Arcano ha cerrado ASF V con 850 millones de euros, muy por encima del objetivo inicial. ¿Qué lectura hacéis de este fuerte apetito inversor: es una apuesta coyuntural por los secundarios o una señal estructural de cómo está cambiando el private equity a nivel global?

Es resultado de varios factores

Uno es definitivamente el apetito que hay en una coyuntura de menor liquidez, con lo cual la estrategia de secundarios se ve como un proveedor de liquidez al sistema, por lo que coyunturalmente definitivamente hay más interés por secundarios. Dicho esto, creemos que estructuralmente es una estrategia que irá ganando cada vez más peso. Todavía representa un porcentaje relativamente bajo versus otras estrategias y creemos que tiene mucho potencial

Y quizás también, después de 20 años de haber estado invirtiendo en capital privado y en particular en secundarios del año 2009 y siendo este ya nuestro quinto fondo y el haber salido ya un par de veces como una de las 10 mejores gestoras de secundarios en el mundo, entendemos que eso también podría haber ayudado. 

Así que creo que es un conjunto de factores el que ha hecho que este fondo que tenía 500 millones de objetivo, finalmente haya captado 850 millones.

El fondo se centra en operaciones de menor tamaño dentro del mid-market europeo y norteamericano, un segmento que consideráis menos competido. ¿Sigue existiendo realmente esa “ineficiencia” en el mercado de secundarios o estamos entrando en una nueva fase de mayor presión competitiva?

Definitivamente se ha captado bastante más dinero, con lo cual eso nos lleva a pensar que hay mucha más competencia. Pero tener en cuenta también que el volumen de transacciones ha crecido mucho. El año pasado, el 2025, el volumen de transacciones, dependiendo un poco de la fuente, la estimación es que ha superado los 220-230 mil millones de dólares versus unos 140 mil el año anterior, con lo que ha habido un incremento importante. 

Ese es por el lado de la oferta, por el lado de la demanda, aunque se ha captado mucho dinero, el volumen disponible para invertir es prácticamente el mismo que hay de volumen de transacciones, por lo cual es un ratio bastante sano. Entonces, es cierto que hay más competencia, pero también hay más volumen vendedor y eso hace que nos permita seguir encontrando oportunidades interesantes

Dicho esto, es cierto que el mercado también se va especializando y aunque siguen habiendo ciertos fondos más generalistas, hay algunos que empiezan a centrarse en ciertas geografías, tamaños de transacción, estrategias, como pueden ser más el venture capital o infraestructura, así que es cierto que va habiendo cierta especialización

En nuestro segmento de mercado vemos todavía muchas ineficiencias. Son empresas pequeñas/medianas, transacciones a su vez, pequeñas/ medianas y seguimos viendo esa ineficiencia, pero sin duda no es lo mismo que hace 10 o15 años donde era un mercado todavía más pequeño.

ASF V combina transacciones LP-led, GP-led y coinversiones directas. En el contexto actual, ¿dónde estáis encontrando hoy las mejores oportunidades y cómo ha cambiado el equilibrio entre estos tres tipos de operaciones respecto a años anteriores?

El secundario tradicional o la compra de participaciones, digamos que es como empieza el mercado y es donde empezamos nosotros en el año 2009, sin duda sigue representando una parte importante de lo que hacemos, es prácticamente el 50% de las transacciones de secundarios y suelen tener un perfil de flujo de caja bastante atractivo. Hay ventas en el corto plazo, eso hace que nuestros inversores a su vez recuperen el dinero antes. Pero en este caso lo que se hace es comprar un fondo que tiene muchas empresas debajo, por lo que la calidad es bastante más dispersa. 

Ahí solemos entrar con un descuento más atractivo que en el otro tipo de secundario, el de GP-led o transacciones lideradas por los gestores, donde igual hay un ligero descuento, pero no es el principal motivo para hacer este tipo de transacciones. Y es en este tipo de transacciones donde estamos viendo, porque nos centramos mucho más en calidad, un interés importante por el mercado y por nuestro lado también por invertir en empresas, que quizá no sea el mejor momento para venderlas, que tienen potencial, pero que necesitan algo más de tiempo y/o capital, y es ahí donde estamos entrando buena parte de nuestros esfuerzos, pero nuevamente vemos que son complementarios. 

