En la unidad anterior

vimos los tipos de activos financieros que existen y cómo hacer una primera determinación sobre cuál o cuáles son apropiados para nosotros. Aunque ese es el primer paso, el proceso de compra de cualquier activo financiero implica la firma de un contrato; ese contrato es lo que se denomina comúnmente producto financiero. El texto de este contrato, tanto lo que dice como lo que no dice, es crítico para entender si es el adecuado para nosotros.

Conviene siempre separar de forma completa la decisión de qué activo financiero queremos tener en cartera (lo primero que se debe de decidir) de la elección del producto financiero concreto que se va a utilizar para tener exposición al activo financiero elegido. Nuestra cartera de inversión lograra mejores rentabilidades y un nivel de riesgo más apropiado a nuestras circunstancias personales si nunca nos dejamos llevar por ofertas de “productos” y, en cambio, seguimos el proceso lógico de elegir primero qué tipo de activo financiero (o combinación de activos) nos conviene y luego comparamos la oferta existente en el mercado de productos financieros con los que podemos materializar la “compra” del activo financiero determinado.

Los productos financieros son meros contratos que regulan los derechos y obligaciones de dos partes, el inversor y el emisor del producto. Como inversores queremos que los productos de inversión cumplan un mínimo de condiciones para hacerlos apropiados como instrumentos eficientes para canalizar nuestro capital hacia el activo financiero que hemos determinado:

1) Liquidez: Un buen producto financiero siempre tiene un buen volumen de compradores dispuestos a comprártelo o vendértelo, con un diferencial entre el precio de los compradores y vendedores muy ajustado (menor del 0.5%). Si en el mercado no existe ese volumen de compradores y vendedores es una clara señal de que el producto no es popular entre inversores institucionales y, como norma general, si los institucionales no compran un producto suele haber buenos motivos detrás. Una excepción a esta regla es la de los fondos de inversión no cotizados; estos fondos tienen un valor de cotización o fixing diario y los inversores pueden suscribir o reembolsar participaciones del fondo a ese precio cada dia. Conviene leer la letra pequeña del folleto completo de estos fondos, ya que es práctica habitual que el fondo se reserve el derecho a no ofrecer ese “fixing diario” en determinadas circunstancias y, en consecuencia, que el inversor no siempre pueda vender cuando quiere, como ya ha sucedido en España con algún fondo de inversión del Banco Santander. Esto es legal por lo que invertir en estos fondos sin leer la letra pequeña es como conducir sin mirar.

2) Transparencia de precio: Unido a la liquidez va la transparencia de precio. Como inversores queremos saber siempre cuánto vale nuestra inversión, por lo que debe de haber un mercado donde nuestro producto cotice y haya un gran volumen de transacciones. Esto no nos garantiza que el producto sea bueno o apropiado para nosotros, pero sí que estamos comprando a un precio que refleja, en la mayor medida de lo posible, el valor del producto. De igual forma, cuando vayamos a venderlo tambien sabremos que lo hacemos a un precio justo. Productos que no cotizan o que sólo se pueden liquidar al precio que fije el emisor del mismo, reflejan contratos hechos para favorecer los intereses del emisor, no del inversor.

