José María Luna, director de análisis de Profim Eafi, repasa el momento actual en el que se encuentran los mercados y dónde pueden estar las principales oportunidades dentro del entorno de los fondos de inversión.
 

Se está comentando mucho sobre la subida inflación con la llegada de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos… ¿Cree que hay que tener fondos con posiciones de bonos ligados a la inflación en cartera?

La inflación como tal venía produciéndose. Pero más que eso, es la expectativa de que haya una mayor inflación. Uno de los motivos no solo lo encontraríamos no solo por el crecimiento económico sino por el repunte de las materias primas. Es cierto que con la elección de Donald Trump, sus propuestas tanto a nivel de política fiscal, como también sus propuestas a nivel de proteccionismo, o medidas de proteccionismo comercial, augura a un entorno más inflacionista. Hay mejora de la macro, las posibles medidas macro que podía adoptar, y la subida de las materias primas. Creo que hay bonos ligados a la inflación que ya están en precio. Barato ya no está. Esto hace unos meses era más interesante.
Aún así se pueden tener ciertas posiciones en este tipo de categoría de renta fija y hay fondos de inversión que invierten todo o una parte en  bonos ligados a la inflación. Aquí hay que tener en cuenta si son producto de bonos ligados a la inflación con una larga duración, con vencimientos altos, que en ese caso lo que pueden ganar por la expectativa de inflación si sigue repuntando esa parte que ganan por esos bonos, lo pueden perder si la curva de tipos sigue teniendo pendiente más positiva. Hay otras que puede que tengan duraciones más cortas y reducir el riesgo de tipos de interés.

En primer lugar tendríamos bonos flotantes. El hecho de subida del Euribor y la subida de este tipo de bonos se van a revisar al alza. Con lo cual hay fondos de inversión y hay gestoras que algunas vez lo hemos comentado como M&G. Esto sería una opción. También hay un monetario de Deutsche Bank. Hay fondos monetarios que o bien tienen comisiones de gestión bajísimas o casi cero, o bien porque invierten en bonos ligados a inflación con duraciones muy cortas o la suma de ambos como es el caso del producto de Deutsche Bank, esto se puede aprovechar por esa vía a través de los bonos flotantes que ante una expectativa de subida de tipos de interés lo que hace la inflación es repuntar. Con lo cual bonos flotantes pueden tener un comportamiento positivo.

Segunda categoría pueden ser fondos que puedan tener duración negativa. En ese sentido, fondos de renta fija que hagan gestión activa y que estén en estos instantes cortos en el bono americano en el cinco o diez años pueden tener rentabilidad positiva. Un ejemplo sería el Carmignac Securité. Un fondo que invierte en deuda de corto plazo, pero hace una gestión activa y ahora mismo tiene posiciones cortas, está corto en el diez años norteamericano.

Luego algún derivado como puede ser el Inflation swaps. Eso se puede encontrar en productos de retorno absoluto, no en todos, pero sí en algunos ligados a estrategias de renta fija o renta fija flexible, donde este tipo de activos sin duda alguna, con esa expectativa de que haya inflación lo pueden hacer bien.

Siguiendo con esta misma línea, Donald Trump parece que tiene previsto iniciar una guerra comercial con México y ya veremos si se extiende a otros países como China. ¿De qué forma puede afectar esto al mundo emergente y desarrollado, al mismo tiempo que al entorno de los fondos de inversión?

Creo que estamos en un mundo complejo, más allá de Donald Trump. Él lo va a complicar más, pero ya estaba complicado. Las posibles medidas que puede llevar a cabo meten mucho más ruido a todos los activos. En una encuesta que se ha hecho para 250 gestores de fondos en toda Europa, una de las principales preocupaciones era si China  iba a tener un aterrizaje suave o forzoso. Esto ahora ya no está entre las tres primeras preocupaciones. Si está entre las diez primeras preocupaciones, pero está en posiciones mucho más atrás. El año pasado hablábamos de deflación y de posible recesión económica. Hoy hablamos de inflación y de crecimiento económico, de liberalismo económico. Hoy hablamos de otras cosas muy distintas.

Creo que Donald Trump es consecuencia de y la imagen de la sociedad. También imagen o resultado de muchas de las cosas o de los problemas que adolece el mundo. Uno de ellos es la preocupación de la globalización. Mucha gente ve que como consecuencia de ella o sus sueldos no han subido o ha perdido su puesto de trabajo.

