Este nuevo conflicto en el Medio Oriente nos vuelve a recordar lo importante que es priorizar la seguridad energética. Sin embargo, la crisis energética precede a este conflicto. La electrificación de la economía mundial, por ejemplo con la adopción de vehículos eléctricos, hace ya un tiempo que acelera la demanda energética, y esto acaba de comenzar.
Durante este último año 2025, la IA aceleró la demanda energética de manera inédita. En EEUU la demanda energética creció 2% durante el 2025, después de una década de ‘crecimiento cero’. Hacia adelante, se espera que el consumo energético crezca más del 30% en los próximos cinco años. Inclusive varios países europeos sufrieron un crecimiento en el consumo energético, como por ejemplo España, Portugal, Francia y hasta Alemania – en varios casos luego de años de caída sostenida en la demanda.
En aquel comentario de Marzo 2025, nos enfocamos en la megatendencia Infraestructura Energética, mediante la cual desde hace más de veinte años invertimos en empresas que participan en el desarrollo de la capacidad de generación y distribución energética.
Sin embargo, también hace más de dos décadas que creemos en la importancia de la Eficiencia Energética, megatendencia mediante la cual invertimos en empresas que desarrollan tecnologías que permiten ‘hacer más con menos energía’. Esta es una megatendencia fascinante, entre otras razones porque nos permite invertir en empresas muy diferentes entre sí — distintos sectores, regiones, tamaños y riesgos — pero todas facilitando y beneficiándose de las mismas dinámicas.
Por ejemplo, desde el 2021 que invertimos en Element Fleet Management, empresa canadiense líder global en la gestión de flotas de vehículos que está muy bien posicionada para asesorar a miles de organizaciones en sus proyectos de electrificación de sus flotas de vehículos – proyectos largos y complejos que recién están comenzando.
Desde el 2008 que invertimos en ATI, empresa norteamericana líder en la fabricación de metales especiales. ATI produce aleaciones de titanio y níquel esenciales para la industria aerocomercial porque permiten que las turbinas de los motores a reacción operen a temperaturas extremas, reduciendo así considerablemente el consumo de combustible.
Dos empresas completamente diferentes, pero ambas enfocadas en desarrollar soluciones para minimizar el consumo de energía – y las dos disfrutando de perspectivas de crecimiento muy atractivas.
Finalmente, hace algunos meses comenzamos a invertir en onsemi, líder en semiconductores especializados en la gestión de energía que mejoran la autonomía y eficiencia de vehículos eléctricos. Además, sus tecnologías innovadoras mejoran la performance de ‘data centers’ para IA, representando otra gran oportunidad de crecimiento para la empresa. Si bien es una inversión nueva, nos entusiasma el liderazgo tecnológico y potencial de crecimiento de la empresa.
Desarrollar la infraestructura energética necesaria para los tiempos que se vienen claramente es un gran desafío. Justamente es por eso que nos resulta fascinante invertir en estas empresas que aportan sus innovaciones para que ese desafío energético sea algo menor – sea alcanzable. Muchos inversores parecen estar solamente enfocados en el ritmo de desarrollo y modernización de la infraestructura energética, y por lo tanto, reducir las necesidades energéticas parece pasar desapercibido. Nosotros no. Nosotros estamos igualmente atentos a este tipo de oportunidades. Es más, creemos factible que las innovaciones que se vienen en cuestiones de eficiencia energética podrían atenuar muy significativamente el problema energético, sorprendiendo a muchos inversores.
El tiempo dirá, y mientras tanto, nosotros mantenemos nuestra convicción en estas megatendencias, aprovechando – como siempre – períodos de mayor incertidumbre y volatilidad para incrementar nuestra exposición.