3) Diversificación: Comprar una acción o un bono son excelentes formas de comprar renta variable o fija de forma directa y barata, pero no respetan la primera norma de las inversiones, diversificar el riesgo. Cualquier producto de inversión que escojamos debe de ofrecernos una protección casi completa de cualquier riesgo de quiebra. Esto se logra diversificando la inversión en otras más pequeñas pero que cumplan los criterios de activo financiero que buscamos. Por ejemplo, si hemos determinado que queremos tener un 20% de nuestra cartera en renta variable europea podemos comprar acciones de Telefónica por ese importe. O podemos comprar 500 acciones diferentes, de sectores económicos y países diferentes (pero siempre de países de la zona euro) por ese mismo importe. Si Telefónica quiebra, en el primer supuesto perdemos nuestro dinero; en el segundo, si Telefonica es 1/500 de nuestra inversión ni siquiera lo notaremos en el valor de nuestra cartera. En ambos casos tendremos un 20% de nuestra cartera en renta variable europea, pero en el segundo nuestra cartera está mucho mas diversificada y, por tanto, tendrá menor riesgo y volatilidad. La contrapartida es que invirtiendo de forma diversificada nunca seremos los más “listos” del mercado ni tendremos todo nuestro dinero en la acción que más subido ese año. Pero como se lleva demostrando desde hace más de 50 años, todavía no se ha descubierto la forma o método de estimar la cotización futura de ningun activo financiero, por lo que jugárselo a ser “más listo” que el mercado no es una buena estrategia a medio o largo plazo. El corto plazo es aleatorio, a diferencia del medio o largo donde los diferentes activos financieros tienen estadisticas de riesgo y rendimiento muy consistentes.

4) Ventajas fiscales: Algunos productos financieros tienen ventajas fiscales, como los planes de pensiones, algunos planes de ahorro asegurados e incluso los fondos de inversión. Evaluar las ventajas fiscales es un paso imprescindible a la hora de comparar los productos financieros que cumplen nuestra elección de activo financiero. Desgraciadamente, en España se hace lo contrario, se elige primero el producto financiero que más ventajas fiscales tiene, en lugar de elegir el más apropiado teniendo en cuenta, como un factor más, las ventajas fiscales. Este es un error muy habitual, del que se aprovechan la gran mayoría de entidades bancarias españolas para 'colocar' planes de pensiones a finales de año, sean apropiados para el cliente o no.

5) Estilo de gestión: Al seleccionar un producto de inversión, queremos uno que replique el rendimiento de una clase de activo que hemos seleccionado, porque ese activo tiene unas caracteristicas de rentabilidad y volatilidad que lo hace apropiado para nosotros. Un error habitual es el seleccionar correctamente la clase de activo (sea renta fija o variable) pero luego elegir un fondo de lo que se denomina “gestión activa”

Precio objetivo de todos los valores del Ibex 35 en Marzo
Después de los resultados, presentamos el precio objetivo a 12 meses del consenso de mercado de todas las acciones del Ibex 35 y su potencial en bolsa.

. Este tipo de fondos (casi el 100% de los que se comercializan en España) lo que hacen es coger nuestro dinero y dedicarse a especular en la clase de activo en la que invierte el fondo. El rendimiento del fondo no será el de la la clase de activo que habíamos identificado; el rendimiento será el resultado del éxito o fracaso de los gestores que están especulando con nuestro dinero. El día que alguien pueda especular con éxito de forma sostenible en el tiempo en mercados financieros, le aseguro que lo sabrá, ya que esa persona recibirá el premio Nobel de economía y se convertirá en la persona más rica del planeta. Hasta ese momento, huya de gestores “estrella”, del fondo que fue muy bien el año pasado y de fondos que prometen ganar y nunca perder. Invierta únicamente en fondos indexados de los activos financieros adecuados a su perfil y no se deje engañar.

6) Costes: Es fácil subestimar el impacto de los costes en inversiones a largo plazo. Una diferencia de un 1% en la comisión de gestión de un fondo con respecto a otro es más de un 10% de diferencia en el valor de nuestro capital al cabo de diez años. Los ahorros en costes en productos de inversión no sólo se suman cada año, ¡se suman de forma compuesta! Compare comisiones de gestión, de custodia y de operativa; en el largo plazo estos ahorros le pueden permitir jubilarse meses o años antes...

