Esperamos que el FOMC mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de hoy, 28 de abril, y del mañana 29, situando el rango objetivo de los fondos federales en el 3,50–3,75%. El respaldo a esta decisión debería ser amplio, con el gobernador Stephen Miran previsiblemente como único disidente a favor de una bajada.
Los responsables de política monetaria consideran que están bien posicionados para esperar a contar con mayor claridad sobre el impacto económico del conflicto en Oriente Medio. Los últimos datos apuntan a una economía resiliente, con efectos sobre la actividad y la inflación que, por el momento, permanecen contenidos. El mercado laboral muestra signos de estabilización en niveles moderados de contratación, mientras que el impulso inflacionario inicial derivado del encarecimiento del petróleo ha evolucionado, en líneas generales, conforme a lo previsto. No obstante, un conflicto no resuelto y una disrupción prolongada en el estrecho de Ormuz aumentarían el riesgo de dinámicas estanflacionarias más acusadas en los próximos meses, como consecuencia del tensionamiento de los mercados energéticos y de mayores restricciones en los insumos.
A falta de una actualización del Summary of Economic Projections y del dot plot, y con previsibles cambios limitados en el comunicado de política monetaria, la atención se centrará en la rueda de prensa de Powell, que será su última comparecencia antes del final previsto de su mandato como presidente el 15 de mayo.
Es probable que Powell reconozca un entorno más complejo a corto plazo para la Fed, con riesgos de inflación al alza y riesgos para el empleo a la baja. Al mismo tiempo, reiterará previsiblemente una visión más constructiva a medio plazo, respaldada por las ganancias de productividad impulsadas por la inteligencia artificial, tal y como reflejaban las proyecciones de marzo.
La presión política ha disminuido ligeramente. La decisión del Departamento de Justicia de retirar su investigación sobre Powell elimina una fuente relevante de tensión institucional a corto plazo y podría allanar el camino para la confirmación de Kevin Warsh. Incluso con un nuevo presidente, es poco probable que la orientación de la política monetaria a corto plazo varíe de forma significativa, ya que cualquier sucesor se enfrentará a los mismos dilemas estanflacionarios y a la necesidad de generar consenso dentro del Comité. En este contexto, esperamos que el FOMC mantenga su actual postura durante todo el año.