Francisco Viyuela , director de Independent Advisor, analiza la situación de la banca nacional.

“La banca tiene un problema de crecimiento”, afirma el analista en una entrevista para Estrategias de Inversión. “La banca tiene dos fuentes fundamentales de ingresos a través de dos fuentes: el margen de intermediación y las comisiones, negocios que siguen existiendo pero que ahora se suma el problema de los morosos. Ese dinero con el que el banco contaba no circula y está bloqueado en un balance y no pueden dar créditos nuevos”.

El BCE está inyectando liquidez vía LTRO, ¿pero por qué no se les exige que lo reinviertan en dar crédito?
“Junto con este dinero no hay ninguna condición que imponga para que den crédito. Lo que ha hecho el BCE es ayudar a los bancos. A medida que los bonos que financian a los bancos van venciendo, nadie quiere renovarlos y los bancos se están guardando el dinero del BCE para cuando esto suceda. Luego van a reutilizar el dinero del BCE para refinanciarse.

Hay bancos como Bankinter que dependen del BCE en cantidades muy peligrosas. En el momento en el que el BCE cierre del grifo de liquidez, el sistema financiero español entraría en problemas muy importantes. Ahora mismo el dinero se está utilizando para sobrevivir y aguantar unos años a que el stock inmobiliario se vaya vendiendo. Si no fuera por el BCE, los bancos españoles no sobrevivirían.”

Uno de los grandes problemas de la banca española ha sido su exposición al ladrillo, ¿debería cambiar esta dinámica?
“Los bancos españoles se han apalancado mucho. Los bancos controlan dos veces el PIB español y esto es una situación que en otros países no pasa, excepto en Islandia, que ya quebró. No se da en ningún otro país europeo.”

¿Qué va a suponer la Unión Bancaria Europea?
“Hace falta ver los detalles. Ahora el Gobierno español se niega a liquidar entidades y lo que hace es apoyar a los malos gestores en contra de los buenos gestores, es decir, si hay bancos que lo han hecho bien deberían poder aumentar su cartera de clientes.

Habría que liquidar entidades como las cajas de ahorros que obviamente los políticos se oponen porque pondría en evidencia su gestión.”