bancos_centrales_2

Geopolítica y alteraciones en la renta fija

El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto de gran interés para los mercados. El estrecho se reabrió brevemente el viernes, pero volvió a cerrarse al aumentar las tensiones durante el fin de semana. La incertidumbre es elevada, pero la diplomacia sigue activa, lo cual es una señal alentadora. Los mercados han reaccionado a ritmos diferentes. En nuestra opinión, la renta variable mundial, y los índices estadounidenses en particular, cotizan como si el conflicto estuviera a punto de resolverse, superando los máximos previos a la guerra. En pocas palabras, no hay signos evidentes de distorsión en el mundo de la renta variable. Sin embargo, esto no es así en la renta fija global. En conversaciones con nuestro equipo global de renta fija multisectorial, han surgido varias oportunidades tácticas. Estamos observando distorsiones en el extremo corto de las curvas de los bonos del Estado en determinados mercados, donde las curvas locales parecen haber sobrevalorado el futuro endurecimiento de la política monetaria. Nuestros mercados preferidos en este sentido son Canadá, el Reino Unido y la zona del euro. Nuestro equipo de inversión también ve margen para que el dólar se debilite en el futuro inmediato.

Evolución de los precios frente al sentimiento de los inversores

En estos momentos se observa una interesante paradoja en los mercados. La mayoría de los indicadores del sentimiento de los inversores apuntan a una tendencia bajista y, sin embargo, la evolución reciente de los precios de las acciones ha sido notablemente alcista. En cuanto al sentimiento, hemos observado dos señales interesantes. En primer lugar, la prestigiosa encuesta «BofA Global Fund Manager Survey» registró en abril el dato más bajista entre los gestores de activos desde junio de 2025.

La resistencia de los beneficios ante los riesgos de los titulares

Los beneficios en EE. UU. están demostrando ser más resistentes de lo que muchos esperaban, incluso cuando los mercados se ven sacudidos por noticias geopolíticas de rápida evolución. Los recientes acontecimientos en Oriente Medio han provocado fuertes oscilaciones a corto plazo: cuando las tensiones parecían aliviarse, los inversores volvían a orientarse hacia sectores más sensibles al crecimiento; cuando las tensiones se recrudecían, el petróleo subía y la renta variable europea se debilitaba. Sin embargo, las perturbaciones en torno al estrecho de Ormuz están afectando a mucho más que al sector energético, y el panorama subyacente en EE. UU. sigue siendo sólido. El informe de resultados de Morgan Stanley sugiere que los beneficios están repuntando, no ralentizándose.

Atención a las declaraciones de los responsables de los bancos centrales

Dada la incertidumbre que ensombrece las perspectivas de la política monetaria mundial, conviene prestar atención a lo que dicen los responsables de los bancos centrales en estos momentos. El mensaje constante de los últimos días ha sido de prudencia y paciencia: los responsables están preparados para reaccionar si aumentan las presiones inflacionistas, pero no ven necesidad de precipitarse. En Europa y Canadá, los portavoces han advertido contra un endurecimiento demasiado rápido, dado que aumentan los riesgos para el crecimiento. En EE. UU., los responsables de la Fed han señalado que podría ser adecuado mantener los tipos mientras evalúan cuánto tiempo persistirá la perturbación energética, mientras que una subida podría desestabilizar un mercado laboral con baja contratación y bajo despido que ya parece estar en delicado equilibrio.