Nuestro punto de partida es claro: los activos de riesgo continúan apoyados por una base macroeconómica razonablemente sólida y, sobre todo, por unos fundamentales empresariales que muestran resiliencia. A ello se suma un factor estructural que, a nuestro juicio, seguirá marcando el ciclo de inversión global: el despliegue de capital vinculado a la inteligencia artificial, la digitalización de infraestructuras y la modernización tecnológica de múltiples sectores. No es puntual, sino una transformación de fondo que seguirá generando oportunidades, pero también una mayor dispersión entre activos, sectores y geografías.
Primero, creemos que la renta variable de mercados desarrollados debe seguir ocupando una posición central en las carteras. La tesis no se basa en una expansión generalizada de valoraciones, sino en la capacidad de muchas compañías para sostener beneficios, mejorar productividad y capturar una nueva fase de inversión empresarial. En un entorno donde el crecimiento será más selectivo y menos lineal, la calidad del negocio, el poder de fijación de precios y la visibilidad en resultados serán factores determinantes.
Segundo, nuestra preferencia sigue estando en los mercados desarrollados, pero desde una aproximación más equilibrada. Estados Unidos mantiene fortalezas estructurales evidentes, aunque creemos que Europa y Japón ofrecen oportunidades relevantes en esta fase del ciclo. Europa presenta valor en segmentos vinculados a industria, energía, banca, utilities y tecnología aplicada a eficiencia, mientras que Japón se apoya en una combinación atractiva de transformación corporativa, inversión productiva y mejora estructural de beneficios. Más que una apuesta unidireccional por una sola región, vemos valor en una asignación diversificada dentro del universo desarrollado, basada en calidad, disciplina y selección.
Tercero, en renta fija la clave no estará en asumir duración de forma pasiva, sino en seleccionar con criterio. La moderación del riesgo energético puede aliviar parte de la presión inflacionista, pero la oferta de deuda, la sensibilidad de los tramos largos y la incertidumbre sobre la política monetaria en el medio plazo obligan a ser muy precisos. En esta fase, la flexibilidad, la calidad crediticia y una correcta lectura de las curvas resultarán más importantes que una exposición genérica a duración.
Cuarto, en crédito seguimos defendiendo una aproximación prudente y discriminatoria. El ciclo global de inversión ligado a la inteligencia artificial exigirá financiación creciente y eso previsiblemente incrementará la oferta, especialmente en grado de inversión. El carry continúa siendo atractivo, pero no todos los segmentos ofrecen la misma relación entre riesgo y retorno. La selección será decisiva y que el valor estará en aquellos tramos donde la prima compense de verdad la incertidumbre, evitando zonas del mercado en las que la complacencia haya estrechado demasiado los diferenciales.
Quinto, la diversificación internacional seguirá siendo una fuente de valor, pero solo si se gestiona con criterio. Es razonable pensar que el dólar pueda mostrar episodios de menor fortaleza cíclica si mejora el apetito por riesgo y se modera la tensión energética, pero no vemos motivos para cuestionar de forma estructural su papel dentro del sistema financiero global. Por ello, la diversificación geográfica debe seguir formando parte de la construcción de cartera, siempre acompañada de una gestión activa del riesgo de divisa y de una visión coherente del conjunto.
En definitiva, el segundo semestre invita a mantener la convicción, pero también la disciplina. En Loreto Inversiones creemos que este no es un momento para perseguir euforia, sino para construir patrimonio con criterio: convicción en renta variable desarrollada, exigencia en renta fija y crédito, y atención a la calidad de los activos y a la gestión táctica. En una fase como la actual, preservar y hacer crecer el patrimonio depende menos de anticipar el próximo titular y más de sostener un proceso de inversión coherente, flexible y profundamente fundamentado.
Este contenido ha sido publicado en la Revista julio/agosto sobre Perspectivas segundo semestre: Irán, BCE y FED agitan el tablero de los mercados y marcan los valores elegidos para invertir.