Los depósitos bancarios no son buenos productos de ahorro ni inversión pero no voy a aprovechar el tema de Chipre con su corralito que se alarga dos días mas cada día que pasa o la ocurrencia de Montoro de aprovechar el tema de Chipre para imponer una tasa a los depósitos en España para asustar a nadie sobre estos productos. Los depósitos son tan malos que no hace falta recurrir a los escándalos actuales para justificar el que no se usen.


Cuando tenemos algo de liquidez lo mas usual en España, país bancarizado por excelencia, es poner el dinero a “trabajar” en algún depósito a plazo en el banco. Hasta hace poco ofertas no faltaban, con tipos de interés de hasta el 4.5%. Sin embargo, ahora que el Banco de España se esfuerza en manipular la economía haciendo las veces de planificador central y administrador de recursos al mas puro estilo comunista la baja rentabilidad en depósitos que se les permite ofrecer a los bancos en España obliga a replantearse su uso.

Riesgo-Rentabilidad del producto

Estos productos ofrecen una rentabilidad que salvo excepciones temporales como la del año pasado, no supera la inflación media a largo plazo, del 4%. Por tanto no son vehículos efectivos de ahorro, ni de inversión, solo sirven para colocar el dinero un periodo corto de tiempo, si no lo vamos a necesitar. En cuanto al riesgo, esta ya bastante demostrado que los bancos no son buenos gestores de riesgos financieros. Mi opinión es que no conviene tener en ningún banco mas dinero del estrictamente necesario para la operativa bancaria (recibos, tarjetas, domiciliaciones etc.). Lo importante del dinero no es tanto si esta en el banco o en un fondo u otro producto, lo importante es entender en que está invertido. En el caso de los depósitos de los bancos, el dinero esta financiando las operaciones de activo de los bancos. Estas operaciones son créditos bancarios y demás operaciones donde el banco invierte dinero y ya hemos visto que los bancos no han sabido gestionar bien su balance y tienen pérdidas latentes importantes en sus balances. Los inversores institucionales, conscientes de este riesgo, ya no financian a los bancos y estos han tenido que recurrir al dinero del Banco Central Europeo que hace apenas tres meses les prestó cerca de 500,000 millones de Euros en financiación al 1%. Al tener los bancos las puertas de la financiación mayorista cerrada, acuden a los clientes minoristas con ofertas aparentemente atractivas al no ser la mayoría de estos clientes conscientes del riesgo que están asumiendo: un banco con dificultades, con un fondo de garantía de depósitos detrás que ya se quedo sin recursos el año pasado, y una garantía estatal de un país que sólo se financia gracias al apoyo explicito del BCE.

La alternativa que yo prefiero:

Un fondo de inversión de bajo riesgo (y por consiguiente baja rentabilidad). Las ventajas de estos fondos son:

• Con un fondo, nuestro dinero esta invertido sin plazo fijo. No hace falta ir renovándolo cada x meses por lo que no estamos sujetos a obtener rentabilidad solo cuando a los bancos les interese ofrecer depósitos con alta rentabilidad.

• Podemos retirar el dinero en cualquier momento, sin ninguna penalización y podemos retirar cualquier cantidad. Y también podemos hacer aportaciones de cualquier importe en cualquier momento. Estos productos no te atan a ninguna entidad como lo hacen los depósitos, son productos flexibles y sin ataduras.

• No pagamos impuestos hasta que sacamos el dinero, y entonces solo por la plusvalía del dinero que sacamos del fondo, el resto del dinero sigue trabajando. En cambio, en los depósitos cada vez que vencen tenemos que pagar impuestos por lo que la rentabilidad es menor.

• El riesgo de un fondo es la volatilidad, no es un todo o nada como en los depósitos. La rentabilidad no esta asegurada pero suele ser del 2-4% anual de media para fondos de mínimo riesgo y tienen poca volatilidad de un año a otro. Pueden tener algún año con ligeras pérdidas que suelen ser recuperadas al año siguiente y yo prefiero eso a arriesgarme a financiar las operaciones de los bancos y sus balances llenos de agujeros inmobiliarios.

• El dinero invertido en cualquier fondo de inversión esta depositado en cuentas custodio en los bancos, no es un acreedor a la vista del banco, como en el caso de los depósitos bancarios. Si el banco quiebra, el depositario es un acreedor mas pero el dinero en un fondo de inversión esta en cuentas custodio segregadas y no le pertenece al banco, solo lo esta custodiando, por lo que el dinero en fondos de inversión esta siempre a salvo de la quiebra del banco que lo custodie. La pregunta que hay que hacerse es si quieres ser un acreedor del banco (deposito bancario) o elegir en que inviertes tu dinero y que el banco sólo te lo custodie (inversión en fondos de inversión).

Mi preferencia a la hora de seleccionar un fondo de bajo riesgo es evitar los fondos monetarios ya que realmente estos fondos lo que hacen es invertir en depósitos bancarios y bonos soberanos, dos categorías de activos que suele convenir evitar en general, no sólo en momentos de estrés financiero como el actual. Compruebe en que activos esta invertido su fondo monetario y seguramente se lleve una desagradable sorpresa.

Pero hay otros fondos que invierten en bonos soberanos a corto plazo de países sin problemas de financiación que ya es mejor que un depósito, y luego están los fondos de mayor seguridad actualmente en mi opinión, los que invierten en deuda corporativa a corto plazo de grado de inversión excluyendo el sector financiero. Estos fondos combinan las ventajas de la diversificación (muchos emisores diferentes, de varios países y sectores económicos), con la seguridad de que cada emisor individual tiene ya mas solvencia que cualquier banco español, si encima excluimos emisores del sector financiero y solo se invierte en bonos de corto-medio plazo tenemos la receta de mayor seguridad posible, no sólo ahora sino en cualquier entorno económico.

Por último, recordar que los depósitos bancarios o los fondos de bajo riesgo no son instrumentos de inversión o ahorro ya tienen una rentabilidad media muy baja, por debajo de la inflación, por lo que no son recomendables para evitar la pérdida de poder adquisitivo a largo plazo. Los productos de bajo riesgo son apropiados para tener un colchón de liquidez (imprescindible) o para acumular capital para un evento o riesgo en el corto plazo (menos de 1-3 años en mi opinión).


Francisco Viyuela también es tutor del area de "productos" en el Centro del Conocimiento