Con el entorno económico europeo y español en 2026 marcado por incertidumbre en tipos de interés y crecimientos dispares entre sectores, ¿cómo evaluáis el escenario macro actual y qué riesgos globales consideráis más relevantes para la toma de decisiones de inversión a corto y medio plazo?

Es sencillo, afortunadamente, contestar, puesto que nos lo está diciendo el propio mercado. 

Estamos en máximos históricos en el mercado alemán y en otros mercados aquí europeos, máximos históricos en Estados Unidos y eso refleja el optimismo que hay de cara al resto de año en términos de crecimiento económico, de calidad de este crecimiento, de unos tipos de interés que están más bien cerca de su nivel más bajo, de una inflación que está controlada; y ahí es donde puede haber cierta incertidumbre en Estados Unidos por el cambio de presidente de la Reserva Federal y esa intención que tiene el presidente americano de empujar por una bajada de tipos de interés y que puede crear inflación. Ya hemos tenido una mala experiencia sobre este tema hace cuatro años en que la inflación se les fue de las manos a la Reserva Federal y el resto del mundo pues tuvo que asumir las consecuencias. Así que ese sí que es un riesgo importante.

Aparte de eso, buenas noticias, es el incremento del uso de la inteligencia artificial que claramente está subiendo la productividad sobre todo por su implementación en Estados Unidos, no tanto aquí en Europa en las empresas y eso también puede aumentar la productividad y los márgenes de las empresas americanas. Además, también tenemos unas políticas fiscales expansivas aquí en Europa, como la alemana que es una realidad. Y en Estados Unidos el famoso “Big Beautiful Bill” que se introdujo en el mes de abril y que se va a implementar este año y que da unas exenciones fiscales en la clase media americana muy importante. 

Así que toda esta mezcla es muy positiva para el mercado y después la incertidumbre de los aranceles se ha pasado página y hasta puede que el Tribunal Supremo americano, que lo está estudiando, al final también de marcha atrás sobre los aranceles. Esa mezcla es bastante positiva y tal vez el único riesgo o la única preocupación que hay en el mercado es por las valoraciones altas, que sí que estamos en la banda alta de valoraciones en todos los mercados, pero lo curioso es que el año pasado empezamos en el mercado americano con una valoración de 22 veces beneficios que es el mismo nivel en que estamos empezando este año y el mercado subió lo que subió un 14% o 15%. Por lo que en general hay preocupación por tal vez una valoración alta, pero que tampoco es preocupante.

Dado el comportamiento reciente de los mercados, con volatilidad en renta variable y factores como tendencias en tecnología y materias primas, ¿qué posicionamiento estratégico táctico estáis implementando en las carteras de Inverdif y por qué clases de activos estáis apostando más ahora?

Sí que es verdad que gran parte de la subida del año pasado se concentró en el sector tecnológico, las 7 grandes tecnológicas representan el 30% del mercado y subieron más de un 20%, pero esto refleja también la subida de sus beneficios que llegaron a estar al 20% y esa cantidad de inversión tan importante que están implementando que al final repercute en otras empresas y en su crecimiento. 

La incertidumbre es que va a seguir siendo un sector en crecimiento, va a seguir produciendo sus beneficios y sí se espera que crezca entre el 15% y el 20%, no van a invertir en términos de crecimiento tanto como el año pasado, pero sí se van a acercar a los 650 billones de dólares que es una inversión muy importante en todo que es la infraestructura y el tema de la inteligencia artificial.

Y después las materias primas son parte de este sector cíclico y es donde nosotros estamos aumentando sensibilidad en las carteras, todo lo que es ciclicidad, todas las pequeñas y medianas empresas y también las materias primas son una excelente inversión de cara a ello. Además, las materias primas en el caso de que tengamos inflación que se suba en Estados Unidos, también sirve de cobertura en las carteras. Hay mucho interés por los minerales, los minerales raros, por el oro que va a seguir subiendo por el gran interés que hay por los bancos centrales de comprar el oro. Por lo que sí que estamos diversificando un poco más las carteras con pequeñas y medianas empresas, el oro y las materias primas.

En cuanto a fondos de inversión, ¿qué criterios estáis priorizando al seleccionar fondos y qué segmentos creéis que ofrecen más potencial de rentabilidad ajustada al riesgo actualmente?

En Estados Unidos hay que mantener las carteras en tecnología, más o menos, alrededor del 20%. 

Hay un sector que se ha quedado atrás y que también debería recuperar terreno que es el sector de salud, que se va a beneficiar de la inteligencia artificial. 

Después hay otros sectores también cuyo crecimiento en los beneficios va a repercutir en los resultados y en su performance en los mercados, como el sector del turismo, de la restauración, el sector también automovilístico ahora que se están revisando todos los objetivos de movilidad eléctrica; todos estos productores de coches europeos yo creo que están cotizando con un descuento y se van a ver beneficiados por ello.

Y, después, el sector de comunicaciones es otro también que se ha quedado atrás y que estamos recomendando. 

Con las expectativas sobre inflación y tipos todavía impactando en los rendimientos, ¿cómo estáis ajustando en Inverdif la asignación de activos en las carteras para mitigar riesgos y capturar oportunidades?

Está siendo complicado en el sentido de cómo medimos el riesgo por la volatilidad y las carteras dependiendo de su tipología de riesgo tienen una volatilidad implícita, pero sí que es verdad que carteras que antes tenían una volatilidad media del 13-1% ahora tiene una volatilidad del 10-11% porque la volatilidad del mercado ha bajado en esos segmentos del mercado con volatilidad alta.

Así que se puede tomar un pelín más de riesgo del que se tomaba antes. Además, el hecho de que el ciclo económico va a nuestro favor, que hay crecimiento económico, que el consumo va a recuperar, sí que es verdad que se puede reducir un poco el riesgo en renta fija que está bien valorada y subir 5 o 10 puntos en renta variable que creo que es lo recomendable.