La próxima Copa del Mundo, que se celebrará en Canadá, México y Estados Unidos, sirve como punto de partida para un interesante ejercicio: ¿cómo sería una selección campeona del mundo construida siguiendo los principios del factor investing? Desde el portero hasta el entrenador, cada posición tendría su equivalente dentro de una cartera de inversión.

Muralla defensiva: en defensa destacan los factores Value y Low Risk. Un ejemplo perfecto sería la leyenda italiana Paolo Maldini, célebre por su excelente colocación, capacidad de anticipación y precisión defensiva. En una cartera, estos factores representan compañías infravaloradas y financieramente sólidas, capaces de aportar estabilidad y resistencia en entornos adversos. Además de reforzar el perfil defensivo de la cartera, pueden ofrecer un atractivo potencial de revalorización y rentabilidades ajustadas al riesgo especialmente interesantes.

El cerebro del centro del campo: en el corazón del mediocampo encontramos el factor Quality, representado por un jugador como Toni Kroos, exinternacional alemán y auténtico maestro de la estrategia y del pase decisivo. En una cartera, las acciones quality (uno de los pilares del factor investing) se caracterizan por una elevada rentabilidad, flujos de caja estables y balances sólidos. Aportan estructura y eficiencia a la cartera.

Delanteros goleadores: el portugués Cristiano Ronaldo es uno de los máximos goleadores de todos los tiempos. Simboliza el factor Momentum en la delantera: cuando está en plena forma, puede decidir partidos por sí solo. El momentum es también un factor clave en el factor investing: acciones con fuertes tendencias alcistas que resultan especialmente atractivas en fases de mercado favorables, aunque suelen estar asociadas a una mayor volatilidad.

Seguridad bajo palos: el portero es la última línea de defensa cuando todo lo demás ha sido superado. Alguien como el exguardameta de la selección suiza Yann Sommer, capaz de desviar con la punta de los dedos disparos que todos ya daban por gol. En el factor investing, Sommer es la metáfora del gestor de riesgos. Su función es limitar las pérdidas, igual que un marco profesional de gestión del riesgo complementa el factor investing mediante un control riguroso del drawdown y del tail risk.

Entrenador en la banda: un estilo de liderazgo sereno y equilibrado, capaz de convertir grandes individualidades en un sistema cohesionado, es lo que encarna el "entrenador de los títulos", Vicente del Bosque. En el mundo de la inversión, este papel corresponde al gestor de cartera, que dirige la asignación entre factores y garantiza la buena coordinación entre Value, Quality, Momentum y compañía.

Quien quiera disfrutar de esta analogía futbolística sobre el factor investing no solo en formato resumen, sino durante los 90 minutos completos, debería echar un vistazo a mi estudio, redactado deliberadamente en tono satírico y con cierta dosis de exageración.