Yellen hace una especial referencia a la incertidumbre fiscal que está pasando dentro de Estados Unidos. Dice que la política fiscal que se está llevando hasta momento ha conseguido una significativa reducción del déficit presupuestario, ha servido para ser un lastre en el gasto y en la demanda agregada de la economía y ha sido uno de los problemas a los que se ha tenido que enfrentar las Reserva Federal a la hora de diseñar la política monetaria. También era un tirón de orejas a todos los políticos porque dice que tener una política fiscal sostenible en el largo plazo y un camino para el ratio deuda sobre PIB que pueda ser mantenido en el tiempo por supuesto que requiere cambios, pero advierte que no requiere cambios que puedan crear un efecto tan rápido que pueden impedir la recuperación.

Hace una puntualización acerca del ambiente que se respira en el país y es que dice que al hablar con los empresarios a lo largo y ancho del país y también a los ciudadanos en general, hablan de incertidumbre alrededor de la política fiscal y la atmósfera de crisis que hay sobre otros elementos que generan tal incertidumbre acerca de las perspectivas que es un elemento que ha disminuido su voluntad de contratar y de invertir.