Se repiten las estadísticas una vez más. Ya no sorprende que sean Madrid y Cataluña las dos comunidades autónomas que mayor inversión directa extranjera reciban; del mismo modo que Cantabria, Extremadura y La Rioja deben conformarse con los últimos puestos del ránking.

Según un estudio elaborado por la Fundación de Cajas de Ahorros (FUNCAS), la inversión extranjera –denominada FDI- se concentra fundamentalmente en Madrid y Cataluña con el 79% del total; aún así, la capital española registra un volumen cuatro veces superior.

Esta inversión extranjera alcanza una tasa de hasta el 90% si a las dos regiones anteriores, se suman el País Vasco y la Comunidad Valenciana, tercera y cuarta respectivamente. Por sectores, las manufacturas y los servicios suponen la mayor parte del dinero que entra desde el exterior y que proviene fundamentalmente de la ‘Europa de los 15’. El 89% del total de los inversiones realizadas entre 1995 y 2008 procedía de la Unión Europea, aunque no ha salpicado por igual a todas las comunidades autónomas. La política económica comunitaria ha sido una realidad sólo para algunas regiones –como las ya mencionadas- frente a Extremadura o Andalucía que ni huelen las mieles de la archirepetida integración económica. Allí, el porcentaje de FDI no supera el 60%, frente al 95% de zonas como Asturias o La Rioja.

Desgranando los sectores, la mayor parte de las manufacturas (hasta el 75,8%) corresponde a industrias de tecnología media. La élite tecnológica se concentra en Cantabria, Castilla y León y Navarra, mientras que en Canarias o Murcia es prácticamente ‘irrelevante’.

Mientras, dentro del sector servicios, los flujos de inversión extranjera están dirigidos principalmente hacia las ramas del comercio interior –un 39,3%-, y las comunicaciones que presentan una distribución más homogénea entre todas las comunidades autónomas, frente a la hostelería, dispar en lo que a la cobertura nacional se refiere.