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Los expertos de la gestora española independiente especializada en renta variable Metagestión SGIIC, que acaba de cumplir 40 años, opinan que la sobrerreacción del mercado por la guerra en Irán, que ha provocado fuertes caídas en bolsa, también ha generado oportunidades de inversión en sectores que ahora son atractivos por valoración. Sectores como las infraestructuras, el inmobiliario, y si el conflicto no se alarga, la banca española.

Contexto: Pese a la volatilidad, los fundamentales son sólidos

Según los expertos de Metagestión, la actual crisis en Oriente Medio ha provocado un fuerte repunte de la volatilidad en los mercados financieros. Pero esta incertidumbre no tiene por qué derivar en un deterioro estructural del ciclo económico global.

Según la gestora, dado el entorno incierto actual, es probable que a medida que la incertidumbre geopolítica vaya descendiendo, las bolsas podrían retomar la senda alcista. Porque están apoyadas en unos fundamentales que, en términos agregados, continúan siendo sólidos.

Sobrerreacción del mercado genera oportunidades

Las recientes caídas han sido intensas y, en muchos casos, indiscriminadas, provocando un fuerte ajuste en valoraciones. Dicho ajuste en valoraciones abre oportunidades en segmentos donde el mercado ha sobrerreaccionado, según Metagestión.

En concreto, en las compañías de infraestructuras y delsector inmobiliario, porque son activos que combinan visibilidad en flujos de caja con perfiles defensivos. Y también, en el caso de que la guerra en Irán tenga una duración acotada, en la banca española, cuyos niveles de valoración pueden resultar atractivos en relación con su capacidad de generación de resultados.

Antes de la escalada bélica en Oriente Medio, en los mercados se estaban produciendo varios factores que añadían incertidumbre.

  • Valoraciones exigentes en determinados activos, especialmente en algunos segmentos de crecimiento.
  • Déficits fiscales en economías desarrolladas, que planteaban dudas sobre su sostenibilidad a medio plazo.
  • Las primeras señales de tensión en ciertas áreas del crédito privado y un entorno financiero en evolución en el que el papel del dólar comenzaba a ser cuestionado.

Estos factores contribuyeron a la sobrerreacción del mercado cuando estalló el shock geopolítico de la guerra en Irán, afirman los expertos de Metagestión. Por otra parte, el uso frecuento de coberturas a través de instrumentos derivado para navegar en los mercados tras desatarse la guerra, intensificó los movimientos del mercado.

Así, la generalización de estrategias de cobertura, combinada con la creciente velocidad en la operativa, favoreció la sobrerreacción de los mercados en el escenario incierto actual.

Produciendo movimientos más rápidos que refuerzan la volatilidad, pero también generan ineficiencias puntuales que pueden ser aprovechadas por el inversor con un enfoque disciplinado, indican los expertos de Metagestión.

Disciplina inversora y visión por fundamentales a largo plazo

Este entorno sugiere que el posicionamiento inversor más adecuado debería ser mantener la disciplina inversora con una visión a largo plazo, evitando la toma de decisiones en el corto plazo que no optimizan el binomio rentabilidad/riesgo.

Para lo cual, es clave aplicar el enfoque inversor en los fundamentales, seleccionando compañías con balances sólidos, capacidad de generación de caja y ventajas competitivas sostenibles, opinan los expertos de Metagestión.

La gestora independiente mantiene en el contexto actual, un alto grado de liquidez en las carteras de sus fondos, entre el 12% y el 22%. Porque la visibilidad actual en el mercado es limitada, y porque con dicha liquidez, pueden preservar capital sin renunciar a la flexibilidad necesaria para aprovechar oportunidades conforme se vaya clarificando el escenario.

Esta filosofía basada en fundamentales y en la gestión prudente del riesgo, es la que lleva aplicando Metagestión en sus 40 años de historia, en los que se han producido muchos ciclos de mercado con mayores o menores niveles de incertidumbre.

El fondo Metavalor FI, con 38 años de trayectoria y una rentabilidad anualizada cercana a +8%, es reflejo esta consistencia en la filosofía de inversión, que busca más allá del ruido en el corto plazo, invertir en activos con valor sostenido en el largo plazo.