El fondo ofrece a los inversores internacionales acceso a un enfoque ascendente (bottom-up) cuyo objetivo es una cartera concentrada compuesta normalmente por entre 35 y 65 empresas japonesas de alta calidad que abarcan todo el espectro de capitalización bursátil. Kubota, gestor senior y responsable de renta variable japonesa, dirige un equipo que, en conjunto, cuenta con más de 20 años de experiencia invirtiendo en bolsa nipona.
La estrategia se basa en un modelo propio de puntuación de cuatro pilares, que evalúa los fundamentales, la valoración, la sostenibilidad y el potencial de engagement, para identificar lo que el equipo describe como empresas de alta calidad, infravaloradas por el mercado y dirigidas por equipos directivos con visión de futuro que buscan lograr un crecimiento sostenible a largo plazo.
Muchas de estas empresas se están beneficiando de las megatendencias globales, pero sus acciones siguen cotizando con descuento respecto a las de sus homólogas internacionales, a menudo debido a una combinación de un gobierno corporativo más débil, balances gestionados de forma ineficiente y una divulgación de información deficiente. Sin embargo, gracias a las reformas en curso y al cambio de paradigma en la economía, se están abordando muchos de estos problemas, lo que contribuye a reducir la brecha de valoración.
Kubota comenta: «El mercado bursátil japonés ha registrado 18 meses muy positivos y los inversores internacionales contemplan cómo la región se acerca al final de las denominadas “décadas perdidas” de deflación. Lo más interesante de esta oportunidad aún está por llegar. La primera ministra Sanae Takaichi, centrada en el crecimiento, lidera un Gobierno estable y nuevo. El ímpetu de los beneficios se está ampliando, la reforma de la gobernanza se está convirtiendo en un motor directo de la rentabilidad y los flujos de capital se mantienen muy por debajo de los máximos de ciclos anteriores. Un enfoque que abarque a empresas de cualquier capitalización está en una posición única para aprovechar esta transformación al máximo. Esto es así porque ofrece acceso no solo a las empresas líderes de gran capitalización, que cuentan con una amplia cobertura, sino también a los segmentos dinámicos y significativamente menos analizados de mediana y pequeña capitalización, donde la adopción de las reformas se encuentra en una fase más temprana, persisten las ineficiencias informativas y el potencial de revalorización es más pronunciado».
José Cosío, responsable de intermediarios globales (excluyendo EE.UU.) en Neuberger, añade: «Japón es un mercado en el que la convicción y la paciencia suelen verse recompensadas y, hemos observado un creciente interés por parte de los clientes por una estrategia que vaya más allá del índice y se relacione directamente con las compañías. Este fondo les da acceso a un equipo que lleva años haciendo precisamente eso, a través de una estructura que se adapta a sus necesidades».
La inversión en el fondo está sujeta a riesgos, entre los que se incluyen, entre otros, los siguientes:
- Riesgo de mercado: el riesgo de que se produzca una variación en el valor de una posición como consecuencia de factores subyacentes del mercado, entre los que se incluyen, entre otros, los resultados generales de las empresas y la percepción que tiene el mercado de la economía mundial.
- Riesgo de liquidez: el riesgo de que el fondo no pueda vender una inversión con facilidad a su valor razonable de mercado. En condiciones de mercado extremas, esto puede afectar a la capacidad del fondo para atender las solicitudes de reembolso a la vista.
- Riesgo de concentración: las inversiones del fondo pueden concentrarse en un número reducido de activos y, por lo tanto, su rendimiento puede ser más variable que el de un fondo más diversificado.
- Riesgo de contraparte: el riesgo de que una contraparte no cumpla con su obligación de pago correspondiente a una operación, contrato u otra transacción en la fecha de vencimiento.
- Riesgo de derivados no complejos: el Fondo está autorizado a utilizar determinados tipos de instrumentos derivados con el fin de proteger sus activos frente a algunos de los riesgos descritos en esta sección. Su uso generará apalancamiento, una técnica de inversión que proporciona al inversor una exposición a un activo mayor que el importe invertido. El uso del apalancamiento por parte del Fondo puede dar lugar a mayores variaciones (tanto positivas como negativas) en el valor de sus participaciones. No obstante, el apalancamiento se limita al 100 % de los activos del Fondo y la Gestora de Inversiones se asegurará de que el uso de derivados por parte del Fondo no altere de forma significativa el perfil de riesgo global del mismo. Consulte el folleto para obtener una lista completa de los tipos de derivados que el Fondo puede utilizar.
- Riesgo operativo: el riesgo de sufrir pérdidas directas o indirectas como consecuencia de procesos, personas y sistemas inadecuados o defectuosos —incluidos los relacionados con la custodia de activos— o de acontecimientos externos.
- Riesgo de tipo de cambio: los inversores que suscriban participaciones en una moneda distinta de la divisa base del fondo están expuestos al riesgo de tipo de cambio. Las fluctuaciones en los tipos de cambio pueden afectar a la rentabilidad de la inversión. Cuando se muestra la rentabilidad histórica, esta se basa en la clase de acciones a la que se refiere esta página web. Si la divisa de esta clase de acciones es diferente de su moneda local, debe tener en cuenta que, debido a las fluctuaciones del tipo de cambio, la rentabilidad mostrada puede aumentar o disminuir si se convierte a su moneda local.