La semana pasada fue otra semana ajetreada dominada por las noticias del presidente estadounidense gracias a la imposición -ahora retrasada- de aranceles punitivos a Canadá y México, y a los aranceles a China que han salido adelante.
Los anuncios de grandes planes de recompras de acciones están cobrando protagonismo en la campaña de resultados empresariales europea actualmente en marcha. Santander, por ejemplo, tiene previsto dedicar 10.000 millones de euros en dos años a este objetivo. Y la mayoría de banqueros asegura que estos programas son actualmente la mejor manera de crear valor para sus inversores. Forma parte de lo que los analistas de Lazard definen como una “revolución silenciosa” que se está produciendo en el universo corporativo del viejo continente en aras de dar cada vez más prioridad a los accionistas.
Europa experimenta un cambio de régimen motivado por una fuerte combinación de factores globales y específicos del continente, lo cual podría tener efectos importantes en sus mercados financieros y de renta variable.
¿Quién ganará la carrera por los chips entre EEUU y China? ¿En qué podría desembocar? Nos habla de ello Paolo Mezza, socio de iCapital y responsable del área de Family Office.
En los últimos compases del 2024 y el inicio del 2025, uno de los sectores preferidos por los expertos es el de la salud. Su papel clave en la vida diaria y el gran potencial de crecimiento además de la resistencia en el mercado, lo convierten en el favorito para despuntar en este año lleno de incertidumbres.
Hablamos con Francisco Rodríguez d'Achille, socio y director de Lonvia Capital, sobre la oportunidad histórica que se abre en la inversión en small y medium caps europeas. “No veíamos estas valoraciones desde hace más de 15 años”, señala, no solamente en términos de PER, sino también en Enterprise Value sobre el Ebitda.
Hablamos con Mariano Arenillas, responsable de DWS para España y Portugal sobre el presente y el futuro de la industria y el papel que jugará la gestora en un mundo que tiende hacia la pasivación pero que quiere ser de las” gestoras mayoristas con ambición de estar en muchas carteras y participar de las bajadas de costes para abaratar la inversión”.
Los inversores aceptaron con gratitud la oferta del BCE de un 4% sobre los depósitos en 2023, el tipo más alto de su historia. Ahora, el tipo ha bajado al 3% y esperamos que se sitúe en el 2% a finales de año. Ajustado a la inflación, no queda mucho para las inversiones relacionadas con el mercado monetario. Por lo tanto, es posible que los inversores quieran empezar a diversificar sus carteras. DWS opina