¿Por qué estáis invirtiendo en mercados emergentes cuando muchos inversores siguen viéndolos como una fuente de riesgo?
Estamos invirtiendo en mercados emergentes porque creemos que, cuando todo el mundo está mirando al mismo sitio, las oportunidades empiezan a escasear. En los últimos años hemos vivido una gran concentración de inversión en Estados Unidos y en las grandes compañías tecnológicas. No pasa nada; de hecho, nosotros tenemos posiciones en esas compañías y las vamos a seguir manteniendo. Pero sí es cierto que empezamos a ver que las valoraciones ya reflejan el optimismo que ha vivido el mercado y que, además, en muchos segmentos las expectativas son tan altas que cualquier mínima decepción puede tener un impacto muy importante. Es ahí donde pensamos que merece la pena ampliar el foco, mirar más allá y dirigirnos hacia mercados emergentes y hacia compañías líderes en sus sectores. No invertimos en mercados emergentes por el hecho de que sean mercados emergentes. Invertimos en compañías líderes en sus sectores, con buenos balances, buenos resultados y un potencial de crecimiento futuro muy fuerte. Por ejemplo, estamos muy focalizados en Brasil, donde vemos oportunidades en bancos y plataformas financieras. También estamos muy focalizados en China, donde una parte importante de nuestra cartera está invertida en compañías tecnológicas ligadas a la digitalización y la inteligencia artificial. Vemos oportunidades muy interesantes y no invertimos en estas compañías porque pertenezcan a mercados emergentes, sino porque creemos que realmente tienen valor.
Brasil es una de las apuesta destacadas del fondo, ¿qué veis ahí que el mercado todavía no está reconociendo?
Brasil, en este momento, lo consideramos una de las oportunidades más interesantes del mercado global porque está ocurriendo algo que rara vez vemos. Brasil tiene una economía muy sólida, pero sus activos cotizan a niveles como si el país estuviera en crisis. Es cierto que en los últimos años hemos sido muy escépticos con Brasil por las tensiones geopolíticas, los bruscos movimientos de los tipos de interés y la volatilidad que tradicionalmente ha caracterizado al país. Sin embargo, cuando analizamos la realidad, los resultados y los datos, vemos que estamos lejos de ese escenario. Brasil cuenta con una economía muy resiliente. Lo vemos, por ejemplo, en el empleo, que se encuentra en niveles históricamente altos, y en el consumo, que ha evolucionado mucho mejor de lo que esperábamos. Entonces, ¿por qué no ver Brasil como una oportunidad? Además, Brasil cuenta con uno de los tipos de interés más altos del mundo, actualmente en el 14,25%. Con ese nivel de tipos, muchos inversores han evitado la renta variable brasileña, lo que ha generado numerosas oportunidades en el mercado. Las vemos especialmente en compañías brasileñas, sobre todo en plataformas financieras y bancos. Nosotros, por ejemplo, acabamos de incorporar Itaú Banco a la cartera. Son empresas que cotizan a un precio inferior al que, a nuestro juicio, corresponde a la calidad de la compañía y a su potencial de crecimiento futuro.
China sigue generando mucha dudas entre los inversores. ¿Por que mantenéis la exposición al país?
En China vemos que actualmente existe un debate muy importante entre los inversores. Nosotros siempre hemos tenido China en cartera, mantenemos una posición relevante en esa región, nos gusta y apostamos decididamente por ella. Es cierto que, a nivel de mercado, en los últimos años hemos vivido una sucesión de noticias bastante negativas sobre China: tensiones geopolíticas, regulaciones y, en concreto, la crisis inmobiliaria. Todo ello ha llevado a muchos inversores a salir del país por miedo. Hemos visto cómo, en los últimos tres o cuatro años, China prácticamente ha desaparecido de muchas carteras y me atrevería a decir que la mayor parte de la inversión en el país es ya puramente local. Sin embargo, cuando analizamos la realidad, vemos algo muy diferente. Si estudiamos las compañías chinas de tecnología, inteligencia artificial y digitalización, encontramos empresas muy importantes con un potencial inmenso. China es una de las mayores fuentes de innovación del mundo y cuenta con compañías tecnológicas muy avanzadas, me atrevería a decir que entre las más avanzadas del planeta en este momento. ¿Dónde vemos la oportunidad? Precisamente en el precio. Las valoraciones que el mercado está otorgando a estas compañías no reflejan la capacidad de crecimiento que tienen a futuro. Ahí es donde vemos una discrepancia y una gran oportunidad.
¿Qué tipo de compañías tenéis en China?
En China tenemos un poco de todo, aunque nuestra exposición se concentra principalmente en compañías relacionadas con la tecnología. Consideramos que China es uno de los mercados más incomprendidos del mundo. Gran parte de la atención tecnológica se está centrando en Estados Unidos y pensar que toda la capacidad de innovación en inteligencia artificial y digitalización va a venir únicamente de Silicon Valley nos parece una visión limitada. Tenemos posiciones en compañías chinas muy potentes como Hello Group, Kindi, Tencent y Xiaomi. Esta última es conocida por sus teléfonos móviles, pero ahora también está muy focalizada en el desarrollo de coches eléctricos para competir con compañías como Tesla o Porsche. También invertimos en plataformas digitales muy potentes de comercio y consumo. Por ejemplo, tenemos Beep Shop, que sería como nuestro Zalando, y Trip.com, que sería como nuestro Booking. Nuestra cartera en China combina mucha tecnología y consumo porque, como comentábamos antes, vemos un importante ahorro acumulado en la población y creemos que eso también será un factor positivo a largo plazo. El crecimiento de estas compañías va a ser muy importante y es indiscutible que las tecnológicas chinas están entre las más avanzadas del mundo, una tendencia que creemos que va a seguir creciendo.
Si tuvieras que resumir en una frase vuestra visión sobre emergentes ¿cuál sería?
Nuestra visión sobre los mercados emergentes es que no invertimos en ellos por el hecho de ser mercados emergentes. Invertimos en compañías que tienen valor. Y es cierto que, en estos mercados, estamos encontrando empresas con balances muy sólidos, un potencial de crecimiento muy fuerte y valoraciones muy atractivas. Donde el resto de las gestoras ve miedo, nosotros vemos muchas oportunidades.