Wall Street no se ha andado con ningún rodeo y ha comenzado la semana fuertemente alcista, creando nuevos máximos históricos en numerosos índices.
 
Se está fijando en todo lo positivo: la Reserva Federal no para de decir que se acerca el momento de subir nuevos tipos de interés, algunos de sus miembros no les importaría subir los tipos en la reunión del mes que viene si aumenta el crecimiento y también mejora el mercado laboral, cosa que esperan que suceda de ahora en adelante.

Además, los resultados empresariales del sector de consumo están haciendo que el sectorial sea el mejor del SP 500 con un incremento del 1%, seguido del de energía también con otro incremento del 1% al ver que los precios del crudo suben considerablemente con los ojos puestos en los comentarios de la OPEP diciendo que esperan que la reservas de la OCDE vuelvan a bajar en 2017, que esperan también que más países se añadan al acuerdo para recortar la producción y que miran de cerca la reservas de Estados Unidos para aumentar o extender dicho acuerdo.

Por otro lado, aparecen informaciones en el Washington Post acerca de que Donald Trump estaría ya preparado para firmar órdenes ejecutivas para volver a permitir la minería de carbón dentro de Estados Unidos y además reducir las exigencias de medidas medioambientales en las Utilities sobre gases contaminantes. Evidentemente, menos regulación, menos costes y eso implica más beneficio.

Los bancos son otro de los sectores que más está subiendo en el SP 500 porque siguen capitalizando el entorno de subidas de tipos de interés y también de crecimiento general, con un ojo puesto también en los buenos datos macroeconómicos que hemos visto en Europa, por lo que hay esperanzas de que aumente la actividad económica y ellos son catalizadores y mediadores en todo ese movimiento. Además, nadie se olvida de que Donald Trump ha permitido menos regulación al sector bancario, lo que implicaría volver a una situación parecida a la de comienzos de la burbuja inmobiliaria, donde se puede presentar productos que encajen con el cliente a sabiendas de que no son buenos para él.