FLUJOS ETF UCITS

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Los meses de verano resultaron especialmente sólidos para los ETF UCITS domiciliados en Europa. Los inversores destinaron al mercado una cifra récord de 49.400 millones de euros en julio, mientras que el impulso se mantuvo en agosto, con nuevas entradas por valor de 43.000 millones de euros.

Las captaciones de activos en 2026 avanzan claramente por encima de los niveles del año anterior, lo que podría situar al mercado ante un nuevo récord anual. Todo ello a pesar del aumento de la volatilidad durante el verano, que apenas interrumpió las asignaciones de los inversores, con los flujos hacia ETF de renta variable a la cabeza, por un total de 35.400 millones de euros.

Los inversores mostraron una clara preferencia por la diversificación* en renta variable. Las entradas en renta variable estadounidense, ACWI y renta variable global de mercados desarrollados (DM) se situaron en niveles muy similares, superando en todos los casos los 9.000 millones de euros en agosto. La renta variable europea también repuntó, registrando nuevas entradas por valor de 4.500 millones de euros.

Los inversores destinaron 7.200 millones de euros a renta fija. Los bonos soberanos concentraron casi la mitad de esta cantidad, con más de 3.000 millones de euros, seguidos de la deuda corporativa Investment grade, con 1.700 millones de euros, y de las estrategias de mercado monetario, con 1.200 millones de euros.

RENTA VARIABLE

El posicionamiento de los inversores en renta variable estuvo marcado por dos grandes tendencias: la rotación hacia Estados Unidos y la diversificación mediante exposiciones globales*.

La renta variable estadounidense, con entradas netas de 9.200 millones de euros, prolongó el impulso iniciado tras la recuperación del mercado en el segundo trimestre. La rotación sectorial más clara en agosto se dirigió hacia las tecnologías de la información (IT). Después de haber sido la segunda mayor asignación sectorial en julio, los flujos hacia IT más que se duplicaron en agosto, hasta situarse ligeramente por encima de los 2.000 millones de euros. Esto sugiere que los inversores siguen mostrándose reticentes a quedarse al margen de la principal temática de crecimiento del mercado, pese al debate sobre una posible burbuja de la IA y unas valoraciones exigentes.

Al margen de la renta variable estadounidense, las principales entradas se repartieron de forma equilibrada entre ACWI, con entradas netas de 9.200 millones de euros, y renta variable global de mercados desarrollados (DM), con 9.100 millones de euros. Esto pone de relieve cómo los inversores están construyendo exposiciones de renta variable más amplias y diversificadas*.

Tras un fuerte comienzo de año, los flujos hacia Europa se estancaron e incluso entraron en terreno negativo durante la primavera, a medida que los inversores reaccionaban a los shocks geopolíticos y a las preocupaciones en torno a las perspectivas de la energía y la inflación. Sin embargo, desde junio esta tendencia se ha revertido y se ha producido una reasignación progresiva hacia la región. En agosto, los ETF de renta variable europea captaron 4.500 millones de euros, aproximadamente el doble que en julio.

Los mercados emergentes (EM) se mantuvieron en terreno positivo, con entradas netas de 2.600 millones de euros en agosto, pese a las preocupaciones por el riesgo de concentración relacionado con la IA, especialmente en Asia emergente y Corea del Sur.

Dentro de los flujos por estilos y sectores, smart beta continuó registrando una fuerte demanda, especialmente en las estrategias centradas en la generación de rentas, que captaron 2.300 millones de euros. Esta se ha convertido en una tendencia recurrente en distintos entornos de mercado, ya que los inversores siguen buscando un mayor nivel de rentabilidad allí donde pueden encontrarlo. Las estrategias equal-weight también registraron demanda, aunque a un ritmo inferior al de julio.

La subida del precio del oro favoreció un claro repunte de la demanda en agosto, tanto a través de ETP de oro como mediante acciones cotizadas vinculadas al metal precioso, como las compañías mineras de oro. Aunque se trata de una tendencia más específica, constituye una señal relevante de que los inversores podrían estar buscando coberturas al mismo tiempo que mantienen su exposición a activos de riesgo.

RENTA FIJA

La tendencia más destacada en renta fija fue la clara preferencia por los bonos soberanos, que registraron entradas de 3.200 millones de euros en agosto, de las cuales aproximadamente la mitad se destinó a bonos del Tesoro estadounidense.

