Volskswagen es el protagonista del día.
El famoso conglomerado de marcas alemán se está desplomando -6% y es el principal lastre del DAX en estos momentos.
La razón está en el plan presentado para la compra de Scania por 6.700 millones de euros junto con malas previsiones para 2014, pero vamos por partes.
La compra de Scania está generando mucho movimiento ya que VW ha estado durante años construyendo la posición en esta compañía y, bajo su intención de hacer competencia directa a Daimler, el mayor fabricante de camiones del mundo. Pues bien, como quieren integrar a Scania más en MAN, la única manera es hacerse con el control total. En resumidas cuentas, lo que quieren es tener una estructura parecida en camiones a la que tienen en coches.
La financiación de la compra se realiza a base de emisión de acciones preferentes por cerca de 2.000 millones, contando con 2.000 millones en efectivo y emitir capital hibrido por cerca de 3.000 millones. Esto está siendo considerado como una oferta de compra muy cara y no gusta al mercado. Quizá es la manera de VW de que la compra sea una certidumbre total.
Por otro lado, Scania ha sido subida a neutral desde infraponderar en Barclays y sube el precio objetivo a 200 coronas suecas.
Lo que también está haciendo daño son las perspectivas de VW para 2014, ya que las ha rebajado hasta un margen operativo en una horquilla entre 5,5% y 5,6% cuando el año pasado fue del 5,9%, pensando en la constante incertidumbre del mercado del automóvil en Europa.