La pérdida del control de las Cámaras por parte de los demócratas podría desencadenar "la parálisis administrativa de la Casa Blanca ante la imposibilidad de sacar adelante la agenda político-económica".
La subida de tipos de un cuarto de punto por parte del gobierno chino, según Bernabé Gutiérrez, consejero delegado de Arthur Global Practice, sería fruto del “juego político en el que entra China cada vez que EE.UU. presiona, pues hacen un gesto de cara a la galería y, cuando pasa la tormenta, vuelven a la política anterior”. Sin embargo, “para que haya consecuencias reales en el mercado, se deberían tomar medidas paulatinas, no de cara a la galería”.

A partir de las elecciones legislativas de Brasil del 31 de octubre Gutiérrez cree que “cambiará la política económica y el condicionante macropolítico del país pues, tras el fuerte liderazgo de Lula da Silva y una bonanza económica no suelen salir bien parados y Brasil está ahora en ese caso. Podría entrar en una fase post-Lula”. Por ello, advierte de que “los inversores no deberían dejarse llevar por la inercia sobre Brasil”, por ejemplo, “si miramos las principales compañías del país, Petrobras y Vale, se prevé que el Estado intervenga más en ellas, lo que se traduce en complicaciones para los inversores”.

Con respecto a la Fed comenta que “no ha tomado ninguna decisión de política monetaria antes de las elecciones del 2 de noviembre porque Bernanke y Geithner son personas muy cuestionadas en Norteamérica y habría sido una mala decisión tanto para la Casa Blanca como para la Reserva”. Si en las elecciones del 2 de noviembre los demócratas pierden el Congreso, “que es lo que apuntan las encuestas, se quedarían sólo con el Senado, lo que se traduce en una parálisis administrativa o "gridlock" que podría ser buena o mala para el mercado. Los inversores normalmente odian la incertidumbre sobre cambios legislativos y esto sería bueno, pues la eliminaría, pero también hay estudios que dicen que es mejor que un mismo partido controle ambas cámaras y los dos últimos años de mandato son más positivos”.

Las guerras de Irak y Afganistán “no se sabe sin son buenas o malas desde el punto de vista económico pues, el gasto militar es enorme, pero el tener tropas paradas también es un gasto y la guerra crea puestos de trabajo”, si bien, “el mayor gasto del regreso de las tropas de Irak será el sanitario por los problemas psicológicos y físicos que tienen las tropas, por lo que, este sector sería una oportunidad para los inversores pero un problema para quien tenga que pagar los impuestos”.

La posible crisis alimentaria mundial que se está barajando en la actualidad traería “conflictos político sociales que, si se sucedieran en países como Egipto, Bolivia o Argelia, países que están a merced de productos como el trigo, estaríamos ante una crisis alimentaria”. Así pues, recuerda que “este mercado no sólo se mueve por la oferta y la demanda, pues si Egipto cree que puede haber una crisis alimentaria, compra más trigo, lo que hace que el precio aumente, por lo que hay una razón por detrás que los inversores muchas veces no se explican”.

Bernabé Gutiérrez recuerda que “los inversores tienen que tener en cuenta las amenazas terroristas sobre Europa, pues en los próximos 6 meses la alerta es media-alta ante un posible atentado terrorista con vínculo a Al Qaeda, que es lo que más podría preocupar a los inversores. Si este golpe se llevara a cabo, los mercados reaccionarían mal por la incertidumbre, por lo que se puede gestionar conociendo las alertas que existen”.