Las materias primas están entrando en una nueva fase estructural marcada por la escasez, la geopolítica y el aumento de la demanda de los metales que sustentan la inteligencia artificial, la electrificación y la defensa. Sin embargo, los mercados financieros siguen sin estar preparados, en gran medida, para las limitaciones de suministro físico que conlleva su desarrollo, lo que genera una oportunidad muy interesante: los metales críticos ofrecen tanto un potencial de rentabilidad como una cobertura natural frente al riesgo asociado a la inteligencia artificial.

Fuente: EIA, AIE, WoodMac, CRU, EIA, Centro para el Desarrollo Global, Goldman Sachs Global Investment Research. Datos a fecha de 2024.
RDC: República Democrática del Congo.

Las materias primas están entrando en una nueva y decisiva etapa caracterizada por la escasez, la geopolítica y la demanda estructural.

Metales: Los metales que sustentan la infraestructura de la inteligencia artificial (IA), la electrificación y la defensa —como el cobre, el aluminio y las tierras raras— se concentran en unas pocas regiones, mientras que las cadenas de suministro mundiales atraviesan cuellos de botella frágiles, como el estrecho de Ormuz y el estrecho de Malaca. Al mismo tiempo, la nueva oferta se enfrenta a una disminución en la calidad de los minerales, largos ciclos de obtención de permisos y una creciente intensidad de capital.

China domina partes clave de la cadena de minerales críticos —más del 90% del refinado de tierras raras, alrededor del 70% del refinado de litio y aproximadamente el 45% del refinado de cobre—, todos ellos fundamentales para el hardware de IA, las infraestructuras o la electrificación. A esto hay que añadir la logística. Los flujos globales de energía, metales y componentes se canalizan a través de unos pocos lugares de paso, puertos y rutas marítimas vulnerables, todos ellos cada vez más expuestos a la inestabilidad geopolítica.

  • Los mercados financieros están descontando el potencial alcista derivado de la adopción de la IA, pero están mucho menos preparados para las limitaciones físicas que conlleva su desarrollo. Esto genera una oportunidad muy interesante: la exposición a materias primas esenciales permite, por un lado, obtener rendimientos impulsados por la oferta y, por otro, proporcionar una cobertura natural frente al riesgo de la IA en caso de que los insumos físicos no logren seguir el ritmo de la ambición digital. Sin embargo, para aprovechar esta oportunidad es necesario adoptar una mentalidad basada en la escasez.
  • Los índices de referencia tradicionales sobreponderan lo que más se produce, no lo que es más difícil de suministrar.
  • El enfoque de inversión de Neuberger, en cambio, se centra en la escasez dentro de un conjunto de oportunidades más amplio y diversificado, posicionándose activamente a lo largo de las curvas de futuros y en distintos productos básicos para aprovechar las distorsiones más significativas de los mercados globales.