Añadir Estrategias de Inversión en Google

La escasez y el coste de la energía, junto con un sector manufacturero muy dependiente de los sectores cíclicos, han contribuido a frenar el crecimiento económico en la Unión Europea. El paquete de medidas de estímulo fiscal previsto por Alemania no ha logrado superar los factores de riesgo geopolítico que han lastrado el crecimiento. Dicho esto, las previsiones de expansión no reflejan plenamente la posibilidad de que la economía se debilite aún más, por debajo de la tasa del 0,7% registrada en los últimos tres años. En general, creemos que la previsión del banco central de un crecimiento del PIB del 0,8% para 2026 podría revisarse a la baja a partir de ahora.

¿Cómo podría afectar esto a la inflación y a la política monetaria?

Hay quien cree que la reciente subida de tipos del BCE fue probablemente una medida «puntual», aunque la autoridad monetaria seguirá de cerca el impacto del reciente repunte (y reajuste) de los precios de la energía sobre los salarios. Teniendo en cuenta la normalización gradual de los precios de la energía, creemos que la atonía de la economía podría llevar al banco central a recortar los tipos más de lo esperado, lo que ofrecería oportunidades no solo en los bonos a corto plazo, sino también, de forma selectiva, en los de plazo largo.

Un crecimiento decepcionante y una inflación más moderada podrían suponer un respiro para los tipos de interés de la zona del euro

Previsión del PIB de la zona del euro del FMI frente a los resultados reales

Índice de precios al consumo (IPC) general y subyacente de Alemania