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Peter Goves, responsable de Análisis de Deuda Soberana de Mercados Desarrollados de MFS Investment Management:
El BCE ha reiterado su habitual discurso sobre su enfoque «reunión a reunión» y su función de reacción. Curiosamente, el comunicado es muy breve y va al grano. Se trata de un comunicado muy conciso. Se hace referencia a su escenario base (que, según se señalaba en informes anteriores, contemplaba un mayor endurecimiento) y a que aún no se ha materializado el impacto total de la crisis energética. Es comprensible interpretar esto como una confirmación de que otra subida de tipos no debería ser una sorpresa, aunque, por supuesto, dependerá de las circunstancias. Pero esto ya está ampliamente descontado, por lo que hay poco en el comunicado que pueda inquietar a los mercados, que parecen estar de acuerdo con la línea de pensamiento del BCE.
Tal como se esperaba ampliamente, el BCE mantuvo su tipo de interés oficial en el 2,25% en una decisión unánime. El breve comunicado de prensa señaló que las perspectivas para los precios de la energía se situaban cerca de la previsión de referencia de junio del BCE, la cual ya incorporaba un mayor endurecimiento de la política monetaria. Interpretamos esto como una señal de que el BCE se mantiene alerta, por lo que una nueva subida de tipos no resultaría sorprendente, sobre todo porque el mercado ya la descuenta ampliamente. En nuestra opinión, una subida en septiembre es ya prácticamente un hecho.
En este contexto, observamos un valor creciente a lo largo de la curva del Bund. El tramo corto de la curva descuenta actualmente unas subidas de 70 puntos básicos para los próximos doce meses, y Lagarde no hizo mucho por contrarrestar las expectativas del mercado. Asimismo, señaló que algunos gobernadores habían cuestionado la necesidad de una subida en la reunión de julio y se refirió reiteradamente a la reunión de septiembre (cuando se dispondrá de más datos y nuevas proyecciones), lo que refuerza nuestro escenario base respecto al próximo movimiento. Gran parte dependerá de los precios del petróleo, pero, dado el punto de partida diferente al de 2022 y la ausencia de indicios de efectos de segunda ronda, consideramos excesiva la previsión actual de tres subidas adicionales.
En resumen, mantenemos una visión positiva sobre el tramo corto de la curva, que descuenta subidas de unos 70 puntos básicos para los próximos doce meses".

Conor Parle, economista para la eurozona de Fidelity International
"El BCE ha mantenido los tipos de interés sin cambios en su reunión de hoy, pero, en un contexto de aumento de los precios de las materias primas y de las recientes tensiones crecientes en Oriente Medio, es probable que esta pausa sea temporal.
Más allá del petróleo, los precios del gas ya estaban aumentando incluso antes de la reciente escalada de tensiones. La mayor demanda para reponer unos niveles de reservas bajos de cara al invierno, junto con el incremento de las importaciones por parte de China, probablemente estén contribuyendo a nuevas presiones alcistas en el mercado del gas.
Es probable que estos acontecimientos mantengan las presiones sobre los precios de forma relativamente generalizada. Al mismo tiempo, la razonable resiliencia de la economía de la zona euro implica que, una vez que el BCE actualice sus previsiones en septiembre, probablemente se encuentre en una posición cómoda para subir los tipos otros 25 puntos básicos, alcanzando el extremo superior de su rango neutral, al tiempo que envía un mensaje claro sobre su compromiso con la estabilidad de precios."

Karsten Junius, economista jefe en J. Safra Sarasin Sustainable AM
En su comunicado de política monetaria, el Consejo de Gobierno del BCE señaló que la evolución de los precios de la energía se mantiene, en líneas generales, en línea con su escenario central. Dado que sus previsiones de inflación parten de unas expectativas de mercado que contemplan al menos una subida adicional de tipos este año, entendemos que el BCE no pretende desmarcarse de esa posibilidad. Todo apunta a que ese es también su escenario central, al igual que el nuestro, aunque la evolución de los datos seguirá siendo clave.
La presidenta Lagarde explicó que el impacto del encarecimiento de la energía aún no se ha trasladado por completo a la economía y que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo hasta el primer semestre de 2027. En nuestra opinión, esto aumenta el riesgo de que aparezcan efectos de segunda ronda. Aunque Lagarde insistió en que el BCE los está vigilando de cerca y que, por ahora, no se han detectado, creemos que es solo cuestión de tiempo, como también lo es una nueva subida de tipos.
La presidenta también destacó que los principales motores del crecimiento económico siguen siendo sólidos, pese al endurecimiento de las condiciones financieras derivado de la subida de los tipos de interés. En particular, señaló que las actividades vinculadas a la inteligencia artificial contribuirán a sostener la actividad. Con una economía que continúa mostrando resiliencia, el BCE puede centrar sus esfuerzos en contener la inflación, ya que el impacto de nuevas subidas de tipos sobre el crecimiento sería relativamente limitado.