Michaël Lok, Group CIO and Co-CEO: “A medida que se configura un nuevo orden global y las dinámicas de cambio de régimen aumentan los riesgos geopolíticos, el oro sigue siendo una asignación estratégica en medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio, mientras que una gestión disciplinada del riesgo ayuda a contener las caídas”.
Temas clave para 2026;
- Persistencia de la debilidad del dólar: El ciclo de relajación de la Fed debilita estructuralmente al dólar, reforzando nuestra visión constructiva sobre el oro.
- Oro como asignación estratégica: En un régimen de inestabilidad geopolítica y diversificación rota, el oro es una convicción estratégica.
- Selectividad dentro de la IA: La tecnología ha mostrado una resiliencia relativa en el entorno actual, pero la dispersión se está ampliando. La selección de acciones es clave.
- Gestión del riesgo: En un mundo de mayor volatilidad, las estrategias con opciones y las soluciones de dispersión permiten a los inversores mantenerse invertidos mientras gestionan el riesgo a la baja.
“Los dos principales riesgos destacados en nuestra perspectiva para 2026 ya han tenido un impacto material en los mercados financieros globales durante los dos primeros meses del año: la monetización y el riesgo de disrupción de la inteligencia artificial (IA), y el aumento de las tensiones geopolíticas a medida que se configura un nuevo orden global. En los mercados, esto se ha traducido en una mayor dispersión entre sectores y en un aumento de la prima de riesgo geopolítico reflejada en precios de la energía más altos. La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán se ha convertido en la ilustración más clara de cómo podría reavivarse la preocupación por las tendencias inflacionarias globales.
Nuestra perspectiva económica base para 2026, sustentada en una combinación macroeconómica aún favorable —con un crecimiento global resiliente, dinámicas inflacionarias posteriores a la Covid-19 en proceso de relajación y un rango del rendimiento del bono estadounidense a 10 años centrado entre un 3,75% y un 4,25%— ahora se encuentra sujeta a una mayor incertidumbre.
En este contexto, se espera que la Reserva Federal continúe con recortes de tipos hasta el 3%, manteniendo condiciones lo suficientemente acomodaticias para sostener el crecimiento de beneficios y el rendimiento de los activos de riesgo, aunque el camino se vuelve más volátil.
Nuestra postura estratégica de asignación de activos para 2026 sigue estando constructivamente orientada al riesgo, pero diseñada para un régimen de mayor volatilidad y dispersión más amplia. Estratégicamente, incrementamos la exposición al oro reduciendo renta fija, especialmente disminuyendo la exposición a efectivo y a bonos AT1. Se aumentó la exposición a acciones tecnológicas estadounidenses tras meses de bajo rendimiento, ya que el sector es relativamente más inmune a las tensiones geopolíticas y los beneficios siguen mostrando resiliencia, y se espera que aumenten un 25% en EE. UU. durante 2026. La innovación en modelos de inteligencia artificial incrementa los temores de disrupción en algunos modelos de negocio. En consecuencia, se añadieron estrategias adicionales sobre la cartera, una manera de mantenerse invertido en el sector mientras se reduce la volatilidad. Las estrategias con opciones en EE. UU. y Europa se utilizan tácticamente para navegar posibles caídas en los activos de riesgo.
De manera similar al aumento de los precios de la energía, se espera que el repunte del dólar estadounidense sea de corta duración, y se mantiene la previsión de precios más altos del oro para 2026”.