Las carteras globales ofrecen la oportunidad de ampliar las posiciones actuales, al modificar la proporción de su composición como parte del proceso de diversificación.
Configuración de una estrategia multifacética en materia de tipos de interés
Ampliar el abanico de oportunidades a una selección más amplia de mercados y estructuras de plazos permite aprovechar las características y oportunidades específicas de los mercados mundiales. Las asignaciones absolutas y relativas entre distintos países y vencimientos aumentan las posibilidades de generar ingresos y alfa.
Características variadas a lo largo de la curva de tipos

Fuente: Neuberger.
Para ilustrar algunas de estas diferencias, hay que tener en cuenta que los cambios en las políticas, la inflación y las tendencias de crecimiento pueden ofrecer nuevas oportunidades diferenciales en los tipos de interés de los distintos mercados. En EE. UU., aunque los mercados contemplan ahora una posible subida de tipos este año vinculada a los precios de la energía, creemos que una economía potencialmente más débil y un mercado laboral frágil podrían acabar dando lugar a nuevos recortes; mientras tanto, los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo reflejan en gran medida las preocupaciones actuales sobre la sostenibilidad de la deuda, lo que probablemente limite el riesgo de duración. En Europa, el lento crecimiento y la falta de confianza, combinados con la volatilidad vinculada al conflicto de Oriente Medio, podrían mantener los tipos de interés oficiales en los niveles actuales, a pesar de las expectativas del mercado de que se produzcan subidas; los cambios en los perfiles de crecimiento y deuda en toda Europa favorecen las operaciones de valor relativo. Japón se ha alejado de la política monetaria ultra expansiva y la curva de tipos se ha empinado considerablemente. Dada la posible reducción de la oferta en el extremo largo y los atractivos rendimientos cubiertos, pueden existir oportunidades en el extremo largo de la curva japonesa.
La preocupación por el aumento de la inflación vinculada a los precios de la energía podría alterar muchas de estas dinámicas. Sin embargo, el principio fundamental sigue siendo sencillo: la política monetaria, el crecimiento y la estructura de tipos de interés presentan grandes diferencias entre países, lo que podría favorecer un enfoque global.
Ya estamos pasando de una era de política monetaria generalmente sincronizada a otra en la que se están produciendo divergencias significativas.
Construcción de posiciones en divisas
Aprovechar la exposición a las divisas no consiste en vender el dólar, sino en ampliar el abanico de oportunidades. Los índices globales contienen, por naturaleza, múltiples divisas, lo que puede ofrecer varias ventajas a los inversores. Algunos pueden buscar nuevas exposiciones para mejorar la diversificación y mantener el poder adquisitivo de su divisa base, mientras que otros pueden desear neutralizar las exposiciones cambiarias mediante la cobertura con respecto a esa divisa base; dependiendo de su naturaleza (por ejemplo, si es procíclica o defensiva), la ratio de cobertura óptima puede variar entre inversores y tipos de inversión.
Sacar partido de la diversidad del mercado de crédito
En los mercados desarrollados, los diferenciales de crédito se encuentran ajustados, aunque recientemente se han ampliado ligeramente. Esto no es necesariamente un motivo para descartar por completo el crédito, pero sí implica que hay menos margen de error. En un entorno «en forma de K», en el que algunas partes de la economía y del sector empresarial obtienen buenos resultados mientras que otras se encuentran bajo presión, la rentabilidad relativa puede derivarse en gran medida de evitar pérdidas relacionadas con el crédito, más que de «aprovechar» los diferenciales.
Ampliar la exposición crediticia por zonas geográficas puede ayudar a lograr mayores oportunidades de alfa, simplemente al ampliar el universo de empresas diferentes disponibles para la inversión (véase el gráfico). El universo empresarial europeo, por ejemplo, tiene menos exposición a la tecnología que el estadounidense (3 % frente a 10 %), incluida la IA, lo que podría suponer un factor de diversificación si el sector de la IA sufre un revés en EE. UU. Dicho esto, algunos emisores no estadounidenses están posicionados en el desarrollo de la IA a través de infraestructuras, semiconductores y otros facilitadores, ofreciendo una combinación equilibrada de proveedores, facilitadores y usuarios.

Fuente: Bloomberg, a 31 de enero de 2026.
En nuestra opinión, la renta fija global ofrece una forma oportuna de diversificar las posiciones principales en bonos, al reducir la dependencia de las carteras respecto a un único régimen macroeconómico o cambiario, lo que permite reflejar las perspectivas sobre la duración y la curva de tipos en distintos mercados y proporciona un margen adicional para la selección de activos cuando las oportunidades de valor relativo son menos frecuentes y el riesgo de error se ha incrementado.
Es importante destacar que creemos que un enfoque integrado y activo de la gestión de carteras puede resultar muy eficaz para aprovechar las diversas dinámicas asociadas a los mercados de bonos globales. Aprovechar las capacidades en las curvas de tipos, los mercados de divisas y de crédito, así como la experiencia específica de cada región, requiere amplios recursos y una gran capacidad organizativa, lo que hace que la elección del gestor sea especialmente importante en el contexto global.
En general, consideramos que la ampliación de las exposiciones globales es un punto de énfasis, más que un cambio radical respecto a las ponderaciones actuales. En cualquier caso, creemos que la dinámica actual del mercado refuerza la idea de que este podría ser un momento oportuno para evaluar las carteras, diversificar los ingresos y aprovechar las oportunidades de rentabilidad que ofrece el conjunto de oportunidades globales.