¿Por qué son interesantes las materias primas en el contexto actual?

La historia ha demostrado que los precios de las materias primas evolucionan mediante superciclos de larga duración. Durante el siglo pasado, entre aproximadamente 1960 y 1990, se produjo un superciclo relacionado con el final del sistema de Bretton Woods y las crisis del petróleo. Posteriormente, entre 1990 y 2020, tuvo lugar un segundo superciclo, impulsado principalmente por la industrialización y el crecimiento económico de China y la India.

Desde J. Safra Sarasin Sustainable AM consideramos que actualmente se están dando las condiciones necesarias para la formación de un nuevo superciclo de las materias primas. Este posible ciclo estaría respaldado principalmente por dos factores.

El primero es el desarrollo del vehículo eléctrico, la transición energética y la expansión de las infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial. Tanto los vehículos eléctricos como las tecnologías renovables son mucho más intensivos en metales, minerales y materias primas que las tecnologías tradicionales basadas en combustibles fósiles.

A ello se suma el crecimiento de la inteligencia artificial y la necesidad de construir centros de datos y nuevas infraestructuras tecnológicas. Estas instalaciones requieren grandes cantidades de energía. Para satisfacer esa demanda se necesitan fuentes energéticas que sean competitivas, relativamente rápidas de instalar y sencillas de operar. Las energías renovables pueden desempeñar un papel fundamental, pero su desarrollo también requiere cantidades significativas de metales, minerales y otras materias primas.

El segundo factor es la creciente polarización geopolítica mundial. En comparación con las décadas anteriores, el mundo se encuentra más fragmentado y sometido a mayores tensiones. Históricamente, estos entornos han resultado favorables para las materias primas, porque generan incertidumbre y posibles interrupciones en las cadenas de suministro.

Los conflictos relacionados con Irán y la guerra de Ucrania han puesto de manifiesto estos riesgos, especialmente en el mercado energético. Asimismo, las reservas estratégicas de petróleo de países como Estados Unidos y China se encuentran en niveles reducidos. En el caso estadounidense, han llegado a situarse en mínimos de varias décadas.

Por tanto, incluso cuando estos conflictos terminen o se estabilicen, los países tendrán que recuperar parte de sus reservas estratégicas. Esa demanda nacional destinada a reponer inventarios podría contribuir a sostener el precio del petróleo y de otras materias primas.

¿Qué ventajas tienen las materias primas frente a otros activos?

Las materias primas son uno de los activos tradicionalmente preferidos en los entornos inflacionarios. Una de sus principales ventajas es que su oferta no puede incrementarse de manera inmediata ni ilimitada, a diferencia del dinero moderno, que puede ser emitido por los bancos centrales.

Por este motivo, las materias primas pueden actuar como una reserva de valor y como un posible refugio ante la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación. Cuando aumenta el precio de la energía, de los alimentos, de los metales o de otros recursos básicos, la inversión en materias primas puede ayudar a compensar parcialmente el impacto de esas subidas sobre el conjunto de una cartera.

Otra ventaja importante es su capacidad de diversificación. Durante mucho tiempo se ha considerado que la renta variable y la renta fija eran activos naturalmente descorrelacionados. Sin embargo, episodios como el de 2022 demostraron que ambos mercados pueden registrar caídas de forma simultánea, especialmente cuando la inflación es elevada y los bancos centrales suben los tipos de interés.

Las materias primas, por el contrario, han mostrado históricamente una correlación limitada con la renta variable y la renta fija. En determinados momentos, como ocurrió en 2022, esta descorrelación permitió que se comportaran de manera diferente al resto de los activos financieros.

Por tanto, la inclusión de materias primas en una cartera puede aportar tres beneficios principales: protección potencial frente a la inflación, diversificación respecto a los activos tradicionales y exposición a tendencias estructurales de largo plazo, como la transición energética, la electrificación y el crecimiento de las infraestructuras tecnológicas.

¿Qué soluciones ofrece J. Safra Sarasin Sustainable AM?

J. Safra Sarasin Sustainable AM cuenta con una amplia experiencia en la inversión en materias primas. Hace aproximadamente dieciocho años lanzó el fondo Commodity Diversified, una estrategia de inversión diversificada en materias primas que, desde su lanzamiento, ha logrado superar a su índice de referencia.

En 2024 se decidió lanzar una versión UCITS de esta estrategia, denominada Commodity Transition Enhanced. Se trata de un fondo que invierte mediante futuros sobre materias primas y distribuye su exposición entre cuatro grandes segmentos:

* Agricultura.
* Energía.
* Metales preciosos.
* Transición verde.

El segmento de transición verde constituye el principal elemento diferenciador frente al fondo original. Esta categoría permite incorporar materias primas especialmente relevantes para la electrificación, las energías renovables y la transformación del sistema energético. Además, contribuye a que el fondo esté clasificado como producto del artículo 8 del Reglamento europeo sobre divulgación de finanzas sostenibles.

El equipo gestor es consciente de que resulta muy complicado predecir de forma consistente el precio futuro de una materia prima concreta. Por esta razón, el peso asignado a cada uno de los grandes segmentos de la cartera es fijo y se realiza un rebalanceo mensual para recuperar la distribución estratégica establecida.

Dentro de cada segmento, el peso de las diferentes materias primas se determina teniendo en cuenta sus correlaciones históricas. El objetivo es construir una cartera verdaderamente diversificada y evitar concentraciones excesivas.

Asimismo, el proceso de inversión está basado en reglas claras y previamente definidas. Estas reglas limitan la posibilidad de que una única materia prima adquiera un peso desproporcionado y acabe dominando el comportamiento del conjunto de la cartera.

En consecuencia, la solución ofrecida por J. Safra Sarasin Sustainable AM busca proporcionar una exposición diversificada a las materias primas, combinando los sectores tradicionales —agricultura, energía y metales preciosos— con un segmento específico dedicado a las materias primas necesarias para la transición verde.