Las coinversiones directas que no son secundarios, son coinversiones directamente en empresas, es un porcentaje reducido del fondo, pero es cierto también que en un entorno en el que a los gestores les cuesta más captar un nuevo fondo y donde se requiere algo más de equity, no están invirtiendo todo el capital desde sus fondos, sino que se indican parte de equity y es ahí donde entramos nosotros. Con lo cual, estamos viendo más que nunca este tipo de transacciones, pero es cierto que es un porcentaje relativamente bajo por el perfil de riesgo que suelen tener y por los plazos también que conlleva invertir en este tipo de inversiones que suelen ser no de tres o cuatro años como en un secundario, sino más de cinco o seis años que es el periodo medio de tenencia de una inversión tradicional de capital privado.

Con muchos inversores institucionales buscando liquidez y un volumen elevado de activos pendientes de desinversión, ¿diríais que 2026 es un año especialmente atractivo para invertir en secundarios frente a otras estrategias de private equity?

Seguimos en un entorno, aunque se ha recuperado ya hacia finales de 2025 el volumen digamos de ventas, todavía queda mucho en cuanto al pipeline de desinversiones y esperamos que el 2026, en línea como acabamos el 2025, sea un año de volumen importante. 

No tenemos la bola de cristal, con lo cual no sé si se repita el año récord, digamos, del 2025 de 230.000 millones, pero sí que vemos mucha necesidad de liquidez y creemos que podría repetirse un muy buen año y que estructuralmente esto seguirá creciendo; es decir, han sido 230.000, pero si hacemos algunos cálculos y no sé si será en el 2026 o en el 2027, deberíamos de tranquilamente superar los 300.000 millones de volumen en el corto plazo.

Y entendemos también que los propios inversores, sobre todo institucionales, van viendo el mercado secundario como una vía más normal de liquidez; es decir, no esperan a que se vendan simplemente las empresas, sino que el mercado secundario ven una fuente de liquidez, ya sea por necesidades liquidez en el corto plazo o también desde un punto de vista táctico o estratégico que deciden salirse de una geografía o de un tipo de activo subyacente y el mercado secundario les provee esa oportunidad. 

En un entorno aún marcado por tipos de interés elevados y cierta incertidumbre macroeconómica, ¿cuáles son los principales riesgos que veis ahora mismo en el private equity global y cómo se posiciona Arcano para afrontarlos desde una estrategia conservadora en apalancamiento?

Llevamos mucho tiempo con incertidumbre, con lo cual no digo que lo hayamos normalizado, pero nuestra estrategia de inversión está preparada justamente para momentos de incertidumbre como el actual.

A nivel de tipos, aunque había una subida, veníamos de tipos 0 o 1; de hecho creo que estamos en un entorno más o menos normalizado e incluso cayendo los tipos, con lo cual esa no es nuestra principal preocupación en el corto plazo. ¿Qué nos preocupa? Que vaya a haber algo aún peor de lo que hemos venido viviendo en el plano macro y geopolítico y que eso pueda ralentizar un poco las ventas de empresas, porque puede haber más dispersión entre lo que busca el comprador y el vendedor, o incluso puede afectar los resultados de las empresas. 

Los resultados que estamos viendo son relativamente buenos, pero hay incertidumbre, entonces ¿qué hacemos nosotros? Llevamos ya muchos años, prácticamente desde el principio realmente, centrándonos en calidad; es decir, nosotros lo que buscamos son buenas empresas en ciertos sectores que tienen vientos de cola, como puede ser el sector tecnológico, todo lo que tiene que ver con el sector salud, por mencionar algunos, y nos centramos en compañías que crecen a doble dígito, pero que generan caja también; con buenos márgenes de ebitda que generan caja. Entonces, por supuesto que un entorno complicado, digamos, desde el punto de vista económico les afectaría, pero entendemos que estamos mejor posicionados.

Nuestras carteras, por lo general, suelen ser de compañías medianas que crecen a doble dígito, que significa crecer al 15,-20% o incluso más, con márgenes de ebitda además del 20% generando flujos de caja positivos y con un nivel de apalancamiento relativamente bajo versus la media de la industria, porque eso es otro punto que a veces puede complicar el buen hacer de muchas de estas empresas y la inversión que uno haya realizado. 

Con lo cual, te diría que nuestro posicionamiento históricamente ha sido en calidad, ligeramente defensivo versus la media del mercado y eso nos ha ayudado a estar entre las mejores gestoras de secundarios a nivel global, quizás no tanto por haber conseguido las rentabilidades más altas, pero sí de haberlo hecho de forma consistente, con un perfil de riesgo muy bajo y que nos ha permitido también distribuir o dar liquidez a los partícipes en un periodo relativamente corto de tiempo. Por lo que, sí es un momento de incertidumbre, pero entendemos que la estrategia de secundarios y en particular nuestra estrategia de secundarios, encaja bastante bien con el momento que estamos viviendo.