Los inversores mostraron una preferencia creciente por exposiciones de corta y ultracorta duración en Estados Unidos, reflejando un posicionamiento más defensivo ante la persistente incertidumbre en torno a la inflación, la política de tipos de interés y la dinámica de oferta de deuda del Tesoro estadounidense.

La preocupación por el aumento de las emisiones de deuda pública, la futura trayectoria de los tipos de interés y la competencia derivada de las emisiones de bonos de grandes compañías tecnológicas y vinculadas a la IA contribuyeron a configurar un entorno técnico menos favorable para la deuda del Tesoro estadounidense.

En Europa, el patrón fue diferente. En lugar de producirse una nueva búsqueda defensiva de deuda a corto plazo, los inversores parecieron reequilibrar sus posiciones hacia exposiciones a deuda soberana de todos los vencimientos, neutralizando de este modo parte del posicionamiento adoptado tras las fuertes ventas registradas a comienzos de año. Los bonos soberanos de la zona euro con exposición a todos los vencimientos registraron entradas netas de 266 millones de euros durante el mes.

Las entradas netas en deuda corporativa alcanzaron los 1.700 millones de euros en agosto. El enfoque adoptado por los inversores fue similar al observado en bonos soberanos: en deuda corporativa europea se impusieron las exposiciones a todos los vencimientos, con 721 millones de euros, mientras que en el mercado estadounidense destacaron las exposiciones a corto plazo, con 126 millones de euros.

Los inversores siguen buscando niveles elevados de rentas, algo que se reflejó en las estrategias de mercado monetario, que captaron 1.200 millones de euros durante el mes.

Los flujos hacia estrategias ligadas a la inflación descendieron desde más de 700 millones de euros en julio hasta aproximadamente 209 millones de euros en agosto, aunque la protección frente a la inflación sigue claramente presente entre las prioridades de los inversores.

ESG

Los flujos ESG fueron positivos durante el mes, con un aumento de las entradas netas hasta aproximadamente 8.300 millones de euros en agosto.

El patrón de demanda fue, en términos generales, similar al observado en el mercado tradicional, especialmente en renta variable. Esto sugiere que la participación en ESG está respondiendo a las mismas preferencias subyacentes de los inversores, más que a una tendencia independiente.

Dentro de los flujos ESG, los inversores mostraron un mayor interés por los enfoques de bajo tracking error y de transición climática.

En renta variable ESG, que registró entradas de 7.200 millones de euros en agosto, el peso de estas asignaciones parece estar aumentando. Las estrategias de renta variable representan ahora aproximadamente entre el 15% y el 20% de los flujos ESG, frente a un rango anterior más cercano al 10%-15%.

Esto indica una mayor predisposición de los inversores a utilizar exposiciones de renta variable ESG como parte de la construcción global de sus carteras, en lugar de considerarlas una asignación satélite o de nicho.

Los inversores destinaron 1.100 millones de euros a renta fija ESG, mientras que la demanda siguió concentrándose en deuda corporativa Investment grade (IG), que registró entradas netas de 939 millones de euros durante el mes.

Esta sigue siendo el área en la que se observa una preferencia más clara por parte de los inversores dentro de la asignación a renta fija sostenible.

ORO

El precio del oro se recuperó con fuerza en agosto, hasta situarse en torno a los 4.600 dólares por onza. A comienzos de año, una Reserva Federal estadounidense de tono hawkish, junto con unos elevados tipos de interés reales, habían ejercido presión sobre el metal.

Más recientemente, sin embargo, la decisión del Tesoro estadounidense de ampliar su programa de recompra de bonos a largo plazo ha contribuido a reducir las rentabilidades y a debilitar el dólar, proporcionando apoyo al oro.

Además, el contexto general sigue siendo favorable: las tensiones fiscales, la diversificación de las reservas, la desdolarización, las compras sostenidas de los bancos centrales y, ahora, la demanda inversora* podrían seguir respaldando el mercado.

Además de los flujos hacia compañías mineras de oro, los ETP de oro han atraído el interés de los inversores, con entradas de 6.300 millones de euros en agosto. Con ello, las entradas acumuladas en ETP de oro desde comienzos de año ascienden a 8.100 millones de euros, por encima de los 6.600 millones de euros registrados en el conjunto de 2025.