y Alicia Daurignac, invierte en compañías internacionales vinculadas al desarrollo del ecosistema espacial. El fondo está posicionado en el conjunto de la cadena de valor y presta especial atención a tres grandes áreas:
- lanzadores, como puerta de entrada esencial al ecosistema espacial;
- comunicaciones vía satélite, uno de los pilares del desarrollo actual del sector;
- exploración espacial, especialmente vinculada al nacimiento de una economía lunar.
La estrategia combina exposición a compañías puramente espaciales —como fabricantes de lanzadores, satélites, módulos lunares o empresas de observación de la Tierra— con otras compañías que se benefician del crecimiento del sector sin estar dedicadas exclusivamente al espacio, como proveedores de semiconductores, sensores, software, equipos tecnológicos o compañías que utilizan datos e infraestructuras espaciales en sus modelos de negocio.
Según LFDE, la caída de los costes de acceso al espacio, la reutilización de los lanzadores, el auge de las constelaciones de satélites, el desarrollo de nuevas aplicaciones comerciales y el aumento del gasto público en exploración y defensa están actuando como catalizadores estructurales para el sector.
Desde la gestora señalan que el universo de inversión espacial se encuentra en plena efervescencia. El sector ha ganado madurez en los últimos años y está pasando de ser una temática emergente a convertirse en una industria más estructurada, con compañías cotizadas, tecnologías probadas y contratos públicos y comerciales que aportan mayor visibilidad.
Además, las perspectivas de crecimiento siguen siendo significativas. Según las estimaciones citadas por LFDE, el mercado espacial podría crecer cerca de un 10% anual, alcanzar los 1,8 billones de dólares en 2035 y superar el billón de dólares de ingresos en 2040.
En este contexto, LFDE considera que el espacio está dejando de ser percibido como un nicho vinculado únicamente a satélites para convertirse en una infraestructura esencial para la economía global, con aplicaciones en conectividad, observación terrestre, defensa, movilidad, internet de las cosas, agricultura de precisión, inteligencia artificial y exploración lunar.
El fondo registra un comportamiento por encima de su índice de referencia (MSCI ACWI Net Return EUR) en todos los horizontes temporales a cierre de junio de 2026:
A cierre de junio, el fondo mantiene una exposición principalmente orientada a Estados Unidos, que representa el 60,4% de la cartera, seguido de Francia, Taiwán, Países Bajos, Japón, Canadá, Reino Unido, Irlanda, Israel y Luxemburgo.
Por sectores, la cartera está concentrada principalmente en:
- Industria: 55,0%.
- Tecnología de la información: 25,0%.
- Servicios de comunicación: 13,5%.
- Consumo discrecional: 3,5%.
Según la última factsheet disponible, con datos a 30 de junio de 2026, las diez principales posiciones del fondo son:
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Rocket Lab: 6,0%.
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Viasat: 5,6%.
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L3Harris Technologies: 5,6%.
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SpaceX: 5,2%.
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Planet Labs: 5,2%.
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MDA Space: 5,1%.
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RTX: 4,6%.
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Teledyne Technologies: 4,5%.
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Thales: 3,6%.
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Amazon: 3,5%.
El peso conjunto de las diez primeras posiciones representa el 48,9% del patrimonio del fondo. La cartera cuenta con 34 valores y mantiene una exposición neta a renta variable del 100,0%.