En estos momentos la mayoría de sectores del SP 500 está en negativo con el de energía cayendo -0,33% al no poder superar la zona de los 50 $ y colocarnos por debajo. El sector de consumo discrecional también está descendiendo -0,31% por rebajas de recomendación y algunos problemas en valores muy famosos en el pasado, lo que ha metido algo de miedo en todo el sector.
 

La reunión entre Estados Unidos y China sigue dando un miedo de fondo que se ha visto claramente en la sesión europea pero que también está presente la sesión norteamericana.
 
El Dow Jones es el único que intenta mantenerse ligeramente en positivo pero porque Caterpillar está aportando 12,59 puntos al haber tenido una mejora de recomendación.
 
El sector bancario esta descendiendo -0,23% al tener bajadas de recomendación sobre valores importantes y además estar presionado a la baja por una salida de la zona de sobrecompra en los gráficos a meses.
 
También, los pedidos a fábrica del mes de febrero no han aportado fortaleza sino que dan un paso atrás con respecto a los niveles alcanzados a finales de 2016, por lo que hay un cierto apoyo la idea de que el producto interior bruto será peor en el primer trimestre, aunque el déficit comercial de Estados Unidos del mes de febrero se ha reducido más de lo esperado, por lo que en cierto sentido se compensan las cosas, pero no del todo.
 
En Europa, la mayoría de súper sectores está en positivo con el de cuidados de la salud subiendo 0,8% o las petroleras 0,83%, pero los bancos caen -0,82% y automoción y recambios -0,84% también en negativo.
 
Los coches están afectados por unas ventas en Estados Unidos peores de lo esperado y además mayores exigencias por parte del Parlamento Europeo para nuevos modelos en términos de control medioambiental.
 
Los bancos siguen afectados negativamente por un entorno inflacionario más débil de lo previsto.
 
Algo que esta intentando sostener al mercado son los comentarios que han venido de la Secretaría de transportes de EEUU en donde ha lanzado al mercado la idea de que el plan de inversión en infraestructuras podría estar listo en mayo, pero las palabras que ha utilizado rozan el surrealismo por la inconcreción de las mismas. Otra vez, conscientes de la influencia de los inversores, vuelven a soltar declaraciones para intentar intervenir verbalmente en el mercado y sostener los niveles.