¿Qué factores macroeconómicos son hoy más determinantes para el high yield global?
Nosotros somos gestores activos y lo que hacemos es seleccionar bonos. Indudablemente es importantísimo el entorno macroeconómico en el que se mueven las compañías a las que les prestamos dinero, pero para nosotros el criterio más inicial a la hora de buscar qué tener en cartera es si nos van a devolver el dinero en cualquier entorno de mercado al que se tengan que enfrentar.
Por supuesto tenemos el input de nuestros equipos de estrategias macroeconómicas para saber por dónde se mueve la economía, hacia dónde se está moviendo las tasas de inflación, cuáles son los datos de desempleo o hacia dónde se están dirigiendo, es decir, para conocer los datos más básicos. Pero nosotros construimos la cartera desde abajo, con un folio en blanco, seleccionando qué compañías queremos y eso lo acompañamos con el análisis macro para ver si las va a favorecer o no. El primer análisis es el de selección de compañías no análisis de entorno.
¿Ve diferencias entre el high yield estadounidense y el europeo en este momento?
Lo que hacemos primeros es seleccionar compañías a través de criterios fundamentales pero qué duda cabe que también tenemos que entender el entorno en el que se mueven. El mercado americano siempre ha tenido un sesgo de más fortaleza, más resiliencia pero estamos viendo que Europa apunta a un entorno más positivo, con muchos obstáculos pero algo más positivo de forma que favorecemos el high yield europeo frente al americano. También es verdad que los índices habitualmente tienen mucho peso en Estados Unidos. Nosotros, como gestores activos y al no tener restricción de índice, construimos la cartera con las mejores oportunidades que encontramos de forma que aportamos mucho valor a través de compañías que cotizan tanto en euros como en libras, más que en Estados Unidos, donde tenemos un porcentaje algo más bajito que nuestros competidores porque no deja de ofrecernos también muchas oportunidades.
¿En qué sectores están encontrando actualmente más valor y en cuáles están siendo más cautos?
Por esa manera de crear la cartera que tenemos, ahora tenemos más peso en consumo; tanto básico como discrecional. En un entorno en donde el crecimiento parece que va a ser, a lo mejor no tan prominente pero sí positivo, tenemos bastantes oportunidades que nos ofrece este segmento. También el sector bancario, después de todo lo que ha sufrido, ahora cuenta con balances saneados, sólidos y ofrece también buenas oportunidades.
Por el contrario, donde estamos algo más cautos es en todo aquello relacionado o que tiene más sensibilidad a las materias primas y a los aranceles además de aquello que tiene más volatilidad, como el sector químico. Además, nos preocupa todo segmento donde la capacidad de fijar precios esté limitada y, por lo tanto, también sería uno de los sectores en donde estemos un poquito menos positivos. Una visión que se refleja en una menor exposición a determinadas áreas, como comunicaciones.
¿Qué ventajas aporta una estrategia global frente a una más regional en high yield?
Dentro de una estrategia global, contando con que hay 1.600 emisores de high yield dentro del universo, con más de 3.000 bonos dentro del universo global, esto proporciona a un gestor activo todas las oportunidades. Ahí somos capaces de añadir ese valor añadido gracias a la oportunidad que nos ofrece no tener restricciones por índice. Un segmento más regional a lo mejor te puede también llevar a una segmentación sectorial (veamos el caso de Estados Unidos que siempre ha tenido más sesgo al sector energético que Europa, por ejemplo).
Gracias a esa visión o a ese universo global ahora estamos generando valor en la cartera a través de los mercados emergentes, en donde podemos tener hasta un 30% (actualmente estamos cerca del 25%) porque nos ofrecen muy buenas oportunidades. De manera que para un gestor activo, para un gestor que no tiene restricciones de índice, tener el universo abierto y todas las oportunidades, permite que la mayoría del alfa que hemos generado en los últimos años venga por esa selección de bonos y no por un criterio más regional o más sectorial.
¿Cree que el enfoque sostenible puede mejorar el perfil de riesgo de este activo a largo plazo?
La respuesta es sí. Somos firmes convencidos de que los criterios de inversión socialmente responsable son fundamentales. Primordialmente porque nos ayudan a tener otro prisma a la hora de analizar esas compañías y completar la visión que tenemos de los fundamentales y de las valoraciones. Nos parece que es imprescindible, no solo porque ayudemos a los inversores que confían en nosotros la capacidad de proporcionarles mejores rentabilidades, sino porque también ayudamos al entorno y al mercado a tener un entorno mucho más sostenible. De manera que para nosotros la integración de los criterios socialmente responsables no tiene discusión ni cabe duda de que sí o sí tienen que estar.