Con un enfoque optimista y prudente, Santander Asset Management prevé un 2026 marcado por un crecimiento moderado pero sostenido. Tomás García Purriños, Gestor Senior de fondos de inversión en Santander Asset Management anticipa una extensión del ciclo económico impulsada por la renta variable, el crédito y una política fiscal activa. ¿Qué implicaciones tendrá esto para los inversores?
A principios de año, compartimos nuestras ideas sobre cómo armonizar una perspectiva a largo plazo con las dificultades que se encuentran por el camino a corto plazo; dicho de otro modo, los «qué pasaría si». Una de las posibilidades más serias que observábamos era la amenaza de aranceles del presidente Trump, que finalmente se concretó con una puesta en escena espectacular el conocido como Día de la Liberación de abril.
Rothschild & Co Asset Management celebrará una nueva edición del Roadshow de R-co Valor en España entre el 16 y el 19 de febrero de 2026, una gira que llevará a su equipo comercial y de gestión a seis ciudades clave con el objetivo de compartir las claves del inicio de año y las oportunidades que se abren en los mercados de renta variable.
En Estados Unidos, las últimas cifras confirman una desaceleración en la creación de empleo y en la inflación, lo que refuerza las expectativas de nuevas bajadas de tipos. Sin embargo, los mercados de renta variable siguen bajo presión debido a las persistentes dudas en torno a la IA. En Europa, los mercados repuntaron brevemente gracias a las noticias sobre el conflicto en Ucrania. En Asia, Japón destacó de forma positiva. La encuesta Tankan de confianza empresarial alcanzó su nivel más alto en cuatro años, a pesar de las tensiones comerciales con Estados Unidos.
El aumento de la volatilidad del mercado y la incertidumbre geopolítica han puesto en primer plano la Asignación Dinámica de Activos (DAA por sus siglas en inglés) al buscar los planes de pensiones mitigarel riesgo. El enfoque actual de la DAA incluye fondos multiactivos que combinan soluciones activas y pasivas. El papel de los gestores de activos externos como asesores clave y socios estratégicos a largo plazo se ve reforzado en este panorama en constante evolución, lo que les permite orientar mejor a los clientes de pensiones.
Actualizado a: Joe Davis.
Global Chief Economist y Head of Investment Strategy Group
de Vanguard
La fuerte inversión de capital ha sido la columna vertebral del crecimiento de EE. UU. en 2025, y ese impulso continuará. Esperamos que los gastos en capital sigan siendo un factor determinante en 2026, lo que afianzará la resiliencia económica e impulsará el crecimiento del PIB por encima del 2%.
Actualizado a: Joe Davis.
Global Chief Economist y Head of Investment Strategy Group
de Vanguard
La zona euro ha experimentado un aterrizaje suave. La inflación anual cerrará en 2025 cercana al 2%, tras haber alcanzado un máximo superior al 10% a finales de 2022. Mientras tanto, la economía crece cerca de su potencial y la tasa de desempleo se sitúa en su nivel más bajo desde la creación del euro en 1999.
En 2025, la economía y los mercados globales han tenido que afrontar el aumento de las tensiones comerciales y los aranceles, continuos conflictos en Europa y Oriente Medio, y la debilidad persistente de China. A pesar de los contratiempos, el crecimiento global se ha mostrado firme y la inflación se ha mantenido relativamente moderada. El crecimiento de los beneficios empresariales ha superado las expectativas; sobre todo, en Estados Unidos, pero el fenómeno también se ha extendido a Japón y a algunos mercados emergentes.
Creemos que el panorama inversor mundial está siendo moldeado por cuatro tendencias duraderas: déficit, desglobalización, descarbonización y demografía. Estas «4 D» apuntan a unas perspectivas positivas a largo plazo para los activos reales (inmobiliarios e infraestructuras).
Eloy González de la Peña, asesor financiero en iCapital, analiza cómo el aumento de la cultura financiera ha transformado el perfil del inversor en España y destaca la importancia de una planificación patrimonial integral. Subraya que muchos grandes patrimonios aún gestionan sus activos por separado, lo que dificulta la eficiencia y coherencia a largo plazo. Además, explica por qué la educación financiera y el compromiso con un plan estratégico son fundamentales para afrontar la volatilidad y los cambios regulatorios con seguridad.