¿Podéis resumir lo que veis desde Swisscanto para los mercados?
La visión desde Swisscanto para los mercados para 2026 responde un poco a la necesidad que estamos viendo a nivel global de identificar ciertas claves que nos den ese alfa adicional en las carteras para incorporar. Una primera que sería mantener esa exposición a la renta variable global, diversificada pero con un sesgo hacia la calidad. Un segundo pilar o segunda clave que es que los rendimientos reales ya no son positivos, sobre todo en mercados desarrollados. Ya lo estamos viendo en Europa y en Estados Unidos seguramente muy pronto. Hay que buscar alternativas que nos den ese alfa adicional con los rendimientos reales en terreno neutro. Y un tercer pilar que es emergentes. Emergentes ya no como una región sino como una clase activo en sí misma para adoptar una posición estructural tanto por la parte de renta variable como de renta fija.
Hoy vamos a profundizar en renta variable. ¿Cómo veis el activo de Renta Variable en particular desde Swisscanto?
Por ponerlo en contexto venimos de unos mercados de renta variable en los que hemos visto una mayor concentración de los índices, una mayor concentración del comportamiento en ciertos valores o ciertas compañías, y estamos yendo hacia una mayor dispersión a nivel de retornos, mayor dispersión a nivel de comportamiento de las distintas acciones, y pese a ello seguimos con una posición constructiva y positiva para el activo de renta variable, sobretodo porque viene soportado por ciertas palancas a nivel de fundamentales tanto por la parte macroeconómica como por la parte microeconomía, los fundamentales son sólidos, a nivel de valoraciones el entorno es positivo, a nivel de crecimiento de beneficios por acción son bastante sólidos, aunque hay ciertas divergencias a nivel regional, y luego los factores técnicos deberían también apoyar.
Es verdad que el planteamiento de una exposición a la renta variable como activo debería estar en carteras pero de forma global, diversificada y con un sesgo hacia la calidad, y eso es lo que tratamos de incorporar un poco desde Swisscanto en nuestras carteras, una exposición equilibrada, y a nivel sectorial hay ciertas divergencias que estamos intentando encontrar valor a nivel selección de compañías, acompañándonos de una gestión activa. A nivel sectorial, por ejemplo, estaríamos jugando más la parte de inteligencia artificial pero más de forma generalizada o de forma diferencial en sectores como el industrial, por ejemplo vía la pata de bienes de capital.
En el sector salud hay buenas oportunidades ligado también a temas de inteligencia artificial, y luego un tercer bloque que sería en financieras, que en mercados desarrollados sobre todo son principalmente en bancos, donde estamos más constructivos en lo que es banca japonesa y banca europea.
A nivel de tendencias del mercado, ¿qué estáis viendo desde Swisscanto? ¿Qué rol está jugando la IA?
Desde luego la inteligencia artificial ha venido para transformar el mundo tal como lo conocemos. Venimos de una era de la digitalización en la década pasada y ahora venimos con la inteligencia artificial aplicada en distintos niveles. Desde Swisscanto identificamos cinco niveles de uso de la inteligencia artificial en nuestra economía real: un primer paso, o primer pilar, que sería el tema de energía y de electricidad, donde ahí jugamos esa pata de electrificación, lo que a nivel sectorial podríamos encontrar oportunidades en ese sector de industriales en compañías más ligadas a bienes de capital, y un segundo y tercer pilar donde estaríamos jugando esa inteligencia artificial a través de la tecnología pero, sobretodo, a través de servicios de nube o compañías de hiperescaladores, y luego un cuarto y quinto pilar donde estaríamos jugando la aplicación de esa inteligencia artificial, que todavía no está materializada en las compañías, pero que sí que empezamos a implementarlo dentro de nuestros análisis de investigar y la aplicación de identificación y selección de las compañías.
Si fuéramos por ese primer pilar de electrificación, un pilar que estamos jugando de forma directa, vemos que la electrificación la podemos jugar por la vía de industriales, esos bienes de capital, que nos den exposición a la transformación o la electrificación de la economía en general en toda la cadena de valor, desde el upstream, el midstream y el downstream, y ahí estar jugando un poco compañías que nos den soluciones a las eficiencias energéticas que se plantea el mundo. Estamos buscando un tema de descarbonización dentro de la electrificación desde el acuerdo de París en 2015, pero hay dos motores que están jugando un papel imprescindible dentro de la electrificación, que son los motores principales para jugar esta esta temática. Son la seguridad energética, al final los países están buscando ser más independientes a nivel energético y ser un poco más independientes también de los combustibles fósiles o combustibles tradicionales, y ahí es donde intentamos jugar esas compañías avanzadas en el mercado.
