Históricamente han obtenido la misma rentabilidad que los mercados de renta variable, con una menor volatilidad y riesgo. Los bonos convertibles se erigen como una de las opciones a tener en cuenta ante la falta de alternativas rentables existente actualmente. La subida que han experimentado los mercados desde el pasado mes de agosto – cuando el BCE dio su apoyo a los mercados europeos – y el hecho de que los mercados americanos estén cotizando en máximos, hacen mirar con cautela este tipo de activos.  Pero es que la renta fija no está mucho mejor. De hecho, los bonos soberanos a largo plazo están expuestos particularmente a las pérdidas de los mercados “dados los bajos tipos de interés actuales y la predicción de pérdidas sustanciales en el valor de mercado cuando los tipos suban finalmente”, reconoce Hart Woodson, gestor de Oyster funds.




Fuente: DWS

Un entorno que ha provocado la búsqueda de alternativas que permitan proteger la cartera. Y aquí entran en juego los bonos convertibles. Un instrumento “híbrido” que permite beneficiarse del componente de renta fija – que paga un cupón y es reembolsado a vencimiento- como de la opción de convertirse en renta variable. De esta forma, los convertibles “generan retornos de múltiples formas: debido al rendimiento, al estrechamiento de los diferenciales de crédito, los retornos de la acción y la comercialización”, explica el experto de Oyster.



Entre renta fija y renta variable

Pero ¿cuáles son los beneficios que encuentra este tipo de inversión? En primer lugar, el entorno bajo de tipo de interés. Pierre Luc Charron, director de gestión de bonos convertibles de Amundi reconoce que “en términos de comportamiento, los bonos convertibles se beneficiaron en 2012 de una larga caída en los tipos de interés pero también se beneficiaron de los altos spreads de crédito derivados de la inyección de liquidez de los bancos centrales. Además, la liquidez se ha reducido considerablemente, lo que es favorable para los mercados de convertibles. Finalmente el entorno bajo de tipos de interés y la búsqueda de rentabilidad es, bajo nuestro punto de vista, un soporte muy bueno para los bonos convertibles en general”.

Otra de las ventajas de este tipo de instrumentos es que, al apostar en parte por la renta variable y mediante opciones, determinados repuntes de la volatilidad en los mercados pueden beneficiarles”, reconoce Javier Monjardín, director de gestión de Tressis SV.



Pero ¿dónde encontrar este tipo de emisiones? Los expertos de Amundi reconocen que la exposición por sector es menor importante y no el principal motivo por el que los inversores deberían invertir en convertibles. Los sectores cíclicos “son los más representados en este universo – industriales, tecnología y recursos básicos- porque tienen a ver, por su naturaleza, grandes cambios en su comportamiento a largo plazo”. Es importante resaltar además que cada región tiene sus propias características. “Por ejemplo, en Europa el sector inmobiliario está excesivamente representado porque estas compañías encuentran mucha flexibilidad y diversas oportunidades en la emisión de bonos convertibles”, explica Laurent Le Grin, gestor de bonos convertibles en Edmond de Rothschild AM.

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