¿Creen que estoy obsesionado con la necesidad de recuperar inversión? Naturalmente, inversión productiva. Pero es que es fundamental: para recuperar empleo, para mejorar el crecimiento potencial y como indicador de mejora de la confianza hacia el futuro. De hecho, ¿no es también lo que persigue el ECB al primar la mejora de la financiación de las pymes? Las pequeñas empresas suponen el principal sector empresarial del área y también el dinamizador de empleo. La mejora en el acceso a su financiación sin duda es clave para la recuperación económica. Y para que esta gane intensidad con el tiempo. Es por esto que necesitamos que la inversión en bienes de equipo e infraestructuras se recupere.

De acuerdo con la última encuesta elaborada por la Comisión Europea, se espera un crecimiento real de la inversión manufacturera en la zona este año del 5 % tras la caída estimada en un 3.0 % durante el año pasado. Supone una cierta mejora con respecto a la previsión anterior de un crecimiento de la inversión este año del 4 %. Pero, de acuerdo con esta misma encuesta, la previsión de crecimiento para la inversión desde las SME (menos de 250 empleados) es del 8.0 %.  En el caso de las grandes compañías, el crecimiento previsto de la inversión es algo menor hasta un 7.0 %.. Tanto en uno como en otro caso, se observa, siempre según la misma encuesta de la Comisión, una progresiva normalización de las condiciones en que se desenvuelven las compañías considerando tanto beneficios, menor slack, disminución de incertidumbre y mejora en la financiación. Entonces, ¿por qué preocuparse?. Como ven, en teoría sería sólo una cuestión de tiempo que la mejora se extienda. ¿Aprobar un QE en estas condiciones?.

Sí, es importante preocuparse. Tanto por la dinámica de la lenta recuperación de la inversión como también por sus condicionantes. Por ejemplo, en 2009 tanto pequeñas como grandes compañías coincidieron en una fuerte caída de la inversión. Ya en 2010, 2011 y 2012 se observaron importantes  diferencias con las pequeñas compañías actuando de lastre para el conjunto de la inversión en la zona. ¿Por qué? Desde el mayor deterioro relativo en los resultados y especialmente por lo limitado y caro acceso al crédito para la financiación externa. De hecho, la mejora reciente de estos dos factores es demasiado limitada y titubeante para que no necesite ser reforzada con nuevas medidas desde el ECB. Pero, como ya saben, esto no es fácil y menos rápido. Y no lo es tanto por los propios problemas dentro del ECB para habilitar nuevas medidas que cuenten con la unanimidad del Consejos como también por los propios problemas de  balance de las entidades financieras que son realmente las únicas capaces de movilizar con éxito la nueva financiación al sector. Pero esto acabará llegando.

Sector exterior, resultados empresariales, inversión, consumo privado...este sería el proceso de acontecimientos detrás de una recuperación cíclica de la economía. La cuestión de fondo es que en la zona EUR necesitamos algo más que una recuperación a corto plazo cíclica: que sea sostenible a medio plazo y gane intensidad. Esto es lo que se conoce como crecimiento potencial, como suma de la productividad, población activa y especialmente de la inversión productiva. Por el momento estamos lejos de conseguirlo.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España