¿Cómo veis los emergentes Emergentes en Renta Variable? ¿Es buen momento para aprovechar el potencial mientras siguen avanzando?
Una de las claves de Swisscanto a nivel de inversión para este año es emergentes, que está cobrando impulso, tanto por la vía de renta variable como de renta fija. A nivel de renta variable vemos una oportunidad muy atractiva por tres palancas clave: una, el crecimiento económico, es mucho más alto en mercados emergentes frente a desarrollados, un segundo pilar que es a nivel de valoraciones: estamos viendo unos descuentos frente a desarrollados en torno al 25-30% de descuento en cotización, que es niveles muy similares a los que veíamos a comienzos de siglo, en el 2001, y si miramos un poco a nivel país, vemos que tres de los cinco grandes países emergentes, China, India y Brasil, están cotizando ya con un descuento frente a las medias de los últimos diez años. Los otros dos países, que serían Corea y Taiwán, vemos que cotizan con una cierta prima respecto a sus medias de los últimos diez años, pero es verdad que por ese boom de la inteligencia artificial. Y el tercer pilar sería el crecimiento de beneficios por acción, lo que creemos que va a mandar en la rentabilidad del mercado y hay que aprovechar esos crecimientos de beneficios por acción, superiores al 10% en compañías con un descuento frente a sus homólogos en desarrollados.
¿Cómo se pueden traducir estas estas ideas en las carteras?
Esta visión de Swisscanto la planteamos a través de dos diferentes vehículos, que se gestionan de la franquicia de renta variable en Swisscanto desde hace más de 28 años, con una misma filosofía, un mismo estilo de gestión, un mismo equipo de gestores y de analistas que hacen esa selección de compañías a nivel global tanto por mercados desarrollados como mercados emergentes. Lo vehiculizamos a través del fondo Global Equity, renta variable global, para jugar mercados desarrollados, un fondo con 28 años de track record, cuatro estrellas Morningstar, 2.700 millones de euros en activos bajo gestión en el fondo luxemburgués, 6.500 en la estrategia total, incluyendo el vehículo suizo, y que cuenta con un sólido track record de forma histórica. Estamos hablando de un fondo que en los últimos diez años ha estado en primer cuartil frente a su grupo competidor que sería la categoría de Morningstar de Global Large Cap, fondos donde hay una categoría de 1.035 fondos en la actualidad, y estamos en ese primer cuartil de forma consistente.
El segundo vehículo sería mercados emergentes, mismo estilo de gestión, desde 2008 en estrategia de luxemburgués, más de 900 millones de euros en activos bajo gestión, y con un sólido track record también frente al grupo competidor de renta variable emergente global. Estos dos vehículos juegan la misma filosofía de Swisscanto que es buscar calidad, pero calidad con crecimiento rentable. Ahí tratamos de buscar o analizar compañías que nos están generando algunos retornos sobre capital invertido que sea mayor que el coste de capital. Es decir, que esas empresas que seleccionamos tengan una ventaja competitiva frente a su grupo competidor y que sea una ventaja competitiva sostenida del tiempo, que vaya ligado a un crecimiento rentable que en definitiva es buscar ese crecimiento estructural en ciertas temáticas de futuro, como es la escasez de recursos hídricos, la electrificación de la economía, que sería el clima, la economía digital, la digitalización de todos los sectores, la economía circular y la salud y bienestar.
De esta manera obtenemos carteras diversificadas, a nivel global, tanto para desarrollados como para emergentes, con unas posiciones muy diversificadas y con una gestión y un control de riesgo muy activo. Limitamos el track and error de nuestras estrategias con un objetivo del 2 al 6%. La realidad es que, expost, el histórico es del 3,5%, pero con una gestión activa de limitar también los pesos activos. Un peso activo máximo del 1,5 por valor, del 5% a nivel sectorial o geográfico, y de esta manera lo que obtenemos es una cartera para jugar global y emergentes de calidad, con crecimiento rentables, donde mantengamos esa exposición al mercado, una beta uno a MSCI World o MSCI Emergentes con posiciones muy diversificadas.