Estamos viendo los primeros indicios de rotación del mercado, que va a pasar de estar liderado por un pequeño grupo de compañías de crecimiento a estarlo por una gama más amplia de empresas.
La victoria republicana en las elecciones de EE. UU. refuerza la evolución de los indicadores fundamentales. Seguimos apostando por el reciente impulso de la renta variable, a pesar de las elevadas valoraciones, y mantenemos nuestra preferencia por la renta variable global frente a la deuda.
Columbia Threadneedle Investments, el grupo de gestión de activos líder a nivel global, ha expandido su oferta para los inversores europeos con el lanzamiento del CT (Lux) Pan European Focus
En los años 70 y 80, los inversores en bonos actuaron cuando las autoridades perdieron el control de la inflación y los déficits presupuestarios. El economista de Wall Street, Ed Yardeni, acuñó la expresión «Bond Vigilantes». Hoy la inflación es menor, pero los déficits son elevados. En Estados Unidos, la deuda pública va camino de superar el 100% del PIB este año. La nueva administración tiene planes para recortar el gasto; será interesante ver cuánto pueden avanzar.
Aunque la mayor parte de los analistas coinciden en las perspectivas para este año 2025, Fidelity ha sido muy original al presentar en su evento de perspectivas Uncorrelated Thinking un fondo contrarian, que hace las delicias en la descorrelación de carteras. Todo va bien, pero ¿y si...?
Allianz Private Debt Secondaries Fund (APDS) alcanza su cierre con 1.500 millones de euros, superando el objetivo inicial de 500 millones de euros. El APDS permite a los clientes institucionales invertir en oportunidades dentro del mercado secundario de deuda privada en EE.UU., Europa y Asia. El lanzamiento de una nueva estrategia similar está previsto para mediados de 2025
Desde Lazard, su estratega jefe de mercados Ronald Temple destaca para 2025 una desaceleración económica en EE.UU. y China, frente a una ligera recuperación en la Eurozona. Y en cuanto a los mercados financieros, comentó el riesgo de recesión, la inflación persistente en Japón y las oportunidades en sectores emergentes.
Si algo hemos aprendido de las grandes tecnológicas estadounidenses es que el tamaño importa. Sin embargo, las ventajas competitivas potenciales no se limitan a las tecnológicas de megacapitalización. Las tendencias globales han sentado las bases de un superciclo de gasto de capital.
Se prevé que los dividendos en Europa aumente un 4% hasta alcanzar los 459.000 millones de euros en 2025; la rentabilidad por dividendo en Europa también debería aumentar. El AllianzGI Dividend Study 2025 destaca cómo los dividendos pueden constituir una fuente de rentas. Es importante tener en cuenta el efecto estabilizador de los dividendos en las carteras.