También el aumento de la desigualdad, ¿no?

Claro, el aumento de la desigualdad. Los miedos a lo que no somos todos iguales. En ese sentido si ese miedo va añadido con el terrorismo, Donald Trump y todos los populismos dando igual el color pueden dañar. Solo hay que ver lo que ha pasado en el Reino Unido. No sería de extrañar que Donald Trump intente bombardear desde EEUU con ideas o con ruido político a los procesos electorales que vamos a tener en Europa en este 2017. Es una sensación que tengo y no me extrañaría en absoluto.

Dicho esto, vamos a vivir un risk on y risk off, sobre todo por las expectativas de inflación y por las divisas, donde van a pivotar mucho los mercados de capitales, pero también por el ruido político. Ahí tiene que ver lo que haga Trump con muros físicos o muros no tan físicos. Evidentemente, claro que eso afecta porque el “risk on” puede tener expectativa alcista con políticas fiscales expansivas. Eso se nota en las small caps norteamericanas. Pero también hay que tener en cuenta que mayor proteccionismo porque esta lucha de que la globalización es muy mala. Además el miedo es libre y vende. Y como vende, Trump es consecuencia de esos miedos. Va a hacer un mundo más complicado. Si ya lo era ahora lo será un poco más. Y las relaciones con China también serán mucho más complicadas. Eso va a tener un impacto para el mundo emergente, pero también para China, México…

Pero China tiene muchas cosas que jugar. Australia está llamando a China para ver con el tratado de transpacífico si EEUU se retira que rol va a jugar China. El gigante asiático su cadena de producción la está externalizando no ahora si ya antes. La incursión de China en África es tremenda. Llama la atención que China sea el mayor defensor de la libertad económica. Todo lo contario a años atrás. Eso hay que seguirlo muy atento. Y también las relaciones de Donald Trump con el partido republicano. Digo esto, porque a los republicanos no les gusta nada el mayor déficit fiscal y a la mayoría de los republicanos les gusta la libertad económica. Todo a nivel financiero ya se está notando en las compañías de pequeña y mediana capitalización con exposición a la demanda interna del país.

Eso no significa que no haya que tocar el mundo emergente. Salvo que los tipos de interés se fueran mucho más arriba del nivel actual y el dólar esté mucho más fuerte. Pero eso haría daño a EEUU, a Europa y al resto del mundo.

¿Puede derivar esto en que por fin sea el año de Europa principalmente en la renta variable? ¿Qué fondos pueden ser interesantes en este sentido?

Europa es como la bella durmiente. Se durmió pero no termina de despertarse. Esperemos que este año sea el año de Europa. Tiene muchas cosas a favor: una mejora macroeconómica, el ciclo está retrasado con respecto con EEUU y Reino Unido. Mejora también de muchas de las empresas europeas. Las valoraciones son más atractivas si las comparamos con respecto a Estados Unidos o de Reino Unido. Pero también es verdad que hay una serie de ruidos que hay que tenerlos muy presentes. El ruido político creo que es muy importante. Podemos de nuevo de Donald Trump. Si viéramos un gráfico veríamos que la balanza comercial de la zona euro tiene superávit. Fuera de esa zona los principales socios son Reino Unido y Estados Unidos. Si Donald Trump empieza a poner fronteras o nuevas relaciones comerciales respecto a la UE, hay que tener cuidado porque a la balanza comercial le va a afectar y también a la tipología de producto que tendría que empezar a afectar.

En segundo lugar, la relación comercial con el Reino Unido. Principalmente porque le vendemos mucho. Esto hay que tenerlo muy presente como ruido en sí que hay. No solo los procesos electorales, sino la digestión de esto. Aunque no cabe la menor duda de que Europa me gusta.

Yendo a la parte de fondos, España me encanta. Me gusta mucho la bolsa española. En España invertiría siempre a través de producto de autor. No lo haría a través de un producto muy ligado al Ibex 35. Puede tener bancos, pero eso a criterio del gestor.

Y a nivel europeo cogería tres tipologías de productos. Cogería compañías con cierto sesgo value. Que tuviera algo de presencia del sector bancario: tipos de interés un poco más altos. Posiblemente el BCE si retira algunas medidas puede ser que el tipo de depósito lo ponga al -0,2%, pero que ahí le puede beneficiar a determinados bancos. Luego también apostar por mixtos flexibles.