7) Replicación física o sintética (uso de derivados financieros): Es imprescindible entender en qué se va a invertir nuestro dinero DE VERDAD cuando compramos un producto financiero. Como inversor, la forma más segura de invertir es cuando nuestro dinero está donde queremos que esté. Volviendo a un ejemplo anterior, si hemos decidido tener un 20% de nuestra cartera en renta variable europea, queremos que nuestro dinero esté invertido de forma directa en acciones europeas y queremos saber en qué acciones y cuánto tenemos de cada una. Sin embargo, entre los productos de inversión está muy extendido el uso de lo que se denomina técnicamente como “replicación sintética”. El emisor del producto financiero, en lugar de coger nuestro dinero e invertirlo directamente en las acciones, coge el dinero y se lo queda para sus fines particulares. No sin antes haber suscrito un derivado financiero con alguna otra entidad que replica (más o menos) el comportamiento de las acciones en las que queríamos invertir. Esto es más barato (para el emisor) que comprar las acciones de verdad y tiene la ventaja añadida (para el emisor) de financiarse prácticamente gratis con nuestro dinero que ahora puede utilizar para dar créditos, especular en bolsa o lo que quiera. Esto está muy bien par el emisor del producto, pero como inversores es mucho más seguro y rentable invertir sólo en productos de replicación física, los que compran directamente lo que queremos que compren. Si al ver un producto financiero no podemos ver fácilmente dónde estará realmente invertido nuestro dinero, mejor evitarlo.

8) Condicionalidades/complejidades añadidas: Un producto de inversión eficiente es fácil de entender, tiene un precio transparente, que está determinado por un mercado donde operan inversores institucionales y donde podemos comprar más o venderlo en cualquier momento, invierte de forma directa en los activos que hemos elegido sin nadie detrás que se dedique a especular con nuestro dinero y tiene un precio competitivo. Si le intentan ofrecer cualquier otra cosa que no cumpla estas condiciones y le empiezan a hablar de garantías, plazos mínimos de inversión, productos estructurados, inversiones no diversificadas que buscan cubrir un sólo riesgo (inflación, moneda, país) o cualquier otra cosa en donde no quede absolutamente claro donde está su dinero, ¡salga corriendo y no mire hacia atras! 

Mi recomendación es que use su banco para la operativa bancaria (pagos, recibos, hipoteca, tarjetas, operativa y custodio de inversiones, etc..), use su compañia de seguros para contratar seguros y cuando tenga que invertir busque productos de entidades que se dedican sólo a ofrecer productos de inversión. El usar productos financieros de entidades que se dedican en exclusiva a crear productos de inversión no es ninguna garantía de acertar, pero comprar productos financieros de entidades bancarias o aseguradoras sí que es, en mi opinión, una garantía de no acertar. Estas entidades usan su red de sucursales y bases de datos de clientes para intentar hacer marketing cruzado de productos. Esto no tendría nada de malo si no fuera porque los productos que ofrecen sean, a dia de hoy, especialmente caros, ineficientes y diseñados exclusivamente con los intereses de la entidad financiera en mente.

En la primera unidad se analizaron los tipos de activos financieros que existen y cómo determinar cuáles son los más apropiados para nosotros. En esta unidad hemos tomado el siguiente paso: una vez que sabemos a qué activo queremos tener exposición, hemos visto qué variables hay que analizar de los diferentes productos financieros existentes en el mercado para elegir los más apropiados para nuestros objetivos.


Para la reflexión:

- ING tiene un fondo de inversión que replica el IBEX-35 (Fondo Naranja IBEX 35); este fondo es el fondo de bolsa española con mayor número de partícipes de todo el mercado español. Si invertimos en ese fondo, ¿qué costes anuales tiene?, ¿en qué estará invertido nuestro dinero? (desgraciadamente, la respuesta no es tan “transparente” de obtener, ni obvia como debería de ser...)

- Si queremos invertir para nuestra jubilación, ¿son los planes de pensiones los mejores productos para invertir?

- ¿Puede nombrar alguna gestora española que sólo ofrezca fondos indexados, es decir, fondos donde no hay gestores intentando ganar dinero especulando en los mercados?



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