¿Una burbuja silenciosa o el próximo boom? Así se cotiza el poder de las tierras raras
Mientras el mundo acelera hacia una economía más verde y digital, un grupo de elementos poco conocidos se vuelve cada vez más estratégico: las tierras raras. Sin ellas no existirían los coches eléctricos, los teléfonos inteligentes ni las turbinas eólicas. Aunque su nombre sugiere escasez, lo que realmente es limitado es el acceso controlado a su producción, dominada por China entorno a un 70% y en un 90% el procesado de las mismas. En este contexto, los inversores empiezan a mirar con atención un mercado esencial pero aún infravalorado, pero ¿cómo puede posicionarse el inversor?