En un mundo donde la transición energética todavía acapara titulares, la energía tradicional sigue desempeñando un papel crucial en la estabilidad del sistema energético y financiero
Comúnmente se dice que, cuando la fase de la “luna de miel” se termina, la realidad comienza a hacerse presente. Esto también se puede aplicar a la relación entre los inversores y el nuevo gobierno estadounidense. Poco a poco, un análisis más realista de los hechos está reemplazando al optimismo inicial que siguió a la contundente victoria de Donald Trump en noviembre. Para los inversores, es el momento de hacer un primer balance tras las primeras semanas de su mandato.
En los últimos años, Estados Unidos ha sido el epicentro de la inversión global, con su mercado bursátil liderando rentabilidades y atrayendo capital de todas partes del mundo. Sin embargo, algunas señales están haciendo dudar a los inversores sobre si sigue siendo la mejor apuesta. Si analizamos los datos actuales, parece que el atractivo de EE. UU. está en entredicho.
Hablamos con Santiago Churruca, socio de iCapital y profesor en IE que se mantiene optimista con respecto al corto plazo. Además, confía en los bancos europeos y apuesta por la IA mezclada con robótica.
El modelo chino de Inteligencia Artificial Deepseek, que hace un mes provocó que las acciones de Nvidia se hundieran un 17% (provocando pérdidas de más de 592.000 millones de dólares), ha generado un intenso debate. Sin embargo, la narrativa dominante sobre ella podría estar equivocada. El verdadero avance que trae esta herramienta no es la reducción en los costes de entrenamiento, sino en su modelo de razonamiento, que mejora la capacidad de descomponer problemas complejos. Esto puede acelerar la adopción de IA y aumentar la demanda de infraestructura tecnológica.
Estados Unidos es el emisor de la deuda pública que más se demanda, con inversores nacionales e internacionales que compran bonos del Tesoro como un refugio seguro y una fuente de rendimiento “sin riesgo”. Sin embargo, la composición de estos tenedores ha ido cambiando en los últimos años, con movimientos clave que reflejan tanto factores económicos como tensiones geopolíticas.
Hablamos con Jesús Amador, Responsable de Asesoramiento Independiente de Banca Patrimonial de Bankinter sobre las estrategias a seguir ante la volatilidad de los mercados y la incertidumbre económica global. En este contexto, destacan los fondos de retorno absoluto, market neutral y long-short de renta variable, ya que pueden aprovechar la dispersión del mercado sin asumir altos niveles de riesgo.
Cada año sube el número de ricos a nivel global y alcanza nuevos récords; de hecho, el último dato en 2024, ascendía a 22,8 millones de personas. De ellas, 250.600 grandes patrimonios estaban en España acumulando 632.000 millones de euros, pero ¿qué están buscando exactamente en sus inversiones?
A principios de año, notamos el consenso inversor casi universal a favor de EEUU y de los activos estadounidenses. La tesis del excepcionalismo estadounidense fue aceptada sin paliativos. En particular, el consenso fue unánime al considerar que el futuro de la inteligencia artificial consistía en un oligopolio de las principales plataformas de tecnología de la información estadounidenses, las únicas consideradas capaces de realizar las inversiones necesarias para construir las capacidades informáticas requeridas.
Los últimos indicadores económicos de Estados Unidos han empeorado, con la confianza de los consumidores y su gasto en descenso. A pesar de las tendencias negativas, los fundamentales de la economía estadounidense siguen siendo sólidos y la inflación parece estar bajo control. La amenaza de los aranceles ha inquietado a consumidores e importadores, pero la economía sigue resistiendo